Los tres primeros años, Julieta Valero

Guillem Santacruz

Julieta Valero (Madrid, 1971) posee una de las voces más sugestivas y fascinantes de la poesía actual en castellano. Los tres primeros años, su nuevo poemario, constituye en sí mismo una exploración de la maternidad, los límites de la vida y la muerte y el espacio que media entre el mundo y el lenguaje con el que le damos forma.

El título del libro podría indicar al lector que su contenido se desarrolla de forma cronológica, aludiendo, precisamente, a los tres primeros años de vida de su hija. Pero el mecanismo que utiliza la autora es completamente inverso. El tiempo, más que seguir una estructura de causa y efecto, con datos ordenados casi por fecha, se propaga como el espacio por un mapa y, de la misma forma, es visto desde arriba. Los poemas están escritos al límite de la gramaticalidad y los significados son múltiples, las metáforas (los cauces, el hueco) se combinan con titulares de periódico que se mezclan con las imágenes poéticas como el agua sucia en la cristalina.

Julieta Valero intenta expresar lo que le suscita la maternidad (conciencia de vida o nacimiento es también conciencia de finitud y muerte) y con ello se acerca a los márgenes del mundo. Su hija aprende a hablar y así la autora se da cuenta de como funcionan las conexiones del mundo con el lenguaje, como muchas veces lo que queremos expresar se experimenta sin palabras en la experiencia y como el nombrar y los giros lingüísticos (tampoco y concoco) parecen existir incluso antes de que hayamos fijado su significado en la infancia.

Existe una aproximación cognitiva a las palabras antes de comprender su significado (página 34).

Dan ganas de que Julieta Valero escriba una especie de tratado sobre lenguaje y poesía, mundo y experiencia, nombrar y significado y de que los demás lo podamos leer. Y dan ganas porque su libro muestra una mente poética de una profundidad asombrosa.

Los tres primeros años es un poemario que merece ser leído y releído. Da la sensación de que solo a través de las sucesivas relecturas se logrará vislumbrar el amplio rango de alusiones, significados y relaciones metafóricas que se abordan. En todos los poemas hay un misterio. Hay que dejar que las palabras entren en nosotros.