¿Cómo lograr una mayoría social de cambio?

  • José Luis Zárraga

    Sociólogo

  • moderado por:

    • Bonifacio Cañibano

      Periodista

    • Carolina Bescansa

      Profesora de Ciencia Política de la UCM

    Conclusión del debate

    El debate, que se abrió en noviembre pasado y se ha prolongado durante tres meses, ha promovido 54 intervenciones, además de publicar una ponencia de planteamiento de las cuestiones y dos decenas de documentos relevantes de los analistas y grupos que durante el último año han tomado postura sobre esas cuestiones. Todos los textos continuarán accesibles en la sección de Dossieres de Espacio Público y se invita a leerlos a quienes no lo hayan hecho. Los interesados en esta cuestión –y todos los ciudadanos deberían serlo- encontrarán en estos textos un inventario polémico de las posturas y las vías para construir la mayoría social de cambio que necesitamos urgentemente.

    Que esta mayoría de cambio es necesaria nadie lo discute. Que es posible lo cuestionan algunas de las intervenciones, pesimistas respecto al futuro inmediato, pero en todo caso es la hipótesis de trabajo para avanzar y no instalarnos en la lamentación. Es necesario construir una mayoría social de cambio, y en eso estamos.

    En este debate algunos llamamos ‘izquierda’ a lo que otros llaman simplemente ‘democracia’. No es cuestión de discutir sobre palabras. Se manipulan las palabras y muchas veces se llama, sea ‘izquierda’ sea ‘democracia’, a cosas que no son tales, que son su negación. La izquierda de verdad y la democracia real son hoy una misma cosa.

    Cómo construir esta mayoría necesaria es la cuestión fundamental. Una mayoría en la calle –en las movilizaciones populares- y en las instituciones –en los parlamentos y en los gobiernos de todos los ámbitos-. Si para construir esa mayoría deben confluir, en unidad estratégica, los movimientos populares y las izquierdas políticas organizadas es materia de debate, y hay posiciones diversas sobre ello. Pero hay que preguntarse si es posible construir esa mayoría y que sea realmente de cambio sin esa confluencia. No se produce cambio real sin cambiar las instituciones políticas y para ello no basta con pedirlo a gritos, es preciso intervenir en ellas, es indispensable ganar elecciones y gobiernos. Y elecciones y gobiernos no cambiarán realmente nada sin la movilización popular.

    En este foro ha quedado patente la desconfianza que suscitan los partidos políticos, pero también que no puede confundirse a todos en el mismo saco. Junto a muchas personas ajenas a los partidos, en las movilizaciones han participado muchos militantes políticos. De los movimientos populares están surgiendo nuevos partidos, o si se prefiere, nuevas organizaciones políticas, para intervenir en procesos electorales y en las instituciones. Desde el principio y al final, izquierdas políticas y movimientos sociales confluyen en las luchas concretas. Discutimos en este debate cómo hacer que esa confluencia sea posible y más eficaz.

    Hoy el debate se cierra en este Foro, pero continúa en la sociedad. El reto de los próximos meses y años seguirá siendo cómo construir una mayoría social de cambio.

    Ponencia inicial

    ¿Cómo lograr una mayoría social de cambio?

    Tema: ¿Cómo lograr una mayoría social de cambio?

    • ¿Es posible y es deseable la unidad estratégica de izquierda política y movimientos sociales, y bajo qué condiciones?
    • ¿Qué objetivos generales deben fijarse a una unión estratégica de las izquierdas políticas y los movimientos sociales?
    • ¿Qué condiciones y características deberá tener una unión en la perspectiva electoral?

    I. ¿De qué estamos hablando?

    Antes de entrar en el fondo del debate, como cuestión preliminar, hay que aclarar bien los términos de su planteamiento:

    • ¿A qué ‘mayoría social’ nos referimos?
    • ¿A qué llamamos ‘izquierda política’ [IP] en este debate? ¿Cómo, con qué criterios delimitamos el campo de la IP?
    • ¿A qué ‘movimientos sociales’ [MS] nos referimos en este debate?
    • ¿Qué entendemos por ‘unidad estratégica’?

    (A) ¿A qué ‘mayoría social’ nos referimos?

    Mayorías sociales puede haber muchas. Aquí queremos debatir ahora sobre la formación de una mayoría social de cambio, una mayoría social con voluntad y capacidad efectiva para cambiar de rumbo la política actual, un cambio que deberá afectar no solo a los objetivos, los programas y las acciones de los gobiernos, sino también a las instituciones políticas.

    (B) ¿A qué llamamos ‘izquierda política’?

    Izquierda es un término de definición borrosa, que ha sido muy deformado y manipulado, pero que conserva, pese a todo, una significación clara para sectores muy amplios de población que se identifican y se movilizan con ella. Históricamente ha estado asociada a los objetivos y luchas de emancipación, por la igualdad y la solidaridad, y ha tenido siempre como objetivo final la erradicación de la injusticia, la defensa de lo público y el mayor bienestar de todos. La izquierda ha luchado siempre contra un sistema social regido por el interés privado y la explotación de unos por otros, y ha tenido como objetivo último la implantación de un sistema más justo e igualitario. Cómo hayan desarrollado su lucha, qué métodos hayan aplicado, cuán radicalmente se hayan opuesto al sistema establecido y cómo hayan concebido sus alternativas son aspectos que diferencian –y a veces han enfrentado- a unas izquierdas de otras. Pero, en la medida en que comparten el rechazo del sistema establecido y el objetivo de transformarlo, puede considerarse que estas diversas izquierdas forman parte de un campo político común, enfrentado al de la derecha, que defiende ese sistema y pretende conservarlo.

    Izquierda política es la que actúa en las instituciones o/y en la calle, pero en todo caso luchando por objetivos políticos, es decir, relativos a la organización pública en todos los ámbitos, a las instituciones y al ordenamiento legislativo. Aquí nos referimos primariamente a la IP organizada, en sentido amplio, sea en partidos, sindicatos, asociaciones o cualquier tipo de grupos organizados con programas y objetivos de carácter político; pero el debate incluye también a las personas y los grupos informales que se consideren de izquierdas y tengan voluntad de participar en la acción política.

    Sin embargo, más allá de los discursos y las declaraciones programáticas, ¿a qué partidos y grupos concretos nos referimos, dónde podríamos fijar la línea de demarcación de lo que consideramos izquierda en este debate? Eso también podrá ser materia del debate.

    (C) ¿A qué ‘movimientos sociales’ nos referimos?

    ‘Movimiento social’ es también una expresión muy vaga. Hay muchas clases de MS, según el tipo de movilización que realizan, su grado de organización y su permanencia, y, sobre todo, sus objetivos y su ámbito de acción.

    En el marco de este debate hablamos de MS con suficiente participación y continuidad, con un nivel mínimo de organización permanente y, sobre todo, con objetivos que suponen transformaciones profundas del sistema dominante. Estos objetivos pueden ser de ámbito general –como el de cambiar el sistema político o la orientación general de las políticas económicas- o sectorial –como la defensa de la sanidad pública o del acceso a la vivienda-, pero serán siempre objetivos que requerirán cambios institucionales y legislativos de amplio alcance, que suponen transformaciones radicales del sistema vigente. El debate sobre la unidad estratégica de IP y MS tiene sentido con todo movimiento de transformación social profunda, que por ello tendrá que tener objetivos definidos, continuidad y la organización necesaria.

    (D) ¿Qué entendemos por ‘unidad estratégica’?

    Unidad es un término de significado amplio: desde la unión táctica en un acto singular (como convocar una manifestación o declarar el rechazo de una medida legislativa) hasta la fusión en una organización común, hay muchas formas de unidad.

    Aquí llamamos ‘unidad estratégica’ a una actuación unitaria continuada, con una estrategia a medio o largo plazo, en vista a unos objetivos generales definidos en común. La ‘unidad estratégica’ no implica en absoluto la fusión en una misma organización, pero puede conllevar la formación de órganos comunes que sean necesarios para coordinar las acciones y desarrollar la estrategia. La ‘unidad estratégica’ no se reduce a la unión táctica en algunos actos singulares, sino que supone una serie de acciones coordinadas y articuladas en su desarrollo, según una estrategia dirigida a lograr unos objetivos definidos. Bajo qué condiciones puede lograrse esa unidad y qué características debe tener ha de discutirse en este debate.

    II. ¿Es posible y necesaria la unidad estratégica IP-MS? ¿Bajo qué condiciones?

    En principio, hay que reconocer que sólo en circunstancias excepcionales se ha logrado, ante una coyuntura a nivel estatal, una unidad estratégica de la IP, ni la participación en ella de los MS activos en dicha coyuntura. Pueden recordarse, como coyunturas en las que nos hemos acercado a esa unidad, las luchas en el final del franquismo y en la transición a la democracia, la lucha contra el ingreso en la OTAN, la lucha contra la guerra de Irak… Hoy, la posibilidad habrá que probarla en la práctica.

    La necesidad parece indiscutible, al menos para quienes deseen realmente lograr transformaciones sociales permanentes y no se contenten con arreglos parciales para satisfacer reivindicaciones concretas de limitado alcance. Para cambiar el rumbo de las políticas y transformar las instituciones es patente –la experiencia de estos cinco años de crisis lo prueba- la necesidad de unir todas las fuerzas que se oponen al sistema y de actuar en todos los ámbitos, en las calles y en las instituciones, con la mayor presión popular y la ocupación de centros de poder institucional –ayuntamientos, parlamentos, gobiernos…-

    Pero si puede suponerse el acuerdo sobre la posibilidad y la necesidad de una unidad estratégica IP-MS en la coyuntura actual, el desacuerdo puede aparecer respecto a las condiciones bajo las que tal unidad sería posible.

    • (a) Es condición que la unidad se forje entre IP y MS. No bastaría forjar una unidad estratégica en el seno de la IP, entre partidos y organizaciones políticas, o en el seno de los MS. Es esencial que la unidad se logre entre IP y MS. Sabemos, por experiencia, que las movilizaciones populares se disuelven en la práctica y no alcanzan sus objetivos si no producen cambios institucionales, nuevas leyes, otros sistemas de participación y decisión política, otras formas de gobernar lo común y otros gobiernos. Y sabemos, también por experiencia, que la acción de la IP nunca logrará cambiar de verdad el sistema establecido si no es con la presión de la calle.
    • (b) Es condición que nadie se arrogue un papel dominante en la unidad IP-MS, ni siquiera en el seno de la IP o de los MS.
    • (c) Es condición que se acuerden en común unos objetivos generales, unos métodos y unas formas organizativas que constituyan la base para la unidad estratégica. Esa base es un común denominador, define unos mínimos y por ello no excluye que las organizaciones y movimientos mantengan sus propios objetivos y organizaciones.
    • (d) Es condición para no caer en la inoperancia que las decisiones estratégicas, organizativas y de acción que se tomen a partir de la base común consensuada se adopten por mayorías cualificadas –sin requerir unanimidades que muchas veces serían imposibles de lograr- tras una deliberación democrática.
    • (e) Es condición que exista un compromiso de todos para mantener la unidad, sobre la base común, aceptando y aplicando los acuerdos adoptados por mayoría.

    Estas y otras condiciones para que esa unión sea posible y sea eficaz han de discutirse en el debate.

    III. ¿Qué objetivos generales?

    Es la cuestión fundamental, la que debería ser la principal materia del debate. La principal condición para una unidad estratégica es el acuerdo sobre sus objetivos.

    • (a) Un primer problema es el del nivel de abstracción de los objetivos: si son muy abstractos y generales (como ‘la transformación progresista de la sociedad’ o ‘una economía al servicio del bienestar de todos’), será fácil ponerse de acuerdo sobre ellos, pero los problemas se trasladarán a su traducción en actuaciones y objetivos a corto plazo; si son demasiado concretos, se convertirán en un programa y el acuerdo básico entre fuerzas diversas se dificultará mucho. Habrá que encontrar una formulación de objetivos de un rango medio de abstracción y generalidad o combinar objetivos de distinto nivel.
    • (b) Otro asunto a debatir es el ámbito de los objetivos, que podrían definirse con una concepción amplia, de abarcar todos los aspectos públicos relevantes –tanto del ámbito de la política como del ámbito de la economía-, o de un modo más restrictivo, centrándose, sea en lo político, poniendo entre paréntesis las cuestiones económicas, sea en lo económico, poniendo entre paréntesis lo político. Es una decisión crucial, que puede dejar fuera de la unidad estratégica a MS renuentes a salir del campo en el que se han movido, o, por el contrario, dejar fuera cuestiones fundamentales. Una posibilidad es reconocer que el marco de cualquier reivindicación y campo de lucha social es, a la vez, político y económico, que no son posibles transformaciones profundas en lo económico sin una participación efectiva de la gente en las decisiones políticas, y que los cambios en los procedimientos democráticos de la política no resuelven por sí solos los problemas de la desigualdad o de la explotación económica.
    • (c) El alcance que se quiere dar a la unidad estratégica determina también sus objetivos. La cuestión aquí es si se plantea esta unidad en una perspectiva electoral o con una perspectiva más amplia. En este punto habrá quienes limiten la perspectiva –y, consecuentemente, los objetivos- a las coyunturas electorales próximas, y también quienes quieran dejar fuera de la estrategia común las cuestiones electorales; y, por supuesto, quienes se sitúen en una perspectiva en la que los procesos electorales sean únicamente un eslabón.
    • (d) Un punto fundamental en los objetivos es hasta qué punto ponen en cuestión el sistema y pretenden transformarlo o se proponen reformarlo conservando el marco sistémico… Es posible sostener que ciertas reformas del sistema pueden suponer transformaciones profundas –como una reforma radical del sistema electoral o de la regulación de los mercados. O que el sistema no es reformable y para transformarlo realmente es necesario un proceso constituyente. Los objetivos de cambio sistémico presentan por otra parte la dificultad de la falta de un diseño consistente de sistema alternativo –político o/y económico-, al menos sobre el que exista hoy consenso.

    IV. ¿Una unión en perspectiva electoral?

    Si se está de acuerdo en que los objetivos de la unidad estratégica deben incluir necesariamente la perspectiva electoral, hay que debatir sobre las condiciones y características que deberá tener esa unión.

    Casi todas las declaraciones públicas y manifiestos de los últimos meses coinciden en reclamar una unión de la IP y los MS en los procesos electorales próximos. Casi todos los que sienten la urgencia de cambios profundos en las políticas actuales, y quienes, de distintas formas, en las instituciones o en la calle, están luchando por ello, son conscientes de la necesidad de desalojar a la derecha de los centros de poder que ocupa hoy, en todos los ámbitos, con mayorías absolutas que le confieren impunidad y facultades omnímodas. Y ese desalojo no basta con reclamarlo a voces, sólo es posible lograrlo derrotándola en las elecciones. La derrota electoral de la derecha gobernante, por supuesto, no resuelve los problemas, pero es condición necesaria para su resolución.

    La alternativa de la abstención, aunque mucho menos presente en los manifiestos, es también una cuestión a debatir, puesto que hay sectores importantes de los MS que la propugnan.

    La posibilidad, las condiciones y las características de una unión en perspectiva electoral deberá ser, por tanto, materia central en este debate.

    Intervenciones
    • Luis García Montero

      Poeta y escritor

      El texto preciso de José Luis de Zárraga, con sus preguntas y su dibujo de la realidad, invita a ser muy concreto. La sinceridad no es en este caso sólo un valor ético, sino un esfuerzo intelectual. Primero: ser de izquierdas en España significa hoy querer situarse con valores democráticos profundos en contra del sistema bipartidista que ha institucionalizado el clientelismo, la corrupción, la manipulación de la política representativa, la injusticia social y la degradación de las condiciones laborales. Como muchos de estos valores se relacionan con la historia de la emancipación humana representada por la izquierda, el concepto izquierda...
      - Seguir leyendo
    • Gerardo Pisarello

      Profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona. Vicepresidente del Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

      ¿Qué es lo que hay que cambiar? Estoy en esto con Luis García Montero. El problema no es el “sistema” en abstracto. Es el neoliberalismo. O mejor, un tipo de concreto de capitalismo neoliberal, financiarizado, ecológicamente insostenible e incompatible con la democracia y con la garantía de derechos básicos. No hay cambio social, por tanto, ni defensa posible de la democracia, sin una oposición clara a este capitalismo. ¿Con qué fuerza social? Solo las mayorías perjudicadas por el sistema pueden tener interés real en enfrentarse a él. Pero están aisladas o tienen miedo. A perder el trabajo, la casa,...
      - Seguir leyendo
    • David Losa

      Miembro fundador de la revista Números Rojos

      Aunque el razonamiento ya está más que sobado, parece evidente que –ciñéndonos sobre todo a la izquierda social– una parte muy importante de la ciudadanía no se siente representada en el Parlamento. Es decir, para muchos la “casa del pueblo” está habitada por auténticos “extraños”, y no, como se espera de una democracia, por iguales que velan y actúan movidos por los intereses de la mayoría. Dando por hecho que esto es así, cabría preguntarse si los movimientos sociales han adoptado ese rol, o al menos si esa población desencantada por la política “institucional” cree que los movimientos sociales,...
      - Seguir leyendo
    • Enrique del Olmo

      Sociólogo y militante socialista

      En estos momentos en nuestro país y en Europa no puede haber duda de la necesidad, casi de la imprescindibilidad de una mayoría social de cambio; que por un lado frene y revierta la brutal ofensiva de las elites económicas y políticas contra la gran mayoría de la población destruyendo sus formas de vida, liquidando derechos y atentando a la democracia; y a la vez bloquee el crecimiento de los populismos de extrema derecha, xenófobos y nacionalistas. Ese es el gran reto. Pero a la vez es obligado hacer una discusión y una acción, clara, pausada y a la vez...
      - Seguir leyendo
    • Carlos París

      Filósofo. Presidente Ateneo Madrid

      Hay que tener en cuenta que la derecha ha logrado imponer tópicos ideológicos que le favorecen. Y la izquierda, tras las derrotas padecidas, ha caído en el síndrome de Estocolmo. El primer tópico es el de que la contraposición entre izquierda y derecha es algo superado, dando la imagen de una política tecnocrática. De mera gestión, ajena a los antagonismos de clase y a la influencia de los opuestos intereses que guían la práctica política. Las realidades de la explotación y la plusvalía son borradas. Las agudas diferencias de clase se definen como “dualización de la sociedad”, un mero rasgo...
      - Seguir leyendo
    • Jorge Delicado

      Estudiante

      Para realizar un acto de ruptura con el sistema actual, o incluso para iniciar una convocatoria para un proceso constituyente desde abajo, no podemos hacer un llamamiento "desde la izquierda para la izquierda", sino "desde la democracia para la democracia". Por supuesto que ser de izquierdas hoy en día es ser un demócrata convencido, pero seamos honestos, hoy, si vamos con la izquierda como símbolo, solo convenceremos a los convencidos. Claro que tenemos que defender nuestros ideales izquierdistas, pero adaptarlos a un lenguaje que nos permita tomar el poder (disculpen el maquiavelismo). Luego, la unión de la izquierda con los...
      - Seguir leyendo
    • Angelino

      Maestro

      Los movimientos sociales que valen la pena no son fuertes organizativamente hablando; los partidos políticos de los arcos parlamentarios --estatales, autonómicos, locales-- son, casi sin excepción, máquinas organizadas y acomodaticias en el ejercicio del poder o en el del "discreto fracasado encanto" de la oposición. Sinceramente no veo el camino para romper esta dicotomía: respuesta ciudadana cuasi caótica versus Partido, S.A. Quizás el "entrismo" que durante un tiempo propugnaban los trotskistas. Ahora, ni los profesionales de la política son tan ingenuos ni los activistas cívicos están dispuestos a entrar en operaciones tan previsiblemente poco rentables. Por tanto, la revolución tendrá que...
      - Seguir leyendo
    • ngpedrajas

      Profesor Universitario

      En primero lugar quiero felicitar al ponente por su muy acertada presentación del tema. Aunque coincido con muchos de los aspectos fundamentales del artículo, hay un objeción relevante. He de reconocer que es un tema sobre el que no estoy completamente seguro pero creo que es importante porque está en la misma base de la idea de lograr una mayoría social de cambio. Casi todas las propuestas, tanto aquí como en muchos de los foros que han surgido en los últimos meses, parten de la premisa de que existe una mayoría social de izquierda y que el esfuerzo sería el de...
      - Seguir leyendo
    • Miguel

      Profesor de Tecnología y escritor

      Habrá que ver si la sociedad española quiere un cambio o prefiere continuar de rodillas. Albert Plà ha sido criticado y censurado por declarar que le da asco ser español. Pensemos un momento en el asco. Pensemos por ejemplo en el asco que sentimos, que deberíamos sentir con las cosas que están sucediendo a nuestro alrededor, y que, como poco, nos deberían hacer taparnos la nariz. Pues bien, si reconocemos que a nuestro alrededor suceden cosas que dan asco y nosotros no hacemos gran cosa aparte de mirar hacia otro lado -especialmente si en ese otro lado hay un televisor...
      - Seguir leyendo
    • Ramón Ruiz

      Periodista

      Lograr una mayoría social de cambio es una necesidad. ¿Pero en qué contexto se va a desarrollar esa tarea? 1 - Según los últimos sondeos el PP volvería hoy a ganar las elecciones. Es decir, una mayoría de españoles prefiere ser gobernada por mentirosos y presuntos corruptos. Parafraseando a Yogui Berra podríamos decir: "¿si la gente no quiere una verdadera democracia cómo lo vamos a impedir?". 2 - El PSOE, que teóricamente sería candidato a formar la mayoría social progresista, juega en el mismo equipo que el PP, que es el equipo del gran capital. (No creo necesario repasar su...
      - Seguir leyendo
    • Agronauta

      Oficios varios

      En una síntesis reductora de los dos actores principales podríamos definir a la Izquierda Política como estructuras que poseen una ideología; a los Movimientos Sociales como la actuación de la necesidad. ¿Como procede esta diferencia? Se ponen en marcha los MS y son contundentes ante el Estado… de las cosas cuando la necesidad los espolea. Es decir que en este actor social lo inmediato y las miserias son los carburantes movilizadores. En la IP hay una constante de pensamientos y una continuidad de proyectos que pertenecen a las esperanzas de cada grupo. Raramente estas estratégias cambian. Para que se produzca una posibilidad...
      - Seguir leyendo
    • sanchezroje

      Politólogo

      La crisis que recorre Europa ha ofrecido coyunturas especiales con posibilidades de cambiar la correlación de fuerzas favorable a la gran burguesía europea. Las movilizaciones sociales son el factor necesario para que puedan seguir apareciendo el tipo de oportunidades que se analizan en el documento adjunto (ver también en: http://miradacrtica.blogspot.com.es/ )
      - Seguir leyendo
    • Marina Flox Ben

      Socia fundadora de la Asociación Promotora de Agrupaciones Electorales

      De acuerdo con Luis García Montero en cuanto a que somos much@s l@s que no queremos seguir el juego de izquierdas-derechas. Sólo en la lógica de ese juego se puede creer que el objetivo fundamental es echar a la derecha, así que, también de acuerdo con el rótulo de Gerardo Pisarello. Si bien entiendo lo que comprendería el término de IP, según los parámetros propuestos por el ponente, no los comparto para debatir esta cuestión, pues ¿acaso no es cierto que parte de esa IP, tal y como está definida, es la misma que participa en los MS? ¿qué necesidad...
      - Seguir leyendo
    • ACistero

      Escritor, sociólogo

      Creo que lo más preocupante es la atomización de las opciones de izquierda. Ante una derecha que ostenta todo el poder, y lo ejercita de forma arrogante y dogmática, se multiplican las mareas, las plataformas, las convocatorias, pero casi siempre de forma monográfica. ¿Qué pasaría si los de la marea blanca se unieran a la marea amarilla y juntos fueran a encontrar a la verde…? Y por otra calle viniera la plataforma de… y las mesas de… Pero no, de momento sólo se contemplan personalismos, tanto en el liderazgo de propuestas liliputienses como en la desconfianza hacia los gestores del...
      - Seguir leyendo
    • akila

      Parado

      Me parece muy bien y suena bien, eso de la union contra un enemigo comun el FASCISMO, ahora llamado derecha, bueno ahora y siempre que han querido penetrarnos con suavidad, una vez hecho esto no se ponen ni coloraos, son farcistan y estan orgullosos de ello. Pero no quiero yo hablar del "enemigo comun" aunque la historia en casi todas las revoluciones y movimientos sociales del tinte que este presenta, siempre aboga por derrocar, echar del poder, ¿y luego? quien tomara las riendas, no estamos gobernados por el PP estamos gobernados por Alemania y EEUU, a ellos les importa solo...
      - Seguir leyendo
    • Antonio Antón

      Profesor Honorario de Sociología UAM

      Alternancia o alternativa Antonio Antón Profesor honorario de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid (Resumen) Derrotar la política de austeridad, acabar con la hegemonía institucional de las derechas e impulsar una dinámica de cambio social y político del conjunto de las izquierdas y fuerzas progresistas son desafíos inmediatos para imprimir un giro más equitativo a la política socioeconómica y una democratización de las instituciones políticas. En el horizonte se abren dos posibilidades: alternancia o alternativa. La incógnita es cuál va a ser dominante, aunque la definición necesaria ahora es cómo se consigue suficiente apoyo y representatividad para promover un giro hacia...
      - Seguir leyendo
    • Jesús Espín López

      Informática(análisis y programación)

      Por mucho que se unan los líderes de los partidos o los movimientos sociales no lo van a hacer los votantes. Se requiere una unidad de proyecto de mínimos que contente a todos los grupos sociales. Pero esa vía se agotó en el 82 y no lo volveremos a tener excepto que la derecha que gobierna pierda totalmente el norte. A lo sumo podemos aspirar a elegir una candidatura en unas primarias que nos indique quien tiene más posibilidades de aglutinar el voto. Y entonando el llamamiento al voto útil esperar que se avengan a confluir también los votantes. Pero...
      - Seguir leyendo
    • paisvecino

      Profesor titular de Economía Aplicada, UCM

      poco que añadir: enhorabuena por la iniciativa de este forma de debate.
    • witelchus69

      parado

      Mi padre suele comentar de un personaje del pueblo, que siempre que se hablaba de politica decia aquello "cuando lleguen los mios, ya veras". Y lo cierto es que con este desman existente en nuestro pais, no dejo de escuchar esa misma letania. El de derechas, dice "mira la corrupción de izquierdas", y viceversa. Si bien me considero de izquierdas, la pregunta o mas bien mi reflexión es , "acaso ser de uno u otro partido, debe de importar a la hora de llevar al pais a cotas de logico bienestar". Llevamos mucho tiempo escuchando que esto no puede cambiar,...
      - Seguir leyendo
    • Ramón Ruiz

      Periodista

      La sociedad española se ha convertido en un hueso muy duro de roer para la izquierda. La han apaleado inmisericordemente y apenas ha rechistado. Eso quiere decir que todavía puede aguantar unas cuantas vueltas de tuerca. Y contra más aguante tenga menos espacio le queda a la izquierda para ganar terreno. ¿Es reversible esa tendencia al masoquismo?. Cualquiera sabe. En todo caso, ya va siendo hora de plantear recetas si queremos ver resultados de aquí a 20 o 25 años. Tenemos médicos muy buenos diagnosticando lo que está a la vista pero reacios a la hora de proponer remedios que...
      - Seguir leyendo
    • JJREGATOS

      Trabajador Social. Secretario General del Sector de Administración Local de CCOO en Madrid

      Queda tiempo para las elecciones, menos de un año para las europeas, un año y medio para las Autonómicas y Municipales, dos años para las generales. Las iniciativas están en ebullición, muchos foros: convocatoria cívica, alternativas desde abajo, plataformas, frentes, izquierdas abiertas, foros de IU, encuentros anticapitalistas, etc. Mucha gente conversamos y debatimos sobre el agotamiento de más de cuatro años de grandes, intensas y continúan movilizaciones: huelgas, manifestaciones, asambleas, encierros, etc. Y porque, pues por: el empleo, los derechos sociales, la educación, la sanidad, los impuestos injustos, la reforma laboral, el copago, las preferentes, la corrupción política –...
      - Seguir leyendo
    • Chuerga

      Ingeniero y activista de PAH Madrid

      Tras la aparición del 15M han surgido una serie de MS que han abierto una ventana de esperanza para la izquierda, los de abajo, el 99%, o como queramos llamarnos. Su principal objetivo es la resistencia frente las consecuencias de la crisis: desahucios, recortes, exilio juvenil, etc., consiguiendo algunas pequeñas victorias parciales. Paradójicamente, a la par que estos MS comenzaban a surgir, la derecha ha conseguido un poder inédito en democracia, sin que surja ninguna fuerza en la izquierda capaz de derrotarla, de articular una mayoría social de cambio. Sin embargo, iniciativas como la ILP de la PAH, el enfrentamiento...
      - Seguir leyendo
    • haztesitio

      empleado

      La loable iniciativa de aspirar a generar una mayoria social para el cambio requiere algunas condiciones previas: a) descartar el actual sistema de partidos, viciado en su origen y puesto al servicio del bipartidismo giratorio en la alternancia, para sustituirlo por un sistema diferente: mayorias simples de votantes en grado de articular coaliciones finalizadas a implementar politicas comunes; b) crear mecanismos que permitan aglutinar voluntades en torno a objetivos comunes: programa economico para salir del pozo de la crisis, recuperar servicios publicos esenciales privatizados, planes de sostenibilidad para las personas (no para los bancos, mercados y empresas multinacionales, como es el...
      - Seguir leyendo
    • Antonio Garrido

      Empleado Público

      Hay que situar a la batalla de las ideas en el escenario central del accionar de las izquierdas. Las condiciones de posibilidad para la convergencia de las izquierdas (las políticas y las sociales) pasan por reconstruir un lenguaje propio y un campo de perspectivas ideológicas que estén en las antípodas del neoliberalismo . El neoliberalismo ha sido el programa político de las clases dominantes en las últimas décadas, una belle époque para el capitalismo en un contexto, paradójicamente, de crisis estructural de las tasas de ganancia. Merced a un programa exitoso, en lo intelectual y en lo económico, el...
      - Seguir leyendo
    • fabian

      arquitecto

      Cualquier planteamiento social, político o económico, entiendo que tiene diferentes niveles o escalas. Para que algo funcione debe ser coherente con el escenario general, es lo de nadar a favor o en contra de la corriente. Los desacuerdos entre la función y el escenario, suponen barreras que a veces, si no se tienen en cuenta, pueden dar al traste con planes brillantemente concebidos. Izquierdas.. derechas.. La realidad es que el sistema en el que vivimos, las reglas del juego son de derechas, y encima globales. Es el capitalismo mundial donde el dinero, que juega sus cartas con inteligencia, se...
      - Seguir leyendo
    • witelchus69

      parado

      Ante la deriva de la union europea, para mi entender no hay mas salida que mas europa. El problema no es esta en si, sino en los mecanismos y el fin que pretende. Se habla de democracia, la realidad es cero, se vota y una vez elegido a mirar a otro lado, esa es la que impera... Las bases de la creacion europea solo son economicas, por mucho que se quiera disimular lo contrario, y es que en politica como en el deporte se deben de tener y exigir las mismas normas y garantias para hacer el juego...
      - Seguir leyendo
    • fabian

      arquitecto

      Desgraciadamente, la realidad es la que pinta Gaizca. Podemos teorizar exhaustivamente pero la calle es la que es. Cualquier planteamiento realista debe partir de un conocimiento y aceptación de esos puntos de partida. A mi modo de ver, eso quiere decir que estamos lejos de esa mayoría social de cambio. ¿Cuanto de lejos?.. si se hacen bien las cosas, a un par de generaciones. Seguramente el camino es largo, solo posible junto a la izquierda del resto de Europa (por lo menos de Europa), y basado en un plan de comunicación/formación que ponga en valor los valores europeos, lo público,...
      - Seguir leyendo
    • Jesus Mallol

      Técnico en Industria Farmacéutica

      Frecuentemente se ha dicho que la Historia se repite cuando un pueblo no la conoce, pero personalmente no creo que la repetición de la Historia dependa del grado de conocimiento o desconocimiento de la misma. En realidad creo que la Historia se repite cuando se repiten las circunstancias que motivaron un determinado hecho, que impulsaron a una sociedad a tomar un determinado rumbo en un momento dado. En el tiempo presente, en España, se está reproduciendo un cuadro muy parecido al que se produjo durante la II República con el Bienio Negro. En aquella ocasión, entre 1933 y 1935 el Gobierno...
      - Seguir leyendo
    • Tica Font

      Pacifista

      Personalmente anhelo la existencia de una unidad estratégica, pero reconozco que es difícil entre otras cosas porque los partidos tradicionales y los sindicatos de izquierdas provienen de una cultura de acción diferente a la que se ha gestado en las ONG y los nuevos movimientos sociales. Los partidos tienen que tener capacidad de elaborar una propuesta concreta dentro del ámbito legislativo a infinidad de temas. Es conocido que quien se dedica en exclusiva a trabajar en un partido tiene conocimientos más o menos rigurosos de uno o dos temas, del resto de temas no tiene más conocimientos que...
      - Seguir leyendo
    • josegomez

      Político y activista

      Yo diría, ¿Cómo lograr una UNIÓN social por el cambio? No estoy de acuerdo con la dicotomía historicista al uso de izquierdas y derechas, creo no representa el sentir ciudadano actual, aparte de que es utilizada por “el poder”, para divi- dirnos antagonicamente, y así, obviar el verdadero debate, capitalismo versus socialismo, Bien es cierto, que habría que definir o concretar a que llaman/mos socialismo, y no sólo eso y más importante su plausibilidad. Todo ello para poder concretar las respuestas que aquí se plantean. Cuando hablamos y actuamos, lo hacemos desde nuestros principios, logicamente estos conforman nuestra ideología y guían nuestros proyectos,...
      - Seguir leyendo
    • oserra

      arquitecto software

      Parece claro tras leer el artículo y todos los comentarios, que: 1. La mayoría tiene el poder 2. pero no lo puede ejercer si no está totalmente organizada y coordinada 3. España parece muy indignada pero todavía hay más gente preocupada por el fútbol y la prensa rosa que por el devenir político y social 4. No queremos revoluciones sangrientas 5. Queremos un cambio hacia un mínimo común, y buscar consenso en los aspectos divergentes. A mi entender, el cambio que buscamos, aquel que traerá el poder a las mayorías, no va a suceder si no se lo ponemos fácil al pueblo. Ya me gustaría...
      - Seguir leyendo
    • Miguel Urban

      Miembro de Izquierda Anticapitalista

      Ante la pregunta de ¿como lograr una mayoría social de cambio? No creo que nadie tengamos la respuesta mágica o certera sobre como conseguirlo, al menos que haya pasado la prueba de la practica. En los momentos políticos en los que nos encontramos es honesto reconocer que tenemos mas preguntas que respuestas y que estás, necesariamente, tendrán que ser respondidas de forma colectiva. El nacimiento del 15m ha supuesto uno de los acontecimientos políticos mas importantes en las ultimas décadas, una impugnación intuitiva del régimen nacido tras el 78 que ha generado una “dinámica de contagio” y...
      - Seguir leyendo
    • Ramón Ruiz

      Periodista

      Me sumo a la línea realista marcada por algunos compañeros. La izquierda tiene actualmente en España un peso político residual y esa situación no va a cambiar ni a corto ni a mediano plazo. Solo una hecatombe mundial, ajena completamente a los planteamientos que en este foro hace la línea optimista, podría cambiar radicalmente el panorama. Así que, queda un larguísimo camino por recorrer antes de que la izquierda vuelva a ser una alternativa de poder. Me voy a fijar solo en dos aspectos: 1 - Sería un extraordinario avance en ese sentido...
      - Seguir leyendo
    • José Luis Zárraga

      Sociólogo

      Algunos compañeros, en este debate, niegan (o dudan) que exista una msc . Pero esa no es la cuestión. Msc no es un concepto demográfico, sino un concepto político. Una msc no existe como existe una mayoría estadística, sino que se construye, es el resultado posible de una lucha ideológica y política. Lucha ideológica, porque hay que convencer a una mayoría de que son posibles otras políticas. Lucha política porque hay que traducir el rechazo ideológico en efectivo rechazo político, que cambie las instituciones de gobierno. No es algo que contemplar, ni con optimismo –‘hay una mayoría social...’- ni...
      - Seguir leyendo
    • CarlosRD

      Ingeniero Informático

      (entiendo por IP, a los partidos y fuerzas políticas minoritarias (excluyo a PSOE) en torno a IU, y los nacionalismos de izq.) Hoy el gran desencanto de ciudadanía no es con el bipartidismo, mayormente, sino con todo el sistema político y económico heredado de la transición y que ha dado a lugar a un divorcio entre la política y la voluntad de la ciudadanía. Alejamiento que se expresa en una democracia formal hoy deficiente y anacrónica que no ha movido un pelo durante 35 años y en un sistema económico cada vez más groseramente neoliberal donde se han perdido...
      - Seguir leyendo
    • Cayetano

      rojo indignao

      Varios comentaristas coinciden planteando que no existe mayoría social de izquierda.Quizás partan de la certeza análitica de la hegemonía ideológica de la clase dominante, extendida al conjunto del cuerpo social. Sin embargo,no deja de ser cierto que la comunión con dichos principios neoliberales por amplias capas,están entrando en cuestión por la exclusión o el miedo a la pérdida del status social.Cuando no por la abierta oposición a la mercantilización de los derechos sociales, laborales, sanitarios, educativos... . Esto crea un estado de noqueo en éstas caracterizado:por querer volver a la situación anterior y la incomprensión de lo que ha pasado,junto a...
      - Seguir leyendo
    • CARLOS BUGALLO

      Licenciado en Geografía e Historia. Diplomado en Estudios Avanzados en Economía.

      En mi opinión toda deliberación política racional debe estar atenta a dos cuestiones esenciales: los fines y los medios. Como dice el filósofo Nicholas Rescher en su libro sobre la racionalidad, es racional adoptar el mejor medio para la realización de los objetivos adecuados; por otra parte, la racionalidad se orienta a la búsqueda razonable de los fines adecuados. Al igual que la diosa Jano, la racionalidad es una noción con dos caras. Además, fines y medios no son dos aspectos separados y externos entre sí, sino que se condicionan mutuamente: los medios se elegirán en función de los objetivos,...
      - Seguir leyendo
    • witelchus69

      parado

      Hoy el señor Montoro dijo que la politica actual del gobierno es satisfactoria para los mercados, y que seguiran votando estos por su gobierno. Esta claro el hecho de que la democracia ya ha muerto. Si los mercados son los votantes de esta maltrecha democracia, y nadie en el arco parlamentario pide ni tan siquiera la dimision, damos por hecho la caida de nuestra democracia, si algun dia llego a ser algo. Se pide cambio de actitud para una posible unificacion de fuerzas para dar un giro a esta eutanasia pasiva, pero cuando se llegan a escuchar barbaridades como ayer en La...
      - Seguir leyendo
    • Julen

      jubilado

      Mis felicitaciones a los creadores y coordinadores del foro, al ponente y a los participantes. La prisa es mala consejera, pero si continúan despojándonos terminaremos quedándonos sin instrumentos para defendernos en batallas cada vez más sofisticadas y mortíferas. Tenemos que defender unos derechos que han sido conquistados por muchas generaciones y con mucha sangre. Éste debe ser nuestro primer objetivo: blindar el Estado de Derecho. Se trata de lograr que los instrumentos funcionen y los escándalos de corrupción que afectan a partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales e incluso a los entornos de la jefatura del Estado, entre otros casos que...
      - Seguir leyendo
    • txemagonex

      Camina (piensa) hasta desear correr (actuar). Corre, hasta que necesites volver a caminar. Sin acción, ningún pensamiento poseerá valor. Es fundamental afianzar los pasos tras un noble anhelo esperanzador. Una larga caminata hacia lo desconocido, por caminos concretos: ¡QUE SE VAYAN TODOS!, “desutopizará” sueños y consolidará mayorías. ¿Democracia? Sí: con pocos libros pero buenos hechos. La única alternativa, afrontar el ¡QUE SE VAYAN TODOS! Solo cambiando realmente lo que asesina de muchas “hambres”, emergerá una mayoría social que ya palpita diseminada.. “Simple”, incuestionable y “satisfactorio” proyecto: “echar a la calle, a todos”, para erradicar prescripciones, indultos y lacras de momificadas braguetas absolutistas. Romper paréntesis entre golpes de...
      - Seguir leyendo
    • CARLOS BUGALLO

      Licenciado en Geografía e Historia. Diplomado en Estudios Avanzados en Economía.

      El filósofo Inmanuel Kant, uno de los críticos 'par excellence', celebró así su tiempo: “Nuestra época es la auténtica era de la crítica, a la que todo debe someterse”; de esa manera comienza su libro Crítica de la razón pura, editado en el siglo XVIII (más conocido como el Siglo de las Luces). Sin embargo el mundo actual dista mucho de ser escéptico con respecto a la tradición y las ideas establecidas, pues estas siguen encontrando acomodo en toda forma de sabiduría convencional, de sectarismo ideológico o fanatismo religioso. Por otra parte se presenta el problema de saber qué se...
      - Seguir leyendo
    • raul34

      Futuro politólogo

      Desde mi punto de vista los planteamientos teóricos tienen un gran consenso en la mayoría de los foros de la izquierda, pero no nos podemos quedar en ese análisis y debemos pisar la realidad empírica en la que nos situamos. Nos encontramos con un país con seis millones de parados, con miles desahucios, millones de personas en riesgo de exclusión social y no pasa nada. ¿Por qué no se producen disturbios o un levantamiento violento? Yo creo que la respuesta es porque la población tiene interiorizada que esa situación está dentro del sentido común, que es razonable que esas...
      - Seguir leyendo
    • figuera

      Miembro de una comunidad intencional

      "La alternativa de la abstención (...) es también una cuestión a debatir, puesto que hay sectores importantes de los MS que la propugnan". Lo que pasa (desde mi apreciación personal, fruto de mi experiencia en los foros de coordinación estatal 15-M en la red social N-1) es que hay elementos en los MS que se dedican a propugnar la abstención pero no entran a debatir, sino que se cierran en banda en una defensa manipuladora y sin argumentos sólidos de esa posición. Al menos algunos de ellos pueden ser infiltrados del poder en los MS que, para afianzar el propio...
      - Seguir leyendo
    • Juanma Villatoro

      Abogado - Mediador

      Aturdidos por los efectos del shock, de la doctrina del shock, de la doctrina de miedo, del pánico y del pavor..., bajo esa amenaza de tabula rasa, anda el personal vagando y divagando. La izquierda siempre tan recatada, y la derecha tan segura de si misma, la una con etéreos conceptos y la otra con eternos e inmutables principios. De lo evanescente a lo tangible, de lo sublime a lo basto, en ello anda la ciudadanía depauperada labrándose el cabello. Nunca pensamos ser tan vulnerables, como para tener que dejar de pensar lo que pensábamos; con lo bien que vivíamos con el...
      - Seguir leyendo
    • Mikel Casado

      Enseñanza

      Estoy de acuerdo con el ponente en los términos generales de la propuesta. Permítaseme, por favor, hacer alguna aportación. En cuanto a los contenidos de un acuerdo, creo que esa unión debe tener en cuenta la profundización en los elementos esenciales, los derechos humanos de primera generación (civiles), de segunda (sociales) y de tercera: los ecológicos. Sin duda, todo ello cuidado y gestionado en una democracia más participativa. Es decir, debería ser un cambio por el ecosocialismo o será un cambio incompleto, pues no se puede seguir hablando de transformación basada en el crecimiento. Por tanto, habría que incluir...
      - Seguir leyendo
    • Hernandez Leon

      Catedrático de Zoología

      El problema ya no reside en que gobiernen las derechas o las izquierdas si el sistema les permite corromperse, cosa que termina ocurriendo si nada, ni nadie lo impide. El problema está en tener un sistema democrático o no, y de eso estamos muy lejos en España, Europa y en casi todo el planeta. Parece claro que los que gobiernan (financieros y sus políticos apoderados) no van a permitir perder su status. Nadie que tenga poder lo cede fácilmente, ni siquiera el más pequeño de los partidos. Por tanto, la unidad de la izquierda poco va a solucionar si...
      - Seguir leyendo
    • CARLOS BUGALLO

      Licenciado en Geografía e Historia. Diplomado en Estudios Avanzados en Economía.

      Adjunto os remito un nuevo documento donde prolongo y amplío las ideas expuestas en uno anterior, titulado 'De los fines y los medios'. Un saludo
      - Seguir leyendo
    • CARLOS BUGALLO

      Licenciado en Geografía e Historia. Diplomado en Estudios Avanzados en Economía.

      Quisiera responder en unas pocas palabras al eurodiputado Willy Meyer y compañero de Izquierda Unida, tras leer su artículo en Público.es (‘Goodbye, Willy Brandt!’, 22/01/2014). En primer lugar, dar por enterrada a la socialdemocracia como él lo hace, me parece algo precipitado. Es cierto que en la actualidad los partidos socialdemócratas se han convertido al social-liberalismo, como él dice, pero nada impide que surjan otros partidos que ocupen el lugar abandonado por ellos. En segundo lugar, incluso es hipotéticamente posible que, a última hora, alguno de estos partidos de un golpe de timón radical a sus políticas reaccionarias. ¿Ciencia ficción?...
      - Seguir leyendo
    • txemagonex

      http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=XJRIQ3w5AZ8 RED CIUDADANA, PARTIDO X Y si lo echáramos a todXs.....???
      - Seguir leyendo
    • txemagonex

      Juro decir mi verdad, parte de su verdad y ninguna de vuestas verdades... ¡Más rápido! que se nos acaba el siglo. Gracias
      - Seguir leyendo
    • jonaca

      jubilado

      En el Ensayo a la Lucidez, Saramago define a los partidos polìticos como PDI, PDC y PDD, Partido Democràtico de Iquierda, Centro y Derecha respecfivamente. Si el escenario hubiese sido España yo creo que se debìa haber sustituìdo por otro o incorporado uno màs, el PDF, Partido "Democràtico" Franquista. Si nuestra Constituciòn nos considera como Estado Social, Democràtico y de Derecho y el PDF ha podado definitivamente esos tres troncos que nos sustentan como paìs, que nos define como España, con un gobierno de mayorìa absoluta con el 41% de los votos vàlidos emitidos, obtenidos con un sistema donde...
      - Seguir leyendo
    • sanchezroje

      Politólogo

      El objeto del artículo que aporto adjunto (se puede encontrara en: http://miradacrtica.blogspot.com.es/ con el título de esta intervención) es situar los dos ciclos políticos y de movilizaciones en que puede dividirse la etapa de crisis económica iniciada en septiembre de 2008. En el artículo se analizan los actores principales en las movilizaciones, su actuación, importancia y contradicciones, y su relación con los cambios políticos ocurridos. Hasta ahora no ha existido una correlación entre nivel de movilizaciones y poder político de las clases populares, solo existe, por el momento una tendencia en esa correlación con el ascenso en intención de...
      - Seguir leyendo
    • rDOMINGO18

      ADMINISTRATIVO

      Hay cierta angustia en la ciudadanía de nuestro país. Se debe a que vemos cómo se van deteriorando casi todos los diferentes aspectos de la convivencia social, que hasta hace unos escasos 7 años parecían consolidados; ésto es una evidencia.Se nos pregunta si es posible “hacer algo”, y para ello se nos plantea la opción de una unión de la mayoría de izquierdas que se supone que existe, o si no se crea. Pues a mi parecer, uno de los primeros consensos a los que debiéramos tender todos, IP, MS y ciudadanos comprometidos sin ubicación alguna, es el de...
      - Seguir leyendo
    • jvrgip

      Bibliotecario

      Urge una confluencia de todas las izquierdas, también de las bases y sectores críticos del PSOE, para derrotar a la derecha y tomar el poder de las instituciones. Esto no es un fin en sí mismo sino un medio fundamental para lograr el fin último: ejercer políticas sociales y públicas que beneficien a la inmensa mayoría y acaben con esta situación desesperada de miseria para millones de personas y con la represión y la pérdida de derechos que todos sufrimos. Esto es lo urgente ahora y no caben medias tintas: se requiere fortísimas dosis de generosidad y tolerancia...
      - Seguir leyendo