La geopolítica del caos mundial

  • Francesc Casadó

    Francesc Casadó

    Analista internacional

05.02.2026

Debate principal: Tras el vendaval trumpista

Sed de petróleo

Durante la campaña electoral Donald Trump hizo esta afirmación: “el foco estadounidense siempre ha estado en el petróleo”. Días después del secuestro del presidente Nicolás Maduro convocaba a las multinacionales petroleras para anunciarles que los hidrocarburos venezolanos son vitales en los planes económicos y estratégicos a largo plazo de su administración. La relevancia de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU en lo referente a la seguridad energética busca su supremacía global, operando incluso fuera de los marcos internacionales si considera que es necesario. La política de “paz armada” de la ESN ha conseguido finalmente el acceso al crudo de Venezuela, el país con más reservas del mundo, pero con una producción y venta muy limitada debido a las sanciones occidentales. 

El orden económico surgido de los acuerdos de Bretton Woods en 1946 tuvo su primer revés cuando los gastos masivos de la guerra de Vietnam provocaron una inflación creciente y la depreciación del dólar vinculado al “patrón oro”. El nuevo patrón pasó a ser el petróleo. Desde entonces, la crisis del petróleo ha sido la crisis de un sistema monetario basado en el dólar, hasta que en 2018 China plantea el petroyuan como una moneda alternativa en las transacciones realizadas en Oriente Medio. Pekín es el mayor importador de hidrocarburos del mundo. Países como Rusia, Irán, Venezuela y, en parte, Arabia Saudita aceptan ya pagos en yuanes, especialmente aquellos bajo sanciones con las que Trump quiere imponer su dominio.

¿Nueva gobernanza global?

La ideología neoconservadora de la actual administración Trump no ha supuesto en ningún momento la ruptura con el globalismo neoliberal. Fueron Thatcher y Reagan, dos ‘neocons’, los que acuñaron el término de globalización. Republicanos y demócratas coinciden en lo esencial —libre mercado y desregulación—. Pero la actual cúpula en el poder impone la lógica del intervencionismo; el uso de la fuerza para defender los valores democráticos (Ucrania) y mantener el orden global (China). Incluso, si lo considera necesario, al margen de la OTAN, aunque sin renunciar a la presencia militar de sus bases en Europa.

Para uso doméstico Donald Trump entona el demagógico falsete romántico de “America First”. Lema populista que da prioridad a los intereses estadounidenses por encima del resto de naciones. Y le ha dado algún resultado, pero en política exterior. El presidente de EEUU ha conseguido un acuerdo con la multinacional taiwanesa TSMC, líder mundial en microchips, a cambio de defender a Taiwán de la invasión china. TSMC se ha comprometido a realizar una inversión multimillonaria en Arizona con la construcción de varias fábricas. Las empresas locales y la población insular temen que la multinacional pueda terminar desmantelada y en manos de Washington.

El presidente chino, Xi Jinping, ha denunciado que el proteccionismo y el autoritarismo no han desaparecido del horizonte político del siglo XXI y están llevando la gobernanza global a un callejón sin salida. Naciones Unidas y el resto de organismos multilaterales son desafiados provocando una turbia situación internacional. El líder del gigante asiático ha propuesto una nueva iniciativa de gobernanza global sobre la base de tres puntos: representación institucional más democrática del Sur Global; observar el derecho internacional y la Carta de la ONU; y mayor efectividad en cooperación por la paz y la seguridad.

Faro de libertad, ejemplo de democracia

Es difícil mirar hacia donde no esté Trump. La lista de sus acciones autoritarias es interminable: deportaciones; aranceles; despliegue de la Guardia Nacional; la ¿paz? en la Franja de Gaza; o el secuestro del presidente Maduro. Todas son muestra del ideario fascista que pretende trasladar a Europa. Las elecciones federales en Alemania de 2025 fueron una señal. Aparte del descalabro electoral de los socialistas alemanes por los gastos en el financiamiento de la guerra y la dependencia del gas ruso; la noticia fue el ascenso del partido de extrema derecha AfD como segunda fuerza más votada. El camaleónico Elon Musk —‘neocon’, ultracapitalista y tecnócrata— participó en la campaña electoral a través de X, conversando con la candidata fascista sobre los planes xenófobos y antisociales de su programa. 

Hace unos días el reconocido ensayista indio, Pankaj Mishra, publicó en un diario nacional el artículo “Ha llegado la hora de desamericanizar el mundo”. El autor aclara que no es contrario a EEUU, sino contrario a su hegemonía y al proceso de globalización que lidera. En particular a la hegemonía ideológica de las narrativas occidentales, todavía bajo una mentalidad colonial. Mishra defiende la necesidad de liberarse del dominio intelectual estadounidense y recuperar la identidad cultural en un mundo multipolar con gran diversidad de realidades históricas. 

Groenlandia, paradigma trumpista

A causa del deshielo en el Ártico se han favorecido nuevas rutas marinas y la exploración de hidrocarburos. Parte de la costa del océano Ártico es territorio ruso, el presidente Putin ha afirmado que “los campos petrolíferos en alta mar, especialmente en el Ártico, suponen, sin la menor exageración, nuestras reservas estratégicas para el siglo XXI”. Groenlandia es un territorio autónomo de Dinamarca y sus gobiernos suelen ser favorables a la independencia de Copenhague. Mantienen buenas relaciones comerciales con China y esta apoya la causa independentista aunque las tensiones políticas con EEUU durante los últimos años han frenado proyectos estratégicos en común.

Lo que está sucediendo en Groenlandia puede considerarse el paradigma de la nueva estratégica de la administración. El presidente Trump anuncia cuáles son sus intenciones en tono amenazante: Hay que repartirse la tarta de Groenlandia. Está por ver si su plan será invadir o comprar todo el territorio; o si tendrá que conformarse solo con una parte después de un acuerdo regulador entre las potencias con intereses en la región (Rusia, Unión Europea y China). Aun teniendo que compartir el control insular habrá conseguido imponer su “política de cañoneras” por sobre el derecho internacional, devolviéndonos al siglo XIX. El retorno al imperialismo en África y Asia, ahora en el Ártico. Los europeos nos podríamos ver arrastrados a un conflicto armado o incluso a una “guerra proxy” o guerra subsidiaria donde dos grandes potencias midan sus fuerzas indirectamente, a través de terceros.

Otras intervenciones en el debate

Intervenciones
  • Francesc Casadó

    Analista internacional

    Sed de petróleo Durante la campaña electoral Donald Trump hizo esta afirmación: “el foco estadounidense siempre ha estado en el petróleo”. Días después del secuestro del presidente Nicolás Maduro convocaba a las multinacionales petroleras para anunciarles que los hidrocarburos venezolanos son vitales en los planes económicos y estratégicos a largo plazo de su administración. La relevancia de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU en lo referente a la seguridad energética busca su supremacía global, operando incluso fuera de los marcos internacionales si considera que es necesario. La política de “paz armada” de la ESN ha conseguido finalmente el...
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  • Bruno Estrada

    Economista. Presidente de la Plataforma por la Democracia Económica

    Trump en su segunda presidencia se ha embarcado en una reforma radical de las bases económicas del capitalismo estadounidense, impulsando un modelo muy diferente al capitalismo financiero que eclosionó a principios del siglo XXI.  La apuesta de Trump supone desmontar gran parte del proceso de globalización financiero-productivo impulsado desde los años ochenta, que dio lugar a una recurrente explosión de burbujas financieras cuyo mayor estallido fue la crisis financiero-inmobiliaria de 2007-2008. Una crisis que hundió prácticamente a todos los grandes bancos de Estados Unidos y Europa, obligando a sus gobiernos, a la Reserva Federal (Fed) y al BCE a aportar...
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  • Roberto Montoya

    Periodista, autor de ´Trump 2.0 (Akal, 2025)

    “Trump, el imperialismo desbocado”. Así titulaba a cinco columnas El País su portada el pasado domingo 11 de Enero. “Una nueva era imperial para el siglo XXI” era por su parte el título de su suplemento Ideas del mismo día. Posiblemente sea la primera vez en sus 50 años de historia que el periódico del poderoso grupo multimedia PRISA, con representantes del gran capital español y extranjero en su accionariado calificaba así la política exterior de EEUU en portada y de forma tan destacada.  No utilizó un lenguaje similar más que en contados artículos y columnas de opinión ni durante durante...
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  • Daniel Albarracín Sánchez

    Profesor del Departamento de Economía Aplicada II de la Universidad de Sevilla. Economista y Sociólogo

    El león acorralado es el más peligroso. Vuelta al Unilateralismo La actual fase capitalista de crisis, coincide con el declive de la hegemonía estadounidense. La violencia de la nueva Administración Trump ha roto el marco sociohistórico de la globalización multilateral librecambista que regía desde los 90. El gobierno de EEUU trata de constituir unilateralmente, mediante la fuerza y el chantaje, nuevas reglas, con el objeto de conservar su poder imperial, ante el sorpasso de potencias emergentes, para afianzar su “espacio vital”.  Podríamos remontarnos, sin embargo, más atrás de 2017 para encontrar las raíces de la nueva fase política unilateralista en EEUU,...
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  • No hay atajos

    22/01/2026

    Yayo Herrero

    Antropóloga ecofeminista

    En el libro Contra el autoritarismo de la libertad financiera, las pensadoras y activistas argentinas Verónica Gago y Luci Cavallero realizan, refiriéndose a Argentina, una reflexión que me parece generalizable al momento que atravesamos a escala global. Señalan que el sistema de gobernanza en la Argentina de Milei se apoya en tres vectores. El primero es la capacidad de destrucción. El segundo es la instauración de una política del shock que a golpe de decretos gubernamentales consolida esa destrucción. El tercero es la ostentación de una brutal crueldad que festeja y celebra de forma obscena los efectos de la destrucción....
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  • Ignacio Muro Benayas

    Director Fundación Espacio Público

    La ficción puede ser, a veces, la mejor forma de acercarse a la realidad-real. Trump y sus constantes espasmos geoestratégicos pueden considerarse el resultado de un guion distópico e irreal pero también la expresión de la cruda realidad que no queremos ver. Quizás lo que ocurre es que la sociedad actual esté tan mediatizada, tan acostumbrada a la ”realidad ficcionada”, que no le cabe en la cabeza que las posiciones de Trump son reales y forman parte de un plan meditado basado en causas objetivas. Habría que preguntarse si cierta “falsa conciencia” se ha adueñado durante décadas del pensamiento racional,...
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  • Eduardo Lucita

    Integrante del colectivo EDI – Economistas de Izquierda (Argentina)

    Nueva Estrategia de Seguridad Nacional una lectura desde el sur de Nuestra América Cuando todavía estaba fresca la tinta con que fue impresa la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU el presidente Donald Trump decidió aplicarla. El campo experimental fue Venezuela con los acontecimientos por todos conocidos que culminaron con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la diputada y esposa Cilia Flores. La intervención militar estadounidense en Venezuela tiene un impacto global del que todavía no  alcanzamos a ver su total dimensión. El petróleo juega un papel importante como instrumento de negocios y poder, pero el nuevo orden...
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  • Cristina Monge

    Politóloga

    José Luis Trasobares

    Periodista

    Una conversación entre José Luis Trasobares (periodista) y Cristina Monge (politóloga) José Luis Trasobares: Cuando el gran cineasta Costa Gavras dijo que Trump es la personalidad que mejor define nuestra época daba a entender que el actual presidente norteamericano es a la vez el agente, el símbolo y el impulso estratégico de una nueva edad histórica. Después de él es muy probable, casi seguro, que las cosas, todas ellas, vayan a peor. Vivir en este planeta siempre fue peligroso para la mayoría de sus pobladores, a partir de ahora lo será más. Ya lo es. Con Trump y su corte de tecnosátrapas se han acabado los disimulos, la hipocresía, las formalidades. La razón de la fuerza se impone sin rebozos, sin complejos, sin malas conciencias. Las operaciones encubiertas se descubren con brutal sinceridad. Las ejecuciones extrajudiciales se televisan y difunden desde fuentes gubernamentales. Se intimida a los adversarios y a los aliados, se amenaza con la retórica de los asesinos profesionales, se atacan naciones soberanas y se secuestra a sus presidentes, se expande el miedo. ¿Cómo podremos volver a la normalidad relativamente ordenada de finales de la Edad Contemporánea? ¿Cómo recuperar los canales diplomáticos, los organismos de ayuda internacional, las concesiones,...
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