El trumpismo: la fase autoritaria del neoliberalismo

  • Pedro González de Molina Soler

    Pedro González de Molina Soler

    Profesor de Geografía e Historia. Militante de CCOO

12.02.2026

Debate principal: Tras el vendaval trumpista

Un espectro recorre el mundo, el espectro de la ultraderecha. La ola ultra parece imparable. La segunda Administración Trump está estimulando a los movimientos de ultraderecha de distinto pelaje que hay en el mundo. Tienen estrategias coordinadas, se apoyan, como en la época de los monarcas absolutos, y no tienen un contrincante que se coordine enfrente. 

Los tecnoligárcas y otros sectores financian generosamente a Trump, y en otros países a sus imitadores o seguidores. La promesa de impuestos bajos, escasa regulación, frenazo de la lucha contra el cambio climático, mano dura con los sindicatos, y remover cualquier freno a la acumulación obscena de capital y de riqueza. Los tecnoligárcas han puesto su maquinaria a trabajar para los intereses concretos de Trump, como hizo el grupo META en el pasado con Cambridge Analytica, o lo que hace Musk, pese a sus desavenencias, con X en favor del candidato republicano y otras fuerzas de extrema derecha.

Personajes tan dispares, como Javier Milei, Bolsonaro, Abascal, Ventura, etc., ensayan tácticas y estrategias ensayadas ya en los EEUU, desde negar la limpieza de las elecciones, tratar de evitar un cambio de gobierno si es necesario por la fuerza, perseguir y/o señalar a los inmigrantes y colectivos progresistas como el enemigo, etc. En resumen, pretenden atacar los principios fundamentales de la democracia liberal y tratan de desnaturalizarla para que ésta quede en un cascaron formal y sin posibilidad de retorno tras sus gobiernos. 

Hay que insistir en este punto. No estamos viviendo una fase de gobiernos neoliberales que iban desmontando el Estado del Bienestar, la fiscalidad y los derechos laborales del período de los “años dorados del capitalismo”, pero que mantenían la ficción democrática y de gobernanza. Estamos viviendo el ataque directo a las instituciones, a la prensa no afín, a la oposición, a los DDHH, y a la democracia. Es la fase superior del neoliberalismo, su fase autoritaria. Tras la crisis de 2008 y la del COVID19, el neoliberalismo como modelo de gobernanza y de gestión económica estaba tocado de muerte y no concitaba ya el apoyo de los años 90 y primera década del 2000. El consenso neoliberal se había roto con la gestión de la crisis por parte de la UE y otros tantos países que sufrieron los correctivos de la mal llamada “austeridad”. 

Si la primera fase de la crisis fue el avance de las fuerzas alternativas de izquierdas que pusieron en cuestión el neoliberalismo y la gestión de la crisis, como el BLOCO, FG, Podemos, Syriza, Die Linke, Jeremy Corbyn como líder del Labour o el ala de izquierdas del PD con Bernie Sanders, la fase final estos partidos fueron declinando y la extrema derecha comenzó a despegar. Hay que hacer especial mención al experimento Syriza en Grecia, que tras un forcejeo con la UE, y una campaña de esperanza que recorrió toda Europa, fue castigada duramente por la Troika, lo que cerró la salida a la izquierda de la crisis del neoliberalismo. El resto de experimentos o quedaron lejos del poder, o fueron desbancados por maniobras internas de sus partidos, o entraron de manera subalterna a gobiernos con los Partidos Socialistas que habían experimentado un giro hacia la izquierda.

La condición de posibilidad, a mi juicio, se ha dado con la experiencia del COVID19 y del confinamiento. El miedo a la muerte se extendió. La ansiedad social de enfrentarse contra un enemigo invisible, el despertarse todos los días con un nuevo recuento de muertos, y las restricciones a poder salir de casa, generaron un trauma compartido y fueron el abono donde las fake news lograron expandirse a través del uso intensivo de las redes sociales. La crisis sanitaria del COVID19 ha sido un “acelerador de la historia” y de procesos de todo tipo que hubiesen tardado bastante más tiempo en imponerse, como las compras por internet masivas, que se reduzca drásticamente el pago en efectivo, o el uso extensivo de las redes sociales. Los movimientos anti-ciencia tuvieron su eclosión ahí, y apoyan a los grupos de extrema derecha.

El futuro es un lugar extraño y peligroso. Suenan tambores de guerra por el planeta. La invasión rusa de Ucrania y Gaza han brutalizado las relaciones internacionales. Trump ha secuestrado a un presidente de un país soberano, Nicolás Maduro, para hacerse con su petróleo y evitar que se instale un circuito de pago del petróleo alternativo al petrodólar. Trump ha amenazado a aliados a la OTAN, y en especial a Dinamarca, para ocupar Groelandia, aunque haya retrocedido finalmente. El cambio climático avanza y genera problemas serios, como la Dana de Valencia. La riqueza se polariza. El desorden global se instala. La ansiedad social crece. En ese contexto, muchas personas están virando hacia posiciones autoritarias. Se busca el líder fuerte que reduzca esas ansiedades.

Por otro lado, la economía neoliberal deshilacha las relaciones sociales y personales. La precariedad laboral y la incertidumbre se instalan en muchas vidas, y el mercado no es capaz de ofrecer soluciones a esos malestares ya que ofrece pequeños chutes de nuevas experiencias o productos que son efímeros. Eso hace que algunas personas busquen principios, valores, creencias, que se consideren “inmutables”, como la nación, la religión, o incluso el racismo disfrazado de la defensa de los valores culturales. Una mirada nostálgica con el pasado se ha ido instalando en una parte de la población, promovida por los partidos de extrema derecha y los tecnoligárcas. Se promueve la búsqueda de una especie de paraíso perdido en la época del Baby Boom, cuando había menos diversidad, menos impacto del feminismo, las relaciones patriarcales estaban asentadas, los países eran más homogéneos étnicamente que en la actualidad, y se podía aspirar a vidas con mayor estabilidad vital y metidas dentro de la sociedad de consumo.

Esta época tiene un aroma similar a la de los años 30. Una crisis del modelo democrático, una crisis de los valores tradicionales de la sociedad, la incertidumbre instalada en muchas vidas, un panorama internacional de creciente violencia, y unos partidos, y los intereses económicos que les sustentan, dispuestos a cambiar las reglas del juego en beneficio de las oligarquías, aunque en el proceso se lleven las democracias y las libertades por delante. Todo lo que les fue arrancado por el movimiento obrero y los Partidos Socialistas y Comunistas durante la gran coalición antifascista hasta los años 90, debe de ser eliminado y pasado a manos privadas: el Estado del Bienestar, la solidaridad social, los impuestos progresivos, las pensiones… y volver a un mundo más salvaje, más duro y dominado por élites globales que se hacen cada día  más ricas.

Esta es la distopía a la que nos enfrentamos, al final del modelo de las democracias liberales y sociales. Nos debe llevar a la acción y a la lucha. La batalla no está perdida, aunque cunda el desánimo. Debemos estar a la altura del reto histórico, si no nuestros hijos e hijas nos podrán preguntar, como aquel cartel de propaganda británico de la I Guerra Mundial: ¿Y tú, papá, qué hiciste para parar al fascismo?

Otras intervenciones en el debate

Intervenciones
  • Júlia Câmara

    Historiadora y activista política y social brasileña

    Marcelo Ramos

    Profesor de Historia de la Universidad Federal Rural do Rio de Janeiro

    En los últimos meses, América Latina ha sido escenario de la reanudación de una política imperialista más agresiva por parte de Estados Unidos. El imperio estadounidense busca desesperadamente retomar su posición históricamente hegemónica, en los últimos años amenazada por las inversiones estratégicas de China. Bajo el liderazgo fascista de Trump, la región, que venía recibiendo menos “atención” de gobiernos demócratas, vuelve a ser el foco con la elaboración de una Doctrina Monroe 2.0, o Doctrina Donroe, Donald más Monroe, que concibe a América Latina como el patio trasero de Estados Unidos que debe ser “protegido” de los intereses chinos. Esta nueva doctrina quedó abiertamente en evidencia con el bloqueo del mar Caribe y la acción de decapitación del gobierno venezolano, con el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores, en una operación que involucró 150 aeronaves de 20 bases militares diferentes. La publicación de una nueva Estrategia de Defensa Nacional, que menciona el episodio en Venezuela como un ejemplo que puede ser utilizado contra otros países que no colaboren con los intereses de Estados Unidos en la región, debe leerse como una amenaza a todos los gobiernos latinoamericanos, especialmente a los progresistas que no están arrodillados ante Trump. Más aún,...
    - Seguir leyendo
  • Laura Camargo

    Sociolingüista y analista del discurso. Profesora de la Universitat de les Illes Balears. Autora de Trumpismo discursivo

    La reconfiguración del imperialismo estadounidense durante el segundo mandato de Trump, en estrecha alianza con Israel, ha venido acompañada de cambios en las estrategias de comunicación política y de un nuevo lenguaje de la dominación contemporánea. Nuevas claves retóricas del trumpismo discursivo acompañan al afán de la Casa Blanca por imponer un orden mundial en mutación autoritaria, basado en las políticas del chantaje, la humillación, el expolio y la guerra. La agresividad neoimperialista de lo que ya se conoce como “régimen de Epstein” (EEUU-Israel) comunica sus amenazas con una simpleza y crudeza discursivas sin precedentes. La retórica de la...
    - Seguir leyendo
  • Paco Cantero

    Coordinador de ATTAC Madrid y Futuro Alternativo

    El mundo no está asistiendo a una serie de conflictos aislados por caprichos territoriales o diferencias religiosas, ni tan siquiera para llevar la democracia a determinados países. Lo que vemos en las estepas de Ucrania, en las costas de Gaza, en el Golfo Pérsico y en las crecientes tensiones en el Estrecho de Taiwán no son más que los síntomas de una enfermedad mucho más profunda: el colapso sistémico del modelo financiero de Occidente. Mientras los medios de comunicación nos saturan con narrativas de “buenos contra malos”, en los despachos de la City de Londres y en las plantas...
    - Seguir leyendo
  • Enrique Palazuelos

    Catedrático de Economía Aplicada de la UCM hasta su jubilación

    La debilidad de una parte considerable de su tejido productivo es uno de los grandes problemas económicos y sociales de Estados Unidos, cuya influencia se traslada al ámbito de las relaciones políticas internas e internacionales. Es un factor decisivo que, entre otros efectos, influye en el endeble crecimiento de la productividad y en el estancamiento de los salarios medios de los trabajadores. En el terreno político es un elemento clave para entender el aprovechamiento que la derecha más reaccionaria hace del decantamiento de una buena parte del electorado hacia posiciones nacionalistas. Otra de sus consecuencias importantes es el voluminoso saldo...
    - Seguir leyendo
  • Carlos Berzosa

    Catedrático de Economía Aplicada

    El segundo mandato de Trump está siendo demoledor para la democracia, el derecho internacional, las reglas de la OMC, los inmigrantes, a la vez que la economía mundial ha entrado en una era de inseguridad incertidumbre mayor de lo que había sido hasta ahora. Se puede definir este nuevo panorama como un capitalismo totalitario, imperialista, proteccionista para las importaciones, ultraliberal en el interior, y represor para los inmigrantes. Unas decisiones que violan los derechos humanos y que están resultando muy dañinas para la seguridad de los ciudadanos.  El escritor Eduardo Lago, que lleva viviendo en Estados Unidos desde 1985, escribía...
    - Seguir leyendo
  • Carlos Javier Bugallo Salomón

    Doctor por la Universitat de València

    Los moderadores de este necesario y oportuno debate han planteado varias preguntas clave: si el segundo mandato de Trump supone un antes y un después en la agenda político-institucional y en el modelo de desarrollo capitalista; en qué medida implica un abandono de los acuerdos de Bretton Woods de 1946 y del llamado Consenso de Washington de los años ochenta; y si introduce cambios sustantivos en la geopolítica mundial. Como puede apreciarse, estas preguntas remiten a un término de uso frecuente en los medios de comunicación, pero también ampliamente mal comprendido: el «Consenso de Washington». Si se consulta a ChatGPT...
    - Seguir leyendo
  • Valerio Arcary

    Profesor titular jubilado del IFSP (Instituto Federal de São Paulo) y doctor en historia por la USP (Universidade de São Paulo)

    Cien avisa, quien uno castiga. A buen entendedor, pocas palabras bastan. (A cem avisa, quem um castiga. A bom entendedor, meia palavra basta.) Proverbios populares portugueses. 1. A partir de este enero de 2026 habrá un antes y un después. Estamos ante un giro en la situación mundial con una acelerada alteración desfavorable de la correlación de fuerzas para América Latina. Washington inició una ofensiva a escala continental, y Caracas fue solo el eslabón más débil. Semanas después de los bombardeos y el secuestro de Maduro en Venezuela, la evolución de la coyuntura ha sido terrible. Hemos asistido a...
    - Seguir leyendo
  • Prudencia Dalton

    No cabe duda de que El Salvador ha regresado al centro de la atención mediática y política internacional desde que Nayib Bukele asumió la presidencia. Bukele, proveniente del sector publicitario de las élites económicas y empresariales del país, se ha consolidado como figura de referencia para la derecha radical hispanohablante. Su gestión articula represión, persecución política, populismo punitivo, promoción de criptomonedas y una sofisticada maquinaria de propaganda sustentada en el uso intensivo de redes sociales. Este esquema ha encontrado legitimidad social a partir de los resultados en materia de seguridad para la población. Sin duda, la experiencia salvadoreña ha comenzado...
    - Seguir leyendo
  • Naomi Klein

    Columnista y redactora The Guardian

    Astra Taylor

    Escritora, organizadora y documentalista

    El movimiento a favor de las ciudades-Estado corporativas no puede creer su buena suerte. Durante años, ha estado promoviendo la idea extrema de que las personas ricas y reacias a pagar impuestos deberían levantarse y crear sus propios feudos de alta tecnología, ya sean nuevos países en islas artificiales en aguas internacionales (seasteading) o ciudades de la libertad favorables a los negocios, como Próspera, una urbanización cerrada glorificada combinada con un spa médico al estilo del salvaje oeste en una isla hondureña. Sin embargo, a pesar del respaldo de los poderosos capitalistas de riesgo Peter Thiel y Marc Andreessen, sus sueños libertarios extremos se fueron estancando: resulta que la mayoría de los ricos y ricas que se precien no quieren vivir en plataformas petrolíferas flotantes, aunque eso signifique pagar menos impuestos, y aunque Próspera puede ser un lugar agradable para pasar las vacaciones y mejorar el cuerpo, su estatus extranacional está siendo impugnado actualmente en los tribunales. Ahora, de repente, esta red de secesionistas corporativos, que antes era marginal, se encuentra llamando a las puertas abiertas del centro del poder mundial. La primera señal de que la suerte estaba cambiando se produjo en 2023 cuando Donald Trump, en plena campaña electoral, aparentemente de la nada, prometió organizar un concurso...
    - Seguir leyendo
  • Pedro González de Molina Soler

    Profesor de Geografía e Historia. Militante de CCOO

    Un espectro recorre el mundo, el espectro de la ultraderecha. La ola ultra parece imparable. La segunda Administración Trump está estimulando a los movimientos de ultraderecha de distinto pelaje que hay en el mundo. Tienen estrategias coordinadas, se apoyan, como en la época de los monarcas absolutos, y no tienen un contrincante que se coordine enfrente.  Los tecnoligárcas y otros sectores financian generosamente a Trump, y en otros países a sus imitadores o seguidores. La promesa de impuestos bajos, escasa regulación, frenazo de la lucha contra el cambio climático, mano dura con los sindicatos, y remover cualquier freno a la acumulación...
    - Seguir leyendo
  • Carles Manera

    Catedrático de Historia Económica en el departamento de Economía Aplicada de la Universidad de las Islas Baleares (UIB)

    El capital, ¿en guerra? Pregunta de calado: ¿está en guerra el capital?. Y, ampliando la derivada, ¿el capitalismo? La respuesta es “no”, desde una perspectiva digamos que convencional (o belicista), aunque se es consciente de escenarios en los que el conflicto intercapitalista se manifiesta. Un repaso a las tesis de diversos pensadores de ciencia política anglosajones nos permiten entender mejor donde estamos: John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, habla de un “realismo ofensivo” que hace posible el estallido de una guerra mundial; Graham Allison, de la Universidad de Harvard, se apoya en la “trampa de Tucídides” -el desafío de una...
    - Seguir leyendo
  • Francesc Casadó

    Analista internacional

    Sed de petróleo Durante la campaña electoral Donald Trump hizo esta afirmación: “el foco estadounidense siempre ha estado en el petróleo”. Días después del secuestro del presidente Nicolás Maduro convocaba a las multinacionales petroleras para anunciarles que los hidrocarburos venezolanos son vitales en los planes económicos y estratégicos a largo plazo de su administración. La relevancia de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU en lo referente a la seguridad energética busca su supremacía global, operando incluso fuera de los marcos internacionales si considera que es necesario. La política de “paz armada” de la ESN ha conseguido finalmente el...
    - Seguir leyendo
  • Bruno Estrada

    Economista. Presidente de la Plataforma por la Democracia Económica

    Trump en su segunda presidencia se ha embarcado en una reforma radical de las bases económicas del capitalismo estadounidense, impulsando un modelo muy diferente al capitalismo financiero que eclosionó a principios del siglo XXI.  La apuesta de Trump supone desmontar gran parte del proceso de globalización financiero-productivo impulsado desde los años ochenta, que dio lugar a una recurrente explosión de burbujas financieras cuyo mayor estallido fue la crisis financiero-inmobiliaria de 2007-2008. Una crisis que hundió prácticamente a todos los grandes bancos de Estados Unidos y Europa, obligando a sus gobiernos, a la Reserva Federal (Fed) y al BCE a aportar...
    - Seguir leyendo
  • Roberto Montoya

    Periodista, autor de ´Trump 2.0 (Akal, 2025)

    “Trump, el imperialismo desbocado”. Así titulaba a cinco columnas El País su portada el pasado domingo 11 de Enero. “Una nueva era imperial para el siglo XXI” era por su parte el título de su suplemento Ideas del mismo día. Posiblemente sea la primera vez en sus 50 años de historia que el periódico del poderoso grupo multimedia PRISA, con representantes del gran capital español y extranjero en su accionariado calificaba así la política exterior de EEUU en portada y de forma tan destacada.  No utilizó un lenguaje similar más que en contados artículos y columnas de opinión ni durante durante...
    - Seguir leyendo
  • Daniel Albarracín Sánchez

    Profesor del Departamento de Economía Aplicada II de la Universidad de Sevilla. Economista y Sociólogo

    El león acorralado es el más peligroso. Vuelta al Unilateralismo La actual fase capitalista de crisis, coincide con el declive de la hegemonía estadounidense. La violencia de la nueva Administración Trump ha roto el marco sociohistórico de la globalización multilateral librecambista que regía desde los 90. El gobierno de EEUU trata de constituir unilateralmente, mediante la fuerza y el chantaje, nuevas reglas, con el objeto de conservar su poder imperial, ante el sorpasso de potencias emergentes, para afianzar su “espacio vital”.  Podríamos remontarnos, sin embargo, más atrás de 2017 para encontrar las raíces de la nueva fase política unilateralista en EEUU,...
    - Seguir leyendo
  • No hay atajos

    22/01/2026

    Yayo Herrero

    Antropóloga ecofeminista

    En el libro Contra el autoritarismo de la libertad financiera, las pensadoras y activistas argentinas Verónica Gago y Luci Cavallero realizan, refiriéndose a Argentina, una reflexión que me parece generalizable al momento que atravesamos a escala global. Señalan que el sistema de gobernanza en la Argentina de Milei se apoya en tres vectores. El primero es la capacidad de destrucción. El segundo es la instauración de una política del shock que a golpe de decretos gubernamentales consolida esa destrucción. El tercero es la ostentación de una brutal crueldad que festeja y celebra de forma obscena los efectos de la destrucción....
    - Seguir leyendo
  • Ignacio Muro Benayas

    Director Fundación Espacio Público

    La ficción puede ser, a veces, la mejor forma de acercarse a la realidad-real. Trump y sus constantes espasmos geoestratégicos pueden considerarse el resultado de un guion distópico e irreal pero también la expresión de la cruda realidad que no queremos ver. Quizás lo que ocurre es que la sociedad actual esté tan mediatizada, tan acostumbrada a la ”realidad ficcionada”, que no le cabe en la cabeza que las posiciones de Trump son reales y forman parte de un plan meditado basado en causas objetivas. Habría que preguntarse si cierta “falsa conciencia” se ha adueñado durante décadas del pensamiento racional,...
    - Seguir leyendo
  • Eduardo Lucita

    Integrante del colectivo EDI – Economistas de Izquierda (Argentina)

    Nueva Estrategia de Seguridad Nacional una lectura desde el sur de Nuestra América Cuando todavía estaba fresca la tinta con que fue impresa la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU el presidente Donald Trump decidió aplicarla. El campo experimental fue Venezuela con los acontecimientos por todos conocidos que culminaron con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la diputada y esposa Cilia Flores. La intervención militar estadounidense en Venezuela tiene un impacto global del que todavía no  alcanzamos a ver su total dimensión. El petróleo juega un papel importante como instrumento de negocios y poder, pero el nuevo orden...
    - Seguir leyendo
  • Cristina Monge

    Politóloga

    José Luis Trasobares

    Periodista

    Una conversación entre José Luis Trasobares (periodista) y Cristina Monge (politóloga) José Luis Trasobares: Cuando el gran cineasta Costa Gavras dijo que Trump es la personalidad que mejor define nuestra época daba a entender que el actual presidente norteamericano es a la vez el agente, el símbolo y el impulso estratégico de una nueva edad histórica. Después de él es muy probable, casi seguro, que las cosas, todas ellas, vayan a peor. Vivir en este planeta siempre fue peligroso para la mayoría de sus pobladores, a partir de ahora lo será más. Ya lo es. Con Trump y su corte de tecnosátrapas se han acabado los disimulos, la hipocresía, las formalidades. La razón de la fuerza se impone sin rebozos, sin complejos, sin malas conciencias. Las operaciones encubiertas se descubren con brutal sinceridad. Las ejecuciones extrajudiciales se televisan y difunden desde fuentes gubernamentales. Se intimida a los adversarios y a los aliados, se amenaza con la retórica de los asesinos profesionales, se atacan naciones soberanas y se secuestra a sus presidentes, se expande el miedo. ¿Cómo podremos volver a la normalidad relativamente ordenada de finales de la Edad Contemporánea? ¿Cómo recuperar los canales diplomáticos, los organismos de ayuda internacional, las concesiones,...
    - Seguir leyendo

¿Quiéres participar en este debate?

Ve al apartado 'Cómo participar' y revisa los pasos necesarios para poder intervenir en los debates abiertos.