EEUU: Trumproe. El regreso de la doctrina Monroe en clave actual

  • Eduardo Lucita

    Eduardo Lucita

    Integrante del colectivo EDI – Economistas de Izquierda (Argentina)

15.01.2026

Debate principal: Tras el vendaval trumpista

Nueva Estrategia de Seguridad Nacional una lectura desde el sur de Nuestra América

Cuando todavía estaba fresca la tinta con que fue impresa la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU el presidente Donald Trump decidió aplicarla. El campo experimental fue Venezuela con los acontecimientos por todos conocidos que culminaron con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la diputada y esposa Cilia Flores.

La intervención militar estadounidense en Venezuela tiene un impacto global del que todavía no  alcanzamos a ver su total dimensión. El petróleo juega un papel importante como instrumento de negocios y poder, pero el nuevo orden que se está procesando en el mundo es el trasfondo político de esta intervención. Venezuela sería solo un anticipo.

La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU redefine objetivos geopolíticos, tiende a consolidar su dominación en el hemisferio occidental y reafirma que la política arancelaria juega un papel en esos objetivos.  El apoyo al gobierno Milei se inscribe en esta redefinición.

La ESN, publicada el viernes 5 del pasado mes de diciembre, es un documento político-estratégico que el Congreso estadounidense exige hacer público a todos los gobiernos, que definen allí sus lineamientos de política internacional. Debe ser continuado próximamente por el que fije la Estrategia de Defensa Nacional del Pentágono, objetivos y programas militares.

El documento en cuestión está prologado por el presidente Donald Trump en el marco de su política “América First” y lo define como “una hoja de ruta para garantizar que EEUU siga siendo la nación más grande y poderosa de la historia de la humanidad”… “En todo lo que hacemos priorizamos a EEUU”.

Referencia histórica

La nueva iniciativa retoma el espíritu intervencionista de la Doctrina Monroe que es tomada como referencia histórica al explicitar que “Estados Unidos reafirmará y hará cumplir la Doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el Hemisferio Occidental”…“Negaremos a los competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas u otras capacidades amenazantes, o de poseer o controlar activos estratégicamente vitales en nuestro hemisferio”.

La Doctrina “América para los americanos”, enunciada en 1823 para bloquear posibles intervenciones europeas y todo intento de recolonización, aparece entonces como referencia histórica para la nueva ESN. Conviene recordar que en 1904, el presidente Roosevelt agregó un corolario que habilitaba  intervenciones directas de EEUU en países latinoamericanos. Ahora se trata del corolario trumpista que justifica su política internacional en “… los derechos naturales otorgados por Dios a sus ciudadanos”.

Cambio de prioridades

Si bien mantiene ciertas políticas ya enunciadas en la primera presidencia de Trump, luego en parte continuadas por la administración Biden, la nueva estrategia implica un cambio radical en las prioridades geopolíticas estadounidenses. Tres tendencias que han confluido en la última década han motorizado esta mutación. Por un lado el Covid 19, la pandemia que desbarató las cadenas de valor integradas mundialmente; por otro, como resultado de lo anterior, el pasaje de la globalización a la regionalización, producto de un giro proteccionista en los distintos bloques, que se profundiza con el ascenso de Trump a la presidencia de EEUU. Por último la irrupción de China en el comercio mundial, liderando el libre comercio, la integración y disputando hegemonía.

Estrategia defensiva

En este contexto es que la ESN redefine sus objeticos geopolíticos. Priorizando el hemisferio occidental EEUU busca recuperar el control de Nuestra América y de nuestros bienes comunes (recursos naturales) que considera estratégicos, bloqueando el acceso de otras potencias a los mismos. Toma distancia de Europa que ha decrecido mucho en términos económico-comerciales y que estaría perdiendo su carácter civilizatorio producto de la invasión de inmigrantes, agregando que debe asumir la responsabilidad de su propia defensa. Mientras, pierde centralidad el Medio Oriente. Todo implica un redespliegue militar, desplazando recursos desde zonas que considera menos prioritarias hacia el hemisferio occidental, al que presenta como un «frente crítico para su seguridad».

El actual despliegue naval frente a las costas de Venezuela, el bombardeo a barcazas supuestamente al servicio del narcotráfico y ahora el bloqueo a buques cargados con petróleo venezolano son una muestra de la política de “paz armada” de la nueva ESN,  que combina presión militar, coerción económica y objetivos geopolíticos de largo plazo. Es también una advertencia para el resto de los países de la región.

Esta reconfiguración se da en el contexto de la declinación relativa de la hegemonía de EEUU y el ascenso de China, que le disputa hegemonía, prioritariamente en el plano estratégico de los semiconductores. Observando esta dinámica queda en evidencia que la nueva estrategia es una estrategia defensiva. Un requisito para su recuperación económica, su estabilidad interna y su estrategia global frente a otras potencias, que lo lleva a reorganizar sus prioridades geopolíticas, refugiándose en el hemisferio occidental (para ellos el continente americano), especialmente en su “patio trasero”, Nuestra América.

La seguridad nacional y el comercio internacional

La política arancelaria juega un rol en la nueva ESN. El orden global que pretende imponer EEUU, cuyo centro es la relación competencia-cooperación con China, se sostiene en gran parte en el comercio y las inversiones y se basa en la necesidad de resolver el enorme déficit comercial y de cuenta corriente del país del norte que en buena parte es fuente de los desequilibrios de la economía mundial. La salida a estos desequilibrios estaría en que EEUU reduzca su consumo interno y aumente la inversión en la industria reduciendo así su déficit comercial mientras que para China sería la inversa, que aumente su consumo interno y reduzca sus exportaciones industriales. Claro que este mecanismo no es lineal y está sometido a múltiples tensiones que se expresan en la política arancelaria que es utilizada como herramienta política y, en la mayoría de los casos, argumentada en cuestiones de seguridad nacional (este año más de la mitad de las medidas proteccionistas estadounidenses y el 30% de las chinas se justificaron por cuestiones de seguridad nacional).

Argentina aliado privilegiado

Vista desde el contexto de la nueva ESN la relación de los gobiernos Trump-Milei adquiere otra dimensión. El continente americano es prioridad absoluta y dentro de esta prioridad la Argentina de Milei tiene un papel relevante como el aliado estratégico-ideológico.

Así el apoyo del Tesoro estadounidense (que podría reeditarse si fuera necesario) no fue solo para evitar un colapso financiero y ayudar a un curso estabilizador (por ahora bastante inestable) de la economía según el manual neoliberal. Sino un primer paso para instalar en nuestro país un sistema productivo que se integre con las necesidades del país del norte para lo que, en determinadas condiciones no explicitadas, induciría inversiones en las áreas de la agroindustria, los hidrocarburos, los minerales críticos, las tierras raras y la economía del conocimiento. Particularmente aprovechando las condiciones climáticas de nuestro sur patagónico, con abundante agua y energía para la instalación de un Centro de Datos necesario para el desarrollo de la Inteligencia Artificial. Para esto está el anunciado Acuerdo de Inversiones y Comercio entre los dos países, aun no firmado, que consolidaría la alianza estratégica.

En palabras del nuevo embajador Peter Lamelas “EEUU apoya a la Argentina y va a hacer todo lo necesario para que salga para adelante y se desarrolle económicamente”… “Esta es más que una relación personal. Compartimos los mismo valores de Occidente”.

El reciente triunfo del ultraderechista Kast en Chile favorece la formación de un bloque, al que podría sumarse la Bolivia de Rodrigo Paz, que rompería con la soledad de Milei en el Cono Sur y fortalecería su presencia.

Pero nada está consolidado todavía. A nivel internacional la deriva de las guerras genera una incertidumbre creciente, lo mismo que el débil comportamiento de la economía mundial. La relación Argentina-EEUU es por ahora una relación entre gobiernos, no entre Estados.  

Milei ya pasó exitosamente el rubicón de las elecciones de medio término pero aún no derrotó al movimiento popular (en estos días la CGT movilizó una multitud contra el proyecto de Ley de Reforma Laboral, y tuvo sendas derrotas políticas en el parlamento) mientras crece la inquietud entre las clases dominantes. Trump irá a elecciones parlamentarias el año próximo cuando la oposición interna está en pleno crecimiento, ha perdido varias elecciones y la defensa de Palestina es asumida por buena parte de la población, mientras que una mayoría no comparte una agresión militar a Venezuela.

Desenredar el ovillo

Vista desde esta perspectiva la intervención yanqui en Venezuela, que tiene características y formas propias, es la punta del ovillo de este nuevo orden en el que la fuerza supera a las reglas multilaterales y el poder ocupa el lugar de la diplomacia. Se suma así a Gaza y Ucrania pero tiene perfil propio.

Puede que ingresemos en un tiempo en que el poder mundial se estructure sobre zonas de influencia en que las grandes potencias del momento –EEUU, China, Rusia– ordenen sus propias áreas según sus necesidades e intereses nacionales. Parten de un hecho concreto, la pandemia desestructuró las cadenas de valor globales, el proteccionismo se expandió y cada potencia fue armando cadenas regionales con sus zonas más cercanas. Esta mutación continuó con la imposición recíproca de aranceles entre las dos grandes potencias que está modificando el curso del comercio internacional, prosigue ahora con la intervención militar sobre territorios soberanos. Todo bajo la premisa de la seguridad de los estados, todo tiene un carácter transaccional que siempre apunta a un beneficio económico.

En la visión de un mundo a repartir entre las grandes potencias China cedería parte de su influencia en América latina y en contrapartida EEUU concedería en relación a Taiwán y al Mar de la China meridional, mientras avanzaría en Groenlandia, en tanto que Rusia cedería espacios en Venezuela para ganarlos en Ucrania. Claro que por ahora son solo hipótesis a las que empuja Trump.

¿Nuevo orden, o mayor desorden?

Sin embargo no hay seguridad de que ese nuevo orden en curso se estabilice en forma duradera, tal vez podría ser solo una tregua que podría tender a una estabilidad inestable, que obligaría a las grandes potencias a la negociación permanente para evitar una confrontación abierta. No hay dudas que EEUU busca controlar (su) hemisferio occidental, manteniéndolo libre de influencias extrahemisféricas en materia militar, económica y tecnológica. Pero aún cuando se repliegue de ciertas zonas el imperio sigue teniendo intereses globales que no puede abandonar. Mientras que Europa quedaría como un simple actor secundario (de hecho sería la primera vez que se reordena el orden mundial y Europa no juega un papel decisivo) y puede quedar desprotegida frente al avance de Rusia (en el supuesto que la guerra de Ucrania termine tal lo previsto por Trump). China no renunciará a ganar influencia por su capacidad comercial y financiera, mientras incrementa su capacidad militar. En la coyuntura condenó el secuestro y la violación de soberanía, y está por verse si no tomará medidas que tengan impacto económico global a corto plazo, mientras que la cancillería, afirmó que “pase lo que pase en Venezuela seguirá respaldando al país en la defensa de su soberanía y seguridad nacional. Rusia dio a conocer duras declaraciones condenatorias pero no mucho más.

Nada está definido, no es seguro que la ultraderecha mundial bajo la conducción de Trump alcance sus objetivos. Hay condiciones para la lucha. Será una lucha difícil.

Otras intervenciones en el debate

Intervenciones
  • Carlos Bersoza

    Catedrático de Economía Aplicada

    El segundo mandato de Trump está siendo demoledor para la democracia, el derecho internacional, las reglas de la OMC, los inmigrantes, a la vez que la economía mundial ha entrado en una era de inseguridad incertidumbre mayor de lo que había sido hasta ahora. Se puede definir este nuevo panorama como un capitalismo totalitario, imperialista, proteccionista para las importaciones, ultraliberal en el interior, y represor para los inmigrantes. Unas decisiones que violan los derechos humanos y que están resultando muy dañinas para la seguridad de los ciudadanos.  El escritor Eduardo Lago, que lleva viviendo en Estados Unidos desde 1985, escribía...
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  • Carlos Javier Bugallo Salomón

    Doctor por la Universitat de València

    Los moderadores de este necesario y oportuno debate han planteado varias preguntas clave: si el segundo mandato de Trump supone un antes y un después en la agenda político-institucional y en el modelo de desarrollo capitalista; en qué medida implica un abandono de los acuerdos de Bretton Woods de 1946 y del llamado Consenso de Washington de los años ochenta; y si introduce cambios sustantivos en la geopolítica mundial. Como puede apreciarse, estas preguntas remiten a un término de uso frecuente en los medios de comunicación, pero también ampliamente mal comprendido: el «Consenso de Washington». Si se consulta a ChatGPT...
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  • Valerio Arcary

    Profesor titular jubilado del IFSP (Instituto Federal de São Paulo) y doctor en historia por la USP (Universidade de São Paulo)

    Cien avisa, quien uno castiga. A buen entendedor, pocas palabras bastan. (A cem avisa, quem um castiga. A bom entendedor, meia palavra basta.) Proverbios populares portugueses. 1. A partir de este enero de 2026 habrá un antes y un después. Estamos ante un giro en la situación mundial con una acelerada alteración desfavorable de la correlación de fuerzas para América Latina. Washington inició una ofensiva a escala continental, y Caracas fue solo el eslabón más débil. Semanas después de los bombardeos y el secuestro de Maduro en Venezuela, la evolución de la coyuntura ha sido terrible. Hemos asistido a...
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  • Prudencia Dalton

    No cabe duda de que El Salvador ha regresado al centro de la atención mediática y política internacional desde que Nayib Bukele asumió la presidencia. Bukele, proveniente del sector publicitario de las élites económicas y empresariales del país, se ha consolidado como figura de referencia para la derecha radical hispanohablante. Su gestión articula represión, persecución política, populismo punitivo, promoción de criptomonedas y una sofisticada maquinaria de propaganda sustentada en el uso intensivo de redes sociales. Este esquema ha encontrado legitimidad social a partir de los resultados en materia de seguridad para la población. Sin duda, la experiencia salvadoreña ha comenzado...
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  • Naomi Klein

    Columnista y redactora The Guardian

    Astra Taylor

    Escritora, organizadora y documentalista

    El movimiento a favor de las ciudades-Estado corporativas no puede creer su buena suerte. Durante años, ha estado promoviendo la idea extrema de que las personas ricas y reacias a pagar impuestos deberían levantarse y crear sus propios feudos de alta tecnología, ya sean nuevos países en islas artificiales en aguas internacionales (seasteading) o ciudades de la libertad favorables a los negocios, como Próspera, una urbanización cerrada glorificada combinada con un spa médico al estilo del salvaje oeste en una isla hondureña. Sin embargo, a pesar del respaldo de los poderosos capitalistas de riesgo Peter Thiel y Marc Andreessen, sus sueños libertarios extremos se fueron estancando: resulta que la mayoría de los ricos y ricas que se precien no quieren vivir en plataformas petrolíferas flotantes, aunque eso signifique pagar menos impuestos, y aunque Próspera puede ser un lugar agradable para pasar las vacaciones y mejorar el cuerpo, su estatus extranacional está siendo impugnado actualmente en los tribunales. Ahora, de repente, esta red de secesionistas corporativos, que antes era marginal, se encuentra llamando a las puertas abiertas del centro del poder mundial. La primera señal de que la suerte estaba cambiando se produjo en 2023 cuando Donald Trump, en plena campaña electoral, aparentemente de la nada, prometió organizar un concurso...
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  • Pedro González de Molina Soler

    Profesor de Geografía e Historia. Militante de CCOO

    Un espectro recorre el mundo, el espectro de la ultraderecha. La ola ultra parece imparable. La segunda Administración Trump está estimulando a los movimientos de ultraderecha de distinto pelaje que hay en el mundo. Tienen estrategias coordinadas, se apoyan, como en la época de los monarcas absolutos, y no tienen un contrincante que se coordine enfrente.  Los tecnoligárcas y otros sectores financian generosamente a Trump, y en otros países a sus imitadores o seguidores. La promesa de impuestos bajos, escasa regulación, frenazo de la lucha contra el cambio climático, mano dura con los sindicatos, y remover cualquier freno a la acumulación...
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  • Carles Manera

    Catedrático de Historia Económica en el departamento de Economía Aplicada de la Universidad de las Islas Baleares (UIB)

    El capital, ¿en guerra? Pregunta de calado: ¿está en guerra el capital?. Y, ampliando la derivada, ¿el capitalismo? La respuesta es “no”, desde una perspectiva digamos que convencional (o belicista), aunque se es consciente de escenarios en los que el conflicto intercapitalista se manifiesta. Un repaso a las tesis de diversos pensadores de ciencia política anglosajones nos permiten entender mejor donde estamos: John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, habla de un “realismo ofensivo” que hace posible el estallido de una guerra mundial; Graham Allison, de la Universidad de Harvard, se apoya en la “trampa de Tucídides” -el desafío de una...
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  • Francesc Casadó

    Analista internacional

    Sed de petróleo Durante la campaña electoral Donald Trump hizo esta afirmación: “el foco estadounidense siempre ha estado en el petróleo”. Días después del secuestro del presidente Nicolás Maduro convocaba a las multinacionales petroleras para anunciarles que los hidrocarburos venezolanos son vitales en los planes económicos y estratégicos a largo plazo de su administración. La relevancia de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU en lo referente a la seguridad energética busca su supremacía global, operando incluso fuera de los marcos internacionales si considera que es necesario. La política de “paz armada” de la ESN ha conseguido finalmente el...
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  • Bruno Estrada

    Economista. Presidente de la Plataforma por la Democracia Económica

    Trump en su segunda presidencia se ha embarcado en una reforma radical de las bases económicas del capitalismo estadounidense, impulsando un modelo muy diferente al capitalismo financiero que eclosionó a principios del siglo XXI.  La apuesta de Trump supone desmontar gran parte del proceso de globalización financiero-productivo impulsado desde los años ochenta, que dio lugar a una recurrente explosión de burbujas financieras cuyo mayor estallido fue la crisis financiero-inmobiliaria de 2007-2008. Una crisis que hundió prácticamente a todos los grandes bancos de Estados Unidos y Europa, obligando a sus gobiernos, a la Reserva Federal (Fed) y al BCE a aportar...
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  • Roberto Montoya

    Periodista, autor de ´Trump 2.0 (Akal, 2025)

    “Trump, el imperialismo desbocado”. Así titulaba a cinco columnas El País su portada el pasado domingo 11 de Enero. “Una nueva era imperial para el siglo XXI” era por su parte el título de su suplemento Ideas del mismo día. Posiblemente sea la primera vez en sus 50 años de historia que el periódico del poderoso grupo multimedia PRISA, con representantes del gran capital español y extranjero en su accionariado calificaba así la política exterior de EEUU en portada y de forma tan destacada.  No utilizó un lenguaje similar más que en contados artículos y columnas de opinión ni durante durante...
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  • Daniel Albarracín Sánchez

    Profesor del Departamento de Economía Aplicada II de la Universidad de Sevilla. Economista y Sociólogo

    El león acorralado es el más peligroso. Vuelta al Unilateralismo La actual fase capitalista de crisis, coincide con el declive de la hegemonía estadounidense. La violencia de la nueva Administración Trump ha roto el marco sociohistórico de la globalización multilateral librecambista que regía desde los 90. El gobierno de EEUU trata de constituir unilateralmente, mediante la fuerza y el chantaje, nuevas reglas, con el objeto de conservar su poder imperial, ante el sorpasso de potencias emergentes, para afianzar su “espacio vital”.  Podríamos remontarnos, sin embargo, más atrás de 2017 para encontrar las raíces de la nueva fase política unilateralista en EEUU,...
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  • No hay atajos

    22/01/2026

    Yayo Herrero

    Antropóloga ecofeminista

    En el libro Contra el autoritarismo de la libertad financiera, las pensadoras y activistas argentinas Verónica Gago y Luci Cavallero realizan, refiriéndose a Argentina, una reflexión que me parece generalizable al momento que atravesamos a escala global. Señalan que el sistema de gobernanza en la Argentina de Milei se apoya en tres vectores. El primero es la capacidad de destrucción. El segundo es la instauración de una política del shock que a golpe de decretos gubernamentales consolida esa destrucción. El tercero es la ostentación de una brutal crueldad que festeja y celebra de forma obscena los efectos de la destrucción....
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  • Ignacio Muro Benayas

    Director Fundación Espacio Público

    La ficción puede ser, a veces, la mejor forma de acercarse a la realidad-real. Trump y sus constantes espasmos geoestratégicos pueden considerarse el resultado de un guion distópico e irreal pero también la expresión de la cruda realidad que no queremos ver. Quizás lo que ocurre es que la sociedad actual esté tan mediatizada, tan acostumbrada a la ”realidad ficcionada”, que no le cabe en la cabeza que las posiciones de Trump son reales y forman parte de un plan meditado basado en causas objetivas. Habría que preguntarse si cierta “falsa conciencia” se ha adueñado durante décadas del pensamiento racional,...
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  • Eduardo Lucita

    Integrante del colectivo EDI – Economistas de Izquierda (Argentina)

    Nueva Estrategia de Seguridad Nacional una lectura desde el sur de Nuestra América Cuando todavía estaba fresca la tinta con que fue impresa la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU el presidente Donald Trump decidió aplicarla. El campo experimental fue Venezuela con los acontecimientos por todos conocidos que culminaron con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la diputada y esposa Cilia Flores. La intervención militar estadounidense en Venezuela tiene un impacto global del que todavía no  alcanzamos a ver su total dimensión. El petróleo juega un papel importante como instrumento de negocios y poder, pero el nuevo orden...
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  • Cristina Monge

    Politóloga

    José Luis Trasobares

    Periodista

    Una conversación entre José Luis Trasobares (periodista) y Cristina Monge (politóloga) José Luis Trasobares: Cuando el gran cineasta Costa Gavras dijo que Trump es la personalidad que mejor define nuestra época daba a entender que el actual presidente norteamericano es a la vez el agente, el símbolo y el impulso estratégico de una nueva edad histórica. Después de él es muy probable, casi seguro, que las cosas, todas ellas, vayan a peor. Vivir en este planeta siempre fue peligroso para la mayoría de sus pobladores, a partir de ahora lo será más. Ya lo es. Con Trump y su corte de tecnosátrapas se han acabado los disimulos, la hipocresía, las formalidades. La razón de la fuerza se impone sin rebozos, sin complejos, sin malas conciencias. Las operaciones encubiertas se descubren con brutal sinceridad. Las ejecuciones extrajudiciales se televisan y difunden desde fuentes gubernamentales. Se intimida a los adversarios y a los aliados, se amenaza con la retórica de los asesinos profesionales, se atacan naciones soberanas y se secuestra a sus presidentes, se expande el miedo. ¿Cómo podremos volver a la normalidad relativamente ordenada de finales de la Edad Contemporánea? ¿Cómo recuperar los canales diplomáticos, los organismos de ayuda internacional, las concesiones,...
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