El capitalismo de Trump

  • Carlos Bersoza

    Carlos Bersoza

    Catedrático de Economía Aplicada

03.03.2026

Debate principal: Tras el vendaval trumpista

El segundo mandato de Trump está siendo demoledor para la democracia, el derecho internacional, las reglas de la OMC, los inmigrantes, a la vez que la economía mundial ha entrado en una era de inseguridad incertidumbre mayor de lo que había sido hasta ahora. Se puede definir este nuevo panorama como un capitalismo totalitario, imperialista, proteccionista para las importaciones, ultraliberal en el interior, y represor para los inmigrantes. Unas decisiones que violan los derechos humanos y que están resultando muy dañinas para la seguridad de los ciudadanos. 

El escritor Eduardo Lago, que lleva viviendo en Estados Unidos desde 1985, escribía en el diario El País (2 de enero de 2006):” Hoy Estados Unidos es un país fascista; no cabe llamarlo de otra manera. Pero hay estadounidenses que se resisten y crean refugios de belleza y cultura». Efectivamente por los hechos este régimen totalitario que se ha instalado se puede calificar de fascista. Se persigue a la disidencia. Se utiliza la fuerza bruta del ICE para detener a los inmigrantes y maltratarlos por lo que se introduce el miedo entre este colectivo. Una fuerza paramilitar que asesina sin ningún tipo de responsabilidad a los que defienden a los inmigrantes. No obstante, como señala Lago conviene precisar: «No es que el fascismo se haya apoderado de Estados Unidos de manera monolítica. En muchos lugares, Nueva York uno de ellos, hay un profundo sentimiento de repulsa hacia lo que está sucediendo, lo cual ha dado lugar a movimientos de resistencia». 

El Estado de derecho ha desaparecido en Estados Unidos y el posible restablecimiento de la democracia en el futuro está en peligro. Los grandes intereses económicos apuestan por regímenes de estas características y rechazan la democracia. El capitalismo ya no necesita la democracia para funcionar, y es más se considera que es un estorbo para la obtención de beneficios de la forma desmesurada en el que lo están haciendo. Se cae un mito que se ha sostenido por analistas y empresarios de que el capitalismo y la democracia van unidos. No ha sido así en la historia y no lo es en el presente. Pero, el apoyo a estos planteamientos, se basan que en el único sistema en el que se han desarrollado los derechos humanos y las libertades ha sido en el capitalismo. No ha sido el caso de los países socialistas que han intentado ser una alternativa a este modo de producción, pero que han sido dictaduras, en muchos casos brutales.

El Estado liberal de Derecho surgió a finales del siglo XVIII con los orígenes del capitalismo industrial. Fue la era de las revoluciones burguesas tal como tituló uno de sus libros Hobsbawm. Era el resultado del ascenso de la burguesía frente a las clases privilegiadas del antiguo régimen. Este estado liberal de derecho era un avance frente a las monarquías absolutas, pero distaba mucho de ser una democracia tal como hoy la conocemos. La consecución del sufragio universal masculino y en el siglo XX el femenino, fue resultado de las luchas sociales de los trabajadores y clases medias reformistas. Así como la consolidación de los derechos sociales en el siglo pasado. No ha sido un proceso lineal, sino que ha estado sujeto a retrocesos y avances. Doy cuenta de todo ello en mi artículo «El contexto socioeconómico neoliberal y su repercusión en el ejercicio de la ciudanía». en el libro El arte de ejercer la ciudadanía (Icaria, 2ª edición, 2025).

La agresión interior también tiene lugar en la acción exterior. El imperialismo de Trump no es nuevo y nunca ha dejado de existir desde que en 1823 el presidente Monroe declaró la doctrina que lleva su nombre de “América para los americanos”. Ya en el siglo XIX hubo repetidas intervenciones de EE UU en Centroamérica. Pero fue realmente en el siglo XX y tras la segunda guerra mundial cuando de desplegó con mucha fuerza como resultado de la hegemonía que logró a escala mundial. Militarismo e imperialismo fueron de la mano. Un imperialismo que se ejerció desde el punto de vista económico, pero también con acciones directas militares en las que se derrocaban gobiernos y se implantaban dictaduras. En otros casos indirectamente apoyando y asesorando a los militares del país objetivo del golpe de Estado. La excusa que se daba para este tipo de intervenciones fue de que se trataba de impedir la implantación del comunismo. 

Así, se produjeron el derrocamiento de gobiernos democráticos que lo único que pretendían era llevar a cabo un conjunto de reformas para favorecer el desarrollo económico del país y no la implantación de un régimen comunista. Estas reformas moderadas entraban, sin embargo, en conflicto con los intereses económicos de las grandes corporaciones americanas. De manera que hubo unos golpes de Estado detrás de otros. Están como ejemplos más significativos: Irán 1953, Guatemala 1954, Brasil 1964, Chile 1973, Panamá1989, Afganistán 2001, Irak 2003, así como el boicot y ataques constantes a Cuba. En Guatemala, por ejemplo, se trató de preservar los intereses de la United Fruit cuando el gobierno liberal de Jacobo Árbenz, intentó democratizar la propiedad de la tierra. Sobre este hecho ha escrito una novela excelente Vargas Llosa Tiempos recios en la que hace una crítica a EEUU por el golpe de Estado perpetrado.

Estados Unidos se convertía en el gendarme vigilante de los intereses de las grandes empresas transnacionales de este país. La expansión de las bases militares por el mundo era el intento de preservar el orden capitalista frente a la Unión Soviética y la lucha reflejada en la guerra fría que se desencadenó para disputarse áreas de influencia, sobre todo en el Tercer Mundo. La geopolítica de posguerra se caracterizó por la confrontación este- oeste con un imperialismo ejercido por las dos partes. Los países europeos, Reino Unido y Francia principalmente, perdieron sus colonias, y eso les provocó la disminución de poder ante el avance imperial de la potencia estadounidense. No obstante, los países europeos siguieron teniendo relaciones económicas y políticas son sus antiguas colonias con las que establecieron una situación de dominio y dependencia económica.

El panorama ha cambiado y se ha pasado de un imperialismo ejercido por Estados Unidos y en menor medida por países europeos dentro del sistema capitalista, y por el dominio llevado a cabo por la URSS con sus antiguos imperios y los países satélites, a una geopolítica internacional con tres actores principales Estados Unidos, China y Rusia, mientras la UE pasa a ocupar un segundo plano. De ahí la agresividad de Trump para competir con China en el plano internacional con el fin de controlar materias primas y tierras raras, necesarias para las nuevas tecnologías, fundamentalmente las que necesita la Inteligencia artificial. China supera a Estados Unidos en la competencia comercial, y se acerca en la innovación tecnológica al primer país del mundo. China penetra con sus inversiones en África, América latina y Asia, a la vez que inunda con sus mercancías los mercados de los países desarrollados. Todo esto descompone a Trump que se encuentra con una economía en declive desde los años setenta del siglo pasado. 

El déficit comercial que sufre desde entonces y la desindustrialización han supuesto una pérdida de competitividad que pretende recuperar con una política comercial proteccionista que se basa en propuestas arbitrarias y sin ningún sentido económico. Trump amenaza a unos y otros con aranceles o con posibles intervenciones como las llevadas a cabo con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. No tiene ningún interés en restablecer la democracia en Venezuela, pues no puede ser que se preocupe de la democracia en otros países cuando la está destruyendo en el suyo. La única razón que entiende son los intereses económicos. Amenaza con anexionarse Groenlandia, el canal de Panamá, e intervenir en otros países, apoya a Israel en el genocidio de Gaza, al tiempo que ahoga a la economía cubana en un acto de consecuencias humanas terribles.

El control de los hidrocarburos supone no solo una fuente de riqueza, sino de apostar por el aumento de la producción de unos recursos que son en parte los responsables del cambio climático. Trump es un negacionista del cambio climático y una muestra más es que 12 de febrero puso fin a la limitación de gases de efecto invernadero. A medida que se muestran más los efectos negativos del cambio climático, fuegos, sequías, huracanes, inundaciones, se niega la evidencia de la ciencia y de los hechos. En suma, este capitalismo totalitario, imperialista, militarista, y negacionista del cambio climático pone por encima de los derechos humanos, y de la salvación del planeta, los intereses de las grandes corporaciones. Este es el verdadero rostro del capitalismo de Trump. Lo que lleva al senador Bernie Sanders de calificar a Trump como el presidente más peligroso de la historia de EEUU en una entrevista concedida a El País el 8 de febrero de este año. Así es, y ante todo esto gran parte de países atemorizados agachan la cabeza.  El mundo está al borde del desastre.

Otras intervenciones en el debate

Intervenciones
  • Carlos Bersoza

    Catedrático de Economía Aplicada

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  • Carlos Javier Bugallo Salomón

    Doctor por la Universitat de València

    Los moderadores de este necesario y oportuno debate han planteado varias preguntas clave: si el segundo mandato de Trump supone un antes y un después en la agenda político-institucional y en el modelo de desarrollo capitalista; en qué medida implica un abandono de los acuerdos de Bretton Woods de 1946 y del llamado Consenso de Washington de los años ochenta; y si introduce cambios sustantivos en la geopolítica mundial. Como puede apreciarse, estas preguntas remiten a un término de uso frecuente en los medios de comunicación, pero también ampliamente mal comprendido: el «Consenso de Washington». Si se consulta a ChatGPT...
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  • Valerio Arcary

    Profesor titular jubilado del IFSP (Instituto Federal de São Paulo) y doctor en historia por la USP (Universidade de São Paulo)

    Cien avisa, quien uno castiga. A buen entendedor, pocas palabras bastan. (A cem avisa, quem um castiga. A bom entendedor, meia palavra basta.) Proverbios populares portugueses. 1. A partir de este enero de 2026 habrá un antes y un después. Estamos ante un giro en la situación mundial con una acelerada alteración desfavorable de la correlación de fuerzas para América Latina. Washington inició una ofensiva a escala continental, y Caracas fue solo el eslabón más débil. Semanas después de los bombardeos y el secuestro de Maduro en Venezuela, la evolución de la coyuntura ha sido terrible. Hemos asistido a...
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  • Prudencia Dalton

    No cabe duda de que El Salvador ha regresado al centro de la atención mediática y política internacional desde que Nayib Bukele asumió la presidencia. Bukele, proveniente del sector publicitario de las élites económicas y empresariales del país, se ha consolidado como figura de referencia para la derecha radical hispanohablante. Su gestión articula represión, persecución política, populismo punitivo, promoción de criptomonedas y una sofisticada maquinaria de propaganda sustentada en el uso intensivo de redes sociales. Este esquema ha encontrado legitimidad social a partir de los resultados en materia de seguridad para la población. Sin duda, la experiencia salvadoreña ha comenzado...
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  • Naomi Klein

    Columnista y redactora The Guardian

    Astra Taylor

    Escritora, organizadora y documentalista

    El movimiento a favor de las ciudades-Estado corporativas no puede creer su buena suerte. Durante años, ha estado promoviendo la idea extrema de que las personas ricas y reacias a pagar impuestos deberían levantarse y crear sus propios feudos de alta tecnología, ya sean nuevos países en islas artificiales en aguas internacionales (seasteading) o ciudades de la libertad favorables a los negocios, como Próspera, una urbanización cerrada glorificada combinada con un spa médico al estilo del salvaje oeste en una isla hondureña. Sin embargo, a pesar del respaldo de los poderosos capitalistas de riesgo Peter Thiel y Marc Andreessen, sus sueños libertarios extremos se fueron estancando: resulta que la mayoría de los ricos y ricas que se precien no quieren vivir en plataformas petrolíferas flotantes, aunque eso signifique pagar menos impuestos, y aunque Próspera puede ser un lugar agradable para pasar las vacaciones y mejorar el cuerpo, su estatus extranacional está siendo impugnado actualmente en los tribunales. Ahora, de repente, esta red de secesionistas corporativos, que antes era marginal, se encuentra llamando a las puertas abiertas del centro del poder mundial. La primera señal de que la suerte estaba cambiando se produjo en 2023 cuando Donald Trump, en plena campaña electoral, aparentemente de la nada, prometió organizar un concurso...
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  • Pedro González de Molina Soler

    Profesor de Geografía e Historia. Militante de CCOO

    Un espectro recorre el mundo, el espectro de la ultraderecha. La ola ultra parece imparable. La segunda Administración Trump está estimulando a los movimientos de ultraderecha de distinto pelaje que hay en el mundo. Tienen estrategias coordinadas, se apoyan, como en la época de los monarcas absolutos, y no tienen un contrincante que se coordine enfrente.  Los tecnoligárcas y otros sectores financian generosamente a Trump, y en otros países a sus imitadores o seguidores. La promesa de impuestos bajos, escasa regulación, frenazo de la lucha contra el cambio climático, mano dura con los sindicatos, y remover cualquier freno a la acumulación...
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  • Carles Manera

    Catedrático de Historia Económica en el departamento de Economía Aplicada de la Universidad de las Islas Baleares (UIB)

    El capital, ¿en guerra? Pregunta de calado: ¿está en guerra el capital?. Y, ampliando la derivada, ¿el capitalismo? La respuesta es “no”, desde una perspectiva digamos que convencional (o belicista), aunque se es consciente de escenarios en los que el conflicto intercapitalista se manifiesta. Un repaso a las tesis de diversos pensadores de ciencia política anglosajones nos permiten entender mejor donde estamos: John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, habla de un “realismo ofensivo” que hace posible el estallido de una guerra mundial; Graham Allison, de la Universidad de Harvard, se apoya en la “trampa de Tucídides” -el desafío de una...
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  • Francesc Casadó

    Analista internacional

    Sed de petróleo Durante la campaña electoral Donald Trump hizo esta afirmación: “el foco estadounidense siempre ha estado en el petróleo”. Días después del secuestro del presidente Nicolás Maduro convocaba a las multinacionales petroleras para anunciarles que los hidrocarburos venezolanos son vitales en los planes económicos y estratégicos a largo plazo de su administración. La relevancia de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU en lo referente a la seguridad energética busca su supremacía global, operando incluso fuera de los marcos internacionales si considera que es necesario. La política de “paz armada” de la ESN ha conseguido finalmente el...
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  • Bruno Estrada

    Economista. Presidente de la Plataforma por la Democracia Económica

    Trump en su segunda presidencia se ha embarcado en una reforma radical de las bases económicas del capitalismo estadounidense, impulsando un modelo muy diferente al capitalismo financiero que eclosionó a principios del siglo XXI.  La apuesta de Trump supone desmontar gran parte del proceso de globalización financiero-productivo impulsado desde los años ochenta, que dio lugar a una recurrente explosión de burbujas financieras cuyo mayor estallido fue la crisis financiero-inmobiliaria de 2007-2008. Una crisis que hundió prácticamente a todos los grandes bancos de Estados Unidos y Europa, obligando a sus gobiernos, a la Reserva Federal (Fed) y al BCE a aportar...
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  • Roberto Montoya

    Periodista, autor de ´Trump 2.0 (Akal, 2025)

    “Trump, el imperialismo desbocado”. Así titulaba a cinco columnas El País su portada el pasado domingo 11 de Enero. “Una nueva era imperial para el siglo XXI” era por su parte el título de su suplemento Ideas del mismo día. Posiblemente sea la primera vez en sus 50 años de historia que el periódico del poderoso grupo multimedia PRISA, con representantes del gran capital español y extranjero en su accionariado calificaba así la política exterior de EEUU en portada y de forma tan destacada.  No utilizó un lenguaje similar más que en contados artículos y columnas de opinión ni durante durante...
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  • Daniel Albarracín Sánchez

    Profesor del Departamento de Economía Aplicada II de la Universidad de Sevilla. Economista y Sociólogo

    El león acorralado es el más peligroso. Vuelta al Unilateralismo La actual fase capitalista de crisis, coincide con el declive de la hegemonía estadounidense. La violencia de la nueva Administración Trump ha roto el marco sociohistórico de la globalización multilateral librecambista que regía desde los 90. El gobierno de EEUU trata de constituir unilateralmente, mediante la fuerza y el chantaje, nuevas reglas, con el objeto de conservar su poder imperial, ante el sorpasso de potencias emergentes, para afianzar su “espacio vital”.  Podríamos remontarnos, sin embargo, más atrás de 2017 para encontrar las raíces de la nueva fase política unilateralista en EEUU,...
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  • No hay atajos

    22/01/2026

    Yayo Herrero

    Antropóloga ecofeminista

    En el libro Contra el autoritarismo de la libertad financiera, las pensadoras y activistas argentinas Verónica Gago y Luci Cavallero realizan, refiriéndose a Argentina, una reflexión que me parece generalizable al momento que atravesamos a escala global. Señalan que el sistema de gobernanza en la Argentina de Milei se apoya en tres vectores. El primero es la capacidad de destrucción. El segundo es la instauración de una política del shock que a golpe de decretos gubernamentales consolida esa destrucción. El tercero es la ostentación de una brutal crueldad que festeja y celebra de forma obscena los efectos de la destrucción....
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  • Ignacio Muro Benayas

    Director Fundación Espacio Público

    La ficción puede ser, a veces, la mejor forma de acercarse a la realidad-real. Trump y sus constantes espasmos geoestratégicos pueden considerarse el resultado de un guion distópico e irreal pero también la expresión de la cruda realidad que no queremos ver. Quizás lo que ocurre es que la sociedad actual esté tan mediatizada, tan acostumbrada a la ”realidad ficcionada”, que no le cabe en la cabeza que las posiciones de Trump son reales y forman parte de un plan meditado basado en causas objetivas. Habría que preguntarse si cierta “falsa conciencia” se ha adueñado durante décadas del pensamiento racional,...
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  • Eduardo Lucita

    Integrante del colectivo EDI – Economistas de Izquierda (Argentina)

    Nueva Estrategia de Seguridad Nacional una lectura desde el sur de Nuestra América Cuando todavía estaba fresca la tinta con que fue impresa la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU el presidente Donald Trump decidió aplicarla. El campo experimental fue Venezuela con los acontecimientos por todos conocidos que culminaron con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la diputada y esposa Cilia Flores. La intervención militar estadounidense en Venezuela tiene un impacto global del que todavía no  alcanzamos a ver su total dimensión. El petróleo juega un papel importante como instrumento de negocios y poder, pero el nuevo orden...
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  • Cristina Monge

    Politóloga

    José Luis Trasobares

    Periodista

    Una conversación entre José Luis Trasobares (periodista) y Cristina Monge (politóloga) José Luis Trasobares: Cuando el gran cineasta Costa Gavras dijo que Trump es la personalidad que mejor define nuestra época daba a entender que el actual presidente norteamericano es a la vez el agente, el símbolo y el impulso estratégico de una nueva edad histórica. Después de él es muy probable, casi seguro, que las cosas, todas ellas, vayan a peor. Vivir en este planeta siempre fue peligroso para la mayoría de sus pobladores, a partir de ahora lo será más. Ya lo es. Con Trump y su corte de tecnosátrapas se han acabado los disimulos, la hipocresía, las formalidades. La razón de la fuerza se impone sin rebozos, sin complejos, sin malas conciencias. Las operaciones encubiertas se descubren con brutal sinceridad. Las ejecuciones extrajudiciales se televisan y difunden desde fuentes gubernamentales. Se intimida a los adversarios y a los aliados, se amenaza con la retórica de los asesinos profesionales, se atacan naciones soberanas y se secuestra a sus presidentes, se expande el miedo. ¿Cómo podremos volver a la normalidad relativamente ordenada de finales de la Edad Contemporánea? ¿Cómo recuperar los canales diplomáticos, los organismos de ayuda internacional, las concesiones,...
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