La meritocracia, un discurso que no nos representa

  • Gloria Pilar Santiago Camacho

    Gloria Pilar Santiago Camacho

    Vicepresidenta del Parlament de les Illes Balears. Diputada por Ibiza. Responsable de Educación en el Grupo Parlamentario de Unidas Podemos.

En el siglo pasado, dirigentes de toda índole comenzaron a nombrar en sus discursos el ideal de la igualdad de oportunidades. Especialmente, la izquierda asumió en todos sus programas electorales medidas educativas que garantizaban el derecho universal a la educación. Para la clase trabajadora, ir a la escuela era la única manera de mejorar sus condiciones de vida.

Este ideal se corrompió con la ideología neoliberal que a partir de los 80 empezó a colonizar el pensamiento dominante occidental, un pensamiento que mide el éxito de las personas según un supuesto esfuerzo y las hace responsables de su destino sin tener en cuenta las condiciones materiales de las que parte cada persona.

Resulta curioso que, aunque se supone que las oportunidades están ahí para todo el que quiera aprovecharlas, en 2018 la OCDE publicaba A Broken Social Elevator? How to Promote Social Mobility, un informe en el que afirmó que si naces en una familia con bajos ingresos en España tardarías, mínimo, cuatro generaciones (120 años) en conseguir un nivel de renta medio.

La cuestión es: ¿De verdad tiene todo el mundo las mismas oportunidades? ¿Se puede prosperar solo con esfuerzo? ¿Funciona el ascensor social en el que se basa la teoría de la meritocracia?

Quienes pertenecemos a la generación millenial hemos crecido con la premisa de que si te esfuerzas puedes conseguirlo. Hoy, por suerte, se cuestiona esta máxima y se evidencian algunos efectos muy nocivos de la teoría de la meritocracia. Ese discurso no representa a esta generación ni atiende a la realidad social en la que nos movemos.

El problema es que esta vieja teoría no valora a quien más se esfuerza sino a quien gana. Y no siempre saca mejores resultados el estudiante que más se ha esforzado sino el que ha tenido la oportunidad de estudiar más. Y esa oportunidad no depende del estudiante. Se premia entonces a la persona que tiene un mejor entorno familiar y económico, el que lo va a tener más fácil para prepararse un examen.

Según “El mapa de la pobreza severa en España”, publicado por EAPN en 2021, el 14,1 % de las niñas, niños y adolescentes (17 años o menos) vive en situación de pobreza severa. Según la Macroencuesta sobre Violencia contra la Mujer, que publicó el Ministerio de Igualdad en 2020, 1.6 millones de niños viven en hogares con violencia machista.

Hay quienes al llegar a casa encuentran una realidad violenta o sumida en la pobreza y hacer los deberes no va a ser la mayor de las preocupaciones. Muchos padres y madres con trabajos muy sacrificados no tienen tiempo ni fuerzas para dedicarlos a la supervisión de la educación de sus hijos. Hay niños y niñas que no tienen cubiertas sus necesidades más básicas de descanso, alimento y cuidados. Y eso es absolutamente determinante.

En condiciones vitales precarias, por mucha igualdad de oportunidades que te brinden en la escuela, las posibilidades de ascender socialmente son casi inexistentes. No es el entorno adecuado en el que debería crecer un niño o una niña para poder, siquiera, tener curiosidad por aprender o querer soñar con un futuro prometedor. Y la vieja teoría de la meritocracia, encima, los juzgará por fracasar.

Desde hace tiempo ocurre que la derecha, máxima defensora del ideal meritocrático, se burla de quien necesita ayudas del Estado. A sus destinatarios los consideran unos vagos, desprovistos de arrojo para superar su pobreza. Por eso al Ingreso Mínimo Vital le llaman, burlonamente, “paguita”.

El estudio de 2018 para el Observatorio Social La Caixa “Desigualdades socioeconómicas y rendimiento académico en España” dejaba claro que el nivel socioeconómico condiciona el rendimiento académico. Así, el estudio muestra cómo los estudiantes con rentas más bajas tienen el doble de posibilidades de repetir curso. La desigualdad lastra el ascenso social del conjunto de la población y está perjudicando muy gravemente al avance y a la prosperidad de este país.

La vieja teoría meritocrática es una gran mentira. No sirve para ascender socialmente y además justifica las desigualdades.

La justificación de la desigualdad, el fruto meritocrático

El informe sobre el Estado de la pobreza en España, publicado por EAPN este 2021, señala que cuatro millones y medio de personas están en situación severa de pobreza (supone que no llegan a una renta de 6500 euros al año). Este mismo informe dice que el 21% de personas de este país está rozando los límites de la pobreza severa.

Según el sistema de valores que sostiene la teoría de la meritocracia, el destino de una persona se corresponde con el esfuerzo y el mérito. Todas las personas se merecen lo que tienen desde lo material hasta la propia salud. Se justifica así el éxito y la riqueza, pero también el fracaso y la miseria. Ante esta visión tan arraigada en nuestro imaginario colectivo, parece evidente que la solución no vendrá con un puñado de políticas de maquillaje. Hay que escarbar hasta la raíz.

La educación puede ser el antídoto para la desigualdad, pero esta función se complica si en el imaginario colectivo se sigue aceptando la desigualdad como un hecho natural. Un suceso incorregible sin soluciones integrales. Muy pocos entienden la desigualdad como un fracaso político. Y en realidad, lo es.

Los planes educativos democratizan las oportunidades para que todo el alumnado se sienta dueño de la posibilidad de alcanzar una vida mejor, pero el derecho a una vida feliz y al bienestar de las familias no se fomenta desde todas las estructuras sociales.

Proteger a la infancia no solo se debe hacer desde la escuela, sino desde un entramado de políticas públicas que también protejan a los padres y madres. Eso requiere apostar por el Escudo Social, que garantice el suministro de energía y una vivienda digna. Proporcionar un sueldo decente y recuperar el poder de negociar las condiciones laborales. También hace falta una política fiscal redistributiva y un sistema de salud universal.

Todas estas medidas podrían combatir las desigualdades desde la raíz, pero son decisiones políticas que no todos quieren llevar a cabo. Paradójicamente, sí hay un espacio social comúnmente aceptado para la transformación social y la lucha contra estas desigualdades: la educación.

La capacidad transformadora de la educación

No se trata de abandonar el cauce del esfuerzo, sino de observar las condiciones materiales con las que niños y niñas están viviendo y valorar sus méritos en función de su contexto.

El concepto de aprender ha de ensancharse y tiene que ir más allá de un expediente académico con números sobresalientes. Porque la idea es enseñar que el valor de las personas no está en los números de su cuenta bancaria o en lo alto que haya podido llegar en la vida sino en su capacidad para enfrentar los retos vitales con empatía, razonamiento y compasión.

En el camino insólito de la educación, todos los niños y las niñas tienen que conocer que no todas las realidades son las mismas y que eso es injusto. Y además, tomar conciencia de que la solución a la desigualdad será conjunta o no será.

La educación es una llave a la posibilidad porque entraña una inimaginable capacidad transformadora hacia el bien común. No puede permanecer ajena a la realidad sino que ha de analizarla e intervenir en ella. Si asumimos la educación como una simple espectadora de lo que sucede fuera del aula, ajena a la reflexión y el cuestionamiento del pensamiento hegemónico, entonces el mundo seguirá condenado a normalizar las desigualdades y las injusticias. No habrá posibilidad de ruptura con lo establecido ni esperanza para un nuevo contrato social que democratice la felicidad como derecho universal.

La educación tiene que proporcionar las herramientas para reconocer las formas antidemocráticas de poder o la forma represiva en los intereses ideológicos. Si la neutralidad entra en la escuela, no habrá espacio para el sentido crítico y la capacidad de analizar el mundo con tal de mejorarlo. El aprendizaje no se debe centrar solamente en procesar la información sino en utilizarla para hacer del conocimiento un arma más segura en la conquista del bien común.

En este sentido, la labor del profesorado irá más allá de transmitir conocimiento porque tendrán que escuchar cuál es la visión del mundo del estudiante y desafiarla. Y parafraseando a Pablo Freire subrayo que “nada crece en la inmovilidad”. Por eso mismo, la educación no puede quedarse en el cómodo margen de las ideas hegemónicas. Hay que cuestionar la realidad dada.

El pensamiento crítico, del que tanto se habla, solo nace del intercambio de ideas, de encontrar el acierto en el argumento del otro. Si no se ofrecen otras posibilidades, otras formas de entender el mundo, reinará el inmovilismo y esto será devastador para el futuro. Si no hay más certezas que lo que conocemos, estaremos transmitiendo que no quedan sueños por los que luchar. Las aulas deben ser espacio para cuestionarnos los límites estrechos de nuestra verdad. En el aula habrá que salirse de las posturas determinantes y del pensamiento autómata porque solo así habrá posibilidad de un mundo más justo.

Contemplar la historia como algo inevitable sería decretar la muerte de los sueños. Y no podemos abandonar la fe en nuestra capacidad transformadora como sujetos protagonistas de una historia común. No podemos soltar la utopía. Hay que seguir transmitiendo a las generaciones más jóvenes su deber de inquietarse por las profundas razones de las injusticias.

Lo que está claro es que el Estado debe cubrir las necesidades de las familias para poder proteger a la infancia. El horizonte del bien común tiene que asumirse desde las políticas públicas que operen en la vida de todas las personas y desde todas las edades.

Hacia una nueva alianza educativa

La planificación de la educación requiere de una madurez política que este país aún no ha alcanzado. En países como Alemania o Finlandia hay consenso educativo -total o de mínimos- y eso asegura el ascenso conjunto y continuo del bienestar colectivo. En España ninguna de sus 7 leyes educativas ha sido aprobada por consenso.

Tampoco hay pacto en el blindaje y la protección de recursos que se destinan. La pasada crisis del 2008, las partidas educativas sufrieron recortes abusivos que socavaron la calidad educativa. Tras la crisis de la pandemia es imperativo proteger los presupuestos educativos porque no podemos permitir una catástrofe generacional. Es urgente, además, el compromiso de destinar el 6% del PIB del Estado y situarnos en la media europea en inversión educativa.

Sin embargo, no todo consiste en destinar más dinero sino en hacerlo de manera más eficiente. Por eso apremia la necesidad de una Gran Alianza Educativa donde se recupere el contrato social entre la gente y el derecho a la educación. Una alianza con mirada amplia hacia los nuevos tiempos, fruto del análisis de los porqués de la desigualdad, convergiendo en los retos comunes por un mundo más justo, y sustituyendo las viejas teorías educativas fallidas.

Una Gran Alianza Educativa que debería profundizar en los estos términos:

– Educación inclusiva: adaptada a las diferentes realidades emocionales, sociales, físicas y psíquicas del alumnado. Acogiendo la diversidad como una posibilidad de aprendizaje común;

– Educación laica: libre de condicionamientos y dogmas. Que se crezca desde la experiencia, la ciencia, la ética y la filosofía;

– Educación que fomente el esfuerzo pero sin pruebas que califiquen al alumnado según unas notas o unos resultados;

– Educación en el error: fomentando el error como forma de conocimiento. Aprender asumiendo y cometiendo errores para una sociedad más humilde, más dada a la compasión y a la conciencia de la existencia equívoca;

– Educación en habilidades, llamadas soft kills, entre las que se incluyen la capacidad para resolver problemas, la creatividad, la cooperación, la negociación;

– Educación en idiomas pero sin la imposición colonialista del inglés;

– Educación para el presente: centrada en los problemas y los retos actuales. Abierta al debate y a los límites estrechos de la verdad única;

– Educación para cambiar el futuro: que desvele la capacidad de luchar por el bien común;

– Educación para siempre: en la que se asuma que estamos en constante proceso de aprendizaje para alejarnos de posturas determinantes y extremistas.

En definitiva, la educación puede y debe ser un elemento igualador que impulse al conjunto de la sociedad hacia mejores tiempos. Se necesita responsabilidad y un esfuerzo colectivo para repensar la educación del ahora con el objetivo de que el futuro sea prometedor para todos y todas por igual.

Otras intervenciones en el debate

Intervenciones
  • Ana Molina Rubio

    Profesora de Pedagogía jubilada

    “¿Y después de la Lomloe, qué?” Desde mi experiencia como formadora de docentes, me atrevo a aportar esta reflexión personal en respuesta a la pregunta con que se inició este debate. A mi entender, la incidencia de la nueva ley de educación dependerá de la voluntad de mejora de la enseñanza por parte de quienes tienen los medios y el poder de decisión en este campo. Y podría tomarse como uno de los indicadores de esa voluntad la atención que se preste, tanto en la legislación como en los presupuestos, a quienes ejercen la docencia en las instituciones escolares....
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  • Carlos Javier Bugallo Salomón

    Doctorando en Comunicación e Interculturalidad en la Universidad de Valencia. Diplomado en Estudios Avanzados en Economía. Licenciado en Geografía e Historia.

    Deseo exponer aquí un breve esbozo de lo que ha sido la aportación del marxismo a la teoría de la educación. Creo que esta cuestión tiene su importancia en base a las siguientes consideraciones. En primer lugar porque resulta difícil encontrar en los debates públicos referencias a la teoría educativa del marxismo, salvo que se consulten monografías o artículos sobre historia y teoría de la educación. En segundo lugar porque la teoría educativa del marxismo es importante y ocupa un lugar central dentro de su filosofía humanista, la cual ha sufrido graves intentos de erradicación tanto teóricos (Louis Althusser) como...
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  • Pedro Fernández de Castro

    Doctorando en Humanidades y Comunicación en la Universitat Oberta de Catalunya

    En el arranque del texto de apertura de este debate se plantea, con acierto, que para hablar de política educativa es necesario entender por qué se producen tensiones en la educación, lo que lleva inmediatamente a pensar en torno a qué concepción de la educación tenemos. En esta intervención pretendo indagar en las tensiones epistemológicas que generan los modelos que enmarcan el desarrollo de las políticas educativas. Por tanto, más que una reflexión sobre la propia LOMLOE, se trata de criticar a los actuales modelos en pos de abrir el campo de elaboración de otros que puedan dar lugar,...
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  • Begoña López

    Grupo ASPASIA

    La LOMLOE es la primera Ley educativa en España que señala como eje principal de la misma los Derechos de la Infancia, concretamente en su Preámbulo, que debe impregnar todo el desarrollo de la misma, señala: "la Ley incluye el enfoque de derechos de la infancia entre los principios rectores del sistema, según lo establecido en la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas (1989), reconociendo el interés superior del menor, su derecho a la educación y la obligación que tiene el Estado de asegurar el cumplimiento efectivo de sus derechos[1]". Son muchos los retos a los que se...
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  • Pedro Badía

    Secretaria de Política Educativa. Políticas de Infancia y Política Institucional. FECCOO.

    ¿Es medible el esfuerzo? ¿es mucho esfuerzo, poco esfuerzo, medio esfuerzo el que hacen a diario los más de 2000 niños y niñas de La Cañada, que sin luz eléctrica realizan sus tareas escolares, se asean para asistir a la escuela limpios, se abrigan con siete capas para poder aguantar el frío invierno de Madrid dentro de sus casas y seguir con sus vidas? Si esos fueran los indicadores de una ‘ambigua cultura del esfuerzo’ estos niños y niñas obtendrían los mejores resultados. Los niños y las niñas de la Cañada Real, Madrid, se esfuerzan, su situación vital, económica,...
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  • Libertad Benítez

    Orientadora educativa en el IES Federico García Lorca de La Puebla de Cazalla. En la actualidad, Portavoz y Secretaria de Servicios Públicos y Cuidados de Podemos Andalucía. Militante del SAT

    El pasado mes de octubre la presidenta de la Comunidad de Madrid, en una de sus intervenciones en la Asamblea, clavó un mensaje en los titulares y cabeceras de diferentes medios –No podemos regalarle a todo el mundo la educación porque el sistema no sería sostenible–. Cuando Díaz Ayuso equipara educación a regalo, lo que pretende es borrarnos como pueblo, porque la educación como derecho es una conquista social del pueblo en las calles. Cuando dice sistema, en realidad está hablando del lobby de la educación privada, y la educación como derecho es un peligro para sus negocios y sus...
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  • Agustín Moreno

    Profesor de instituto, miembro de Marea Verde y actualmente diputado de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid

    La educación no es neutra, cada tipo de educación tiene coherencia con un modelo social y político determinado. Paulo Freire contraponía una educación bancaria a una liberadora. Enseñar a pensar o enseñar a obedecer. De eso se trata: de ser súbditos y sumisos o ciudadanos libres y críticos en una sociedad a la medida del ser humano. Por ello, hay que seguir preguntándose sobre la finalidad de la educación y analizar las presiones que se ejercen sobre ella. 1.La finalidad de la educación es ayudar a cada ser humano a desarrollar capacidades y valores para transformar y mejorar la sociedad....
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  • Rosa Cañadell

    Licenciada en Psicología. Profesora. Articulista. Co-fundadora del SIEC (Seminari Ítaca d’Educació Crítica).

    Ya hace tiempo nos anunciaron que los estudiantes, con la nueva Ley LOMLOE tendrán que memorizar menos y “saber hacer más”. Es lo que se viene a llamar “enfoque competencial” y que se pretende imponer en todas las etapas educativas obligatorias y también en el Bachillerato. De hecho, tampoco es nada nuevo, ya en la LOE del 2006 se citaban las “competencias educativas”, lo que entraba en gran contradicción con una enumeración exhaustiva de los contenidos a impartir. Ya en el 2014, La Unión Europea en sus “Líneas programáticas de la Política educativa” alertaba de la necesidad de “cambiar el...
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  • Joan Mena Arca

    Licenciado en Filología Hispánica. Diputado por Barcelona.

    Los dos elementos que han centrado el debate educativo en España en los últimos meses han sido la nueva Ley de Educación (LOMLOE) y las partidas de los Presupuestos Generales del Estado, ahora en tramitación en el Congreso, destinadas a Educación. Ambos debates tienen en común que, finalmente y tras muchas movilizaciones en la calle y un gobierno de coalición que apuesta decididamente por la educación como elemento vertebrador de la corrección de las desigualdades, dejamos atrás la senda de la austeridad marcada por los gobiernos neoliberales en España y los años de utilización de la educación como arma...
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  • Álvaro Choi

    Profesor de Economía en la Universidad de Barcelona

    Diría que, por lo general, no nos gusta ser evaluados. Hacer exámenes. Pasar oposiciones. Que pongan la lupa sobre nosotros. Ver qué hacemos bien y bueno, qué no tanto. Y, sin embargo, bien diseñada, la evaluación es una de las mejores herramientas de las que disponemos para aprender y mejorar. El sistema educativo no es una excepción en este respecto. Ahora bien: ¿Qué papel debe jugar la evaluación en el sistema educativo? ¿Qué debe evaluarse? ¿Qué agentes –alumnado, profesorado, dirección, centros o, incluso, el sistema en su conjunto- deben ser evaluados y cómo? ¿Qué consecuencias debe llevar aparejada la...
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  • Ciro Melchor del Río

    Licenciado en CC. Políticas y Sociología por la UGR, profesor de secundaria de Geografía e Historia

    Para la mayoría de los profesores, las leyes educativas pasan sobre nuestras cabezas como un avión a punto de aterrizar en un aeropuerto cercano. Hacen mucho ruido y llaman la atención durante un momento. Al igual que sucede con los aviones no sabemos con exactitud ni de dónde vienen ni lo que llevan dentro. Lo que tenemos claro es que nuestra capacidad para alterar su curso es escasa y que en breve sus puertas se abrirán dejando ver su interior. Por fuera todos los aviones son parecidos, podemos distinguir alguna cualidad notable, como el número de motores, la compañía...
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  • Rosa India Herrera

    Licenciada en Psicología por la UGR (2002), trabaja como orientadora educativa en la Junta de Andalucía desde Septiembre de 2016 como funcionaria.

    La atención a la diversidad es un tema recurrente en la normativa y en las conversaciones que se escuchan en los centros educativos y entre las familias. Los diversos desarrollos normativos han supuesto una evolución en la atención que recibe el alumnado con necesidades, así hemos pasado de un modelo de escuela segregadora (en la que lo único importante es que el alumnado alcance un objetivo académico dejando de lado la socialización o la aceptación de la diversidad en la vida) a un modelo integrador (LOGSE-LOCE, en el que se intenta que la mayor parte del alumnado sea atendido en...
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  • Pedro González de Molina Soler

    Profesor de Geografía e Historia

    Hay suficiente evidencia empírica por la que sabemos que la situación económica de los padres y madres (situaciones de desempleo, pobreza, etc.) afecta al rendimiento escolar del alumnado. También el rendimiento es afectado por las expectativas que se puedan generar para el empleo y el futuro en el barrio donde vivan. El ecosistema donde esté radicado el centro escolar, al igual que el alumnado que asiste al mismo, se ve influido por dicho ecosistema y ambiente, y este influye en las desigualdades que hay entre el alumnado, que se dan mayoritariamente fuera de las aulas. En una situación donde...
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  • Xavier Martínez-Celorrio

    Profesor de Sociología en la Universidad de Barcelona y autor de Educación y movilidad social en España (2012) / @xaviermcelorrio

    En la sociedad española continúa predominando un fuerte igualitarismo que defiende el protagonismo del Estado en la provisión de la educación, aunque permitiendo también la financiación pública de la red concertada. En el fondo, la ciudadanía ratifica el marco que fue regulado por la LODE (1985) otorgando a la red pública su papel vertebrador y predominante. Al menos así se constataba en la última fuente disponible (CIS 2765, junio de 2008): • el 87% de la ciudadanía es favorable a que la educación sea pública y financiada mediante impuestos; • aunque no sea contradictorio a que otro 39% sea...
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  • Gloria Pilar Santiago Camacho

    Vicepresidenta del Parlament de les Illes Balears. Diputada por Ibiza. Responsable de Educación en el Grupo Parlamentario de Unidas Podemos.

    En el siglo pasado, dirigentes de toda índole comenzaron a nombrar en sus discursos el ideal de la igualdad de oportunidades. Especialmente, la izquierda asumió en todos sus programas electorales medidas educativas que garantizaban el derecho universal a la educación. Para la clase trabajadora, ir a la escuela era la única manera de mejorar sus condiciones de vida. Este ideal se corrompió con la ideología neoliberal que a partir de los 80 empezó a colonizar el pensamiento dominante occidental, un pensamiento que mide el éxito de las personas según un supuesto esfuerzo y las hace responsables de su destino sin...
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  • Aurora Ruiz González

    Coordinadora del Colectivo Lorenzo Luzuriaga. Profesora jubilada de Física y Química de Educación Secundaria. Directora General de Educación de la Comunidad de Madrid (1983-1995).

    La ley orgánica 3/2020 de 29 de diciembre (LOMLOE) manifiesta en su preámbulo que la finalidad de dicha ley es “aumentar las oportunidades educativas y formativas de toda la población, contribuir a la mejora de los resultados escolares del alumnado, y satisfacer la demanda generalizada en la sociedad española de una educación de calidad para todos”. Es una declaración de intenciones para lograr un Sistema Educativo equitativo, inclusivo y de calidad, lo que implica proponer dos importantes desafíos a la Educación española. El primero de ellos es el restablecimiento del equilibrio constitucional, gravemente dañado, entre el derecho a la...
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  • Marià de Delàs

    Periodista

    Existen diferentes formas de entender la educación. Así lo expone con claridad José Saturnino Martínez en el texto de apertura de este debate, en el que insiste en la importancia de considerar el estudio como un fin y no como un medio para alcanzar recompensas en forma de notas, de “pase hacia el ascensor social” o de posibilidades de llevar una vida digna. En su ponencia pone en cuestión la idea según la cual la educación solo tiene sentido en la medida en que representa “un bien de salvación”. En sentido contrario lo que plantea es que “el premio por...
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  • Rodrigo Plaza

    Profesor de secundaria y responsable de Formación Profesional de la Federación de Educación de CCOO Cataluña

    El curso 2021-22 muchas familias lo recordarán por el retorno a la normalidad en las aulas y en las actividades sociales y culturales, pero otras lo recordarán como el año en qué se quedaron sin la plaza de FP que deseaban cursar y tuvieron que elegir otra opción educativa, ajustar su economía para pagar por el ciclo deseado o abandonar el sistema educativo a la espera de conseguir plaza más adelante. Y es que el boom de la formación profesional que supuestamente ha pillado desprevenidas a las administraciones educativas pone de manifiesto la ineficacia de las políticas educativas en materia...
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  • Cynthia Martínez Garrido

    Profesora del área de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación de la Universidad Autónoma de Madrid

    Desde que en el año 2018 saliera a la luz un estudio[1] en el que se comparaba el nivel de segregación escolar en España con el resto de países de la Unión Europea, el debate acerca de la segregación de nuestras escuelas se ha puesto en boca de todos. Familias, docentes y políticos han opinado, argumentado y hasta puesto en marcha lo que pueden ser unos inicios interesantes para luchar contra la segregación escolar. Así lo ha sido, por ejemplo, la propuesta incorporada en la famosa Ley Celaá para acabar con la separación por sexo de los estudiantes en...
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  • Luis García Domínguez

    Director IES Puerta Bonita de Madrid. Presidente Asociación de Centros de FP FPempresa.

    La situación de la Formación Profesional del sistema educativo en España ha recorrido una trayectoria compleja desde el punto de vista del marco normativo arrancando desde la Ley de Formación Profesional Industrial de 1955, pasando por la Ley General de Educación de 1970 y la LOGSE de 1990 hasta la hoy vigente Ley de las Cualificaciones y de la Formación Profesional de 2002, llegando el actual Proyecto de Ley de FP aprobado hace unas semanas por el Consejo de Ministros y que actualmente se encuentra en su trámite parlamentario. Obviamente en estos 75 años el país ha cambiado radicalmente...
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  • Carmen Heredero

    Miembro del Consejo Escolar del Estado por la Federación de Enseñanza de CCOO

    Como nos dice la experiencia, la tarea más dificultosa de las que conlleva cada nueva ley no es su elaboración y aprobación, con serlo y mucho, en ocasiones, sino su puesta en práctica, su aplicación. No ha sido fácil el camino recorrido hasta la aprobación de la LOMLOE: van a cumplirse 8 años de ley Wert, tan rotundamente rechazada, y ha sido necesario mucho debate y la movilización de muchos sectores sociales progresistas, hasta conseguir una correlación de fuerzas suficiente para derogarla y aprobar una nueva ley. Pero aún queda lo más difícil, llevarla a efecto. Los pasos que vienen...
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  • Eduardo Sabina Blasco

    Profesor Enseñanza Secundaria y Representante sindical del profesorado por FETE-UGT. Jubilado.

    El Sistema Educativo de cualquier país debe tener como objetivo, además de los aspectos formativos del alumnado, la integración social de la ciudadanía en el marco de la igualdad de oportunidades. La Educación tiene que ser el instrumento que permita a cualquiera el acceso a los niveles sociales y profesionales acordes con sus capacidades e intereses, lo que se viene a denominar coloquialmente el ascensor social. Para ello la equidad en el sistema es fundamental, entendiendo que esta no es dar lo mismo a todo el alumnado, sino adecuar los recursos para que aquel que más necesite tenga más...
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