¿La Unión Europea es parte del problema o de la solución?

  • Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate

    Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate

    Investigador del Observatorio de Multinacionales en América Latina (Paz con Dignidad-OMAL)

06.07.2020

Debate principal: Un debate cargado de presente y de futuro

El pasado viernes 19 de junio se inició en el Consejo Europeo la negociación en torno a Next generation EU, el plan de reconstrucción de 750.00 millones de euros presentado por la Comisión como herramienta de lucha contra los efectos de la pandemia. Este plan, basado tanto en préstamos como en subvenciones a fondo perdido, pretende facilitar la implementación de las inversiones y las reformas estructurales que cada país considere estratégicas en este momento crítico –especialmente los más castigados por el covid-19–, siempre dentro de la dinámica del “semestre europeo”, esto es, del sistema comunitario de ajuste de políticas presupuestarias y económicas. Para financiarlo se pretende recurrir a la emisión de bonos de deuda, a la vez que se abre la posibilidad a obtener ingresos vía impuestos al carbón, el plástico, la economía digital e, incluso, las grandes corporaciones.

El reconocimiento de este marco como punto de partida de la negociación ha sido, tal y como se esperaba, el único resultado de esta primera cumbre. Comienza, ahora sí –aunque sin próxima fecha concretada– un complejo y tenso debate que, sin duda alguna, va a poner a prueba las costuras del proyecto europeo vigente. De este modo, se hace cada vez más evidente la necesidad de dar una respuesta conjunta a la altura de una crisis tan profunda como la actual. Al mismo tiempo, la histórica desconfianza entre norte, sur y este del continente se ha acrecentado tras la primera respuesta a corto plazo liderada por el Banco Central Europeo y el Eurogrupo, reflejo de un modelo que no solo no ha reducido sino que se ha sostenido sobre crecientes asimetrías de todo tipo. Por último, la ausencia de mecanismos reales y efectivos de cohesión para revertir dichas desigualdades responde a una arquitectura y a una política explícitamente neoliberal, blindadas de facto vía tratados, que dotan de identidad a una Unión Europea (UE) volcada en favorecer a los grandes capitales por encima de cualquier otra consideración.

Este es por tanto el complejo y contradictorio terreno de juego en el que se debatirá el contenido definitivo de Next generation EU: un proyecto que desde hace más de tres décadas aplica cual rodillo una inercia en favor de la austeridad y las empresas transnacionales; que, precisamente por ello, ha sido incapaz de desarrollar miradas colectivas e integradoras sobre el conjunto del continente; pero que a su vez, y en sentido contrario, debe responder con urgencia, contundencia y solidaridad a la emergencia social, económica y ecológica actual, si no quiere asistir a su voladura descontrolada.

Conseguir la cuadratura de este círculo depende de la respuesta que finalmente se otorgue a cuatro temas estratégicos del Plan, aún sin definir. El primero es el volumen del presupuesto europeo, históricamente situado en torno a un pírrico 1% del PIB, poniendo de manifiesto la escasa relevancia que la UE ha concedido a la acción mancomunada de la Unión. El plan propone incrementarlo a un intervalo entre el 1,4 y el 2%, a partir de un escenario de gasto suplementario de 1,1 billones durante el período 2021-2017 –más allá, por tanto, de la vigencia del plan de reconstrucción–. Aunque este aumento pudiera asumirse como una medida natural ante un contexto extraordinario, los autodenominados “frugales” (Holanda, Dinamarca, Austria y Suecia, también denominados “halcones” por sus adversarios) pretenden rebajar esas expectativas a lo largo del proceso de debate, no permitiendo que el presupuesto efectivo para el próximo sexenio se aleje demasiado de dicho 1% histórico.

Se defiende, de este modo, el rigor fiscal y presupuestario como piedra de bóveda del proyecto europeo, del cual no puede por tanto desviarse. No está de más recordar que Alemania y Francia –países cuyo peso específico en la UE es evidente– ya presentaron en 2019 una propuesta conjunta de incremento del presupuesto de la Unión, que fue finalmente rechazada. Veremos ahora, en medio de la pandemia, si el dogmatismo neoliberal se sigue imponiendo o cede terreno.

El segundo aspecto clave de la negociación será el carácter reembolsable o no de las ayudas. Esto es, qué porcentaje de los 750.000 millones de vehiculizará a través de préstamos o de subvenciones a fondo perdido. La propuesta inicial sitúa estas últimas en 2/3 del total. Pareciera, de nuevo, una medida mínimamente coherente y solidaria con la ciudadanía de los países más castigados que, además, mitigaría el ya de por si pandémico problema de la deuda, fuente de ataques especulativos y estallidos financieros.

No obstante, avales y préstamos son el ADN de una UE que, implícitamente, aboga por las respuestas individuales y no mancomunadas a cualquier tipo de shock, sea este fruto de un desempeño económico “poco frugal” o de fenómenos como el que atravesamos, e independientemente de la gravedad de la situación o de la posición de partida de cada país. Partiendo de ahí, asistiremos en consecuencia a una ofensiva de los halcones por alterar la proporción inicialmente prevista en favor de los préstamos, limitando al máximo las subvenciones y, en consecuencia, el presupuesto de la UE.

Siguiendo con nuestra secuencia, el tercer ámbito estratégico es la condicionalidad que se aplicará a las ayudas previstas. Así, frente a la imagen de los “hombres de negro de la Troika” imponiendo memorándums de ajuste estructural a los países en problemas, Next generation EU plantea una metodología diferente: los países elaboran sus propios planes de inversiones y reformas que, posteriormente, son debatidas en el marco del semestre europeo.

Pese a ello, esta nueva fórmula no garantiza ni mucho menos la horizontalidad ni la autonomía de los Estados en la negociación, ya que la suspensión del Pacto de estabilidad y crecimiento es solo temporal, siendo más que probable que los límites de déficit y deuda pública vuelvan a convertirse de nuevo, una vez superada la “crisis sanitaria”, en los mandamientos irrenunciables de la UE. Los halcones, con toda seguridad, incidirán en este sentido, añadiendo además su clásica aversión a las políticas clásicas y de cohesión, en favor de nuevas políticas como la transición ecológica y digital, pero desde la apuesta firme por el mercado y las corporaciones como base de las mismas –capitalismo verde y cognitivo, en definitiva–.

Por último, el cuarto y último tema clave es el tiempo. Italia, el Estado español y otros países especialmente afectados necesitan con urgencia fondos para responder a los impactos del covid-19, por lo que incidirán en adelantar su ejecución a este mismo año, sin esperar a 2021. Los “halcones” por su parte, no tienen demasiada prisa, y prefieren una negociación más larga, que permita llegar a acuerdos a lo largo del último cuatrimestre del año, cuando la situación sanitaria pudiera estar más asentada en el continente, y, por tanto, el debate se centraría en los términos macroeconómicos habituales.

Presupuesto, subvenciones, condicionalidad y tiempos marcarán de este modo la naturaleza de Next generation EU. ¿Cuál será el resultado final del proceso? ¿Se asumirá la gravedad del momento, actuando en consecuencia y de manera urgente, por encima de inercias históricas y blindajes políticos? ¿Se impondrán definitivamente los parámetros clásicos de la UE y su evidente falta de unidad política, dentro de una gobernanza que entroniza el derecho de veto vía consenso? ¿Será un posible término medio suficiente –y jurídicamente viable– para enfrentar este momento crítico?

Estas preguntas han generado un intenso debate en las izquierdas. Hay quien afirma que, aun reconociendo la incertidumbre que sobrevuela los cuatro temas clave de la negociación recién empezada, el plan de reconstrucción es en sí una gran noticia, incluso “un hito sin precedentes que marca un cambio importante en la construcción de la zona euro”. Se equipara este momento con el de la creación de los fondos de cohesión en los años 80, y se afirma que se ha alterado la correlación de fuerzas al debilitarse la posición de los halcones, tanto al interior de sus propios países como por el tránsito de Alemania a una postura más intermedia y ambigua, que favorecerá un común denominador en la negociación no demasiado alejado del punto partida del debate. Este sería, de este modo, un antes y un después en el proyecto europeo, al incrementar el presupuesto comunitario, al generar instrumentos de respuesta a crisis que pudieran seguir utilizándose en el futuro –y a fondo perdido–, al abrir el debate sobre una nueva fiscalidad europea, así como al apostar por evidentes carencias europeas: economía digital en respuesta en su rezago tecnológico frente a China y EEUU, transición ecológica para superar su alta dependencia energética y de materiales.

Desde otro punto de vista se apunta, en sentido contrario, a que estos avances pudieran ser únicamente retoques insuficientes, de obligado cumplimiento ante la mayor crisis que ha vivido el capitalismo en los últimos 100 años, tratando así de frenar la sangría de legitimidad de un proyecto europeo que no alteraría sus parámetros fundamentales. Nos enfrentaríamos de este modo a un plan que precisa de unanimidad –por lo que el derecho de veto sobrevuela la negociación–, bajo la lupa además de una justicia –especialmente la alemana– que bien pudiera cuestionar y/o paralizar toda medida que contraviniera los sacrosantos tratados pro-mercado de la UE. Y en el marco de un modelo económico que, pese a todo y más allá del plan, sigue avanzando en sus señas de identidad (tratados comerciales, prioridad por la liquidez para las grandes empresas) y evitando transformaciones de mayor calado (tasa covid, paraísos fiscales, reversión de desbalances y asimetrías, financiación directa del BCE a los estados, sistema de cuidados, descarbonización, soberanía energética, abandono de la quiera del crecimiento, etc.), que realmente ofrezcan soluciones a una pandemia que no es sino un shock dentro de una crisis sin precedentes de reproducción social y de la vida.

Este es, en realidad, el marco de debate que Europa necesita en estos momentos, y no tenemos claro si Next generation EU nos acerca o nos aleja de este horizonte. En todo caso, el momento que atravesamos nos obliga a confrontar urgentemente con el conjunto de tratados que conforman la constitución europea de facto, así como con las propuestas de reforma de dichos tratados en clave neoliberal (Libro blanco e Informe de los cinco presidentes). De este modo, solo una UE que no se reconstruye sino que cambia radicalmente de rumbo sería parte de la solución, y no del problema. Si no fuera posible, ensayemos nuevas políticas y nuevas alianzas que sí pudieran estar a la altura del momento. Porque hay Europa más allá de la Unión Europea.

Otras intervenciones en el debate

Intervenciones
  • Enrique del Olmo

    Sociólogo

    En medio de la primera ola de la pandemia y con todo el país en el shock de una crisis desconocida e inesperada, saltó a la opinión pública una idea: reconstrucción. Después de unos primeros tanteos, sobre si nuevos Pactos de la Moncloa, sí, que si Pactos de la Moncloa no, todo se encaminó hacia la apertura en sede parlamentaria de cuatro comisiones sobre la reconstrucción del país. Estos mismos conceptos de reconstrucción y unidad, abrieron en Espacio Público la necesidad de abordar un debate sobre el futuro del país, y también sobre la Unión Europea, durante la pandemia...
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  • El extraño 2020

    25/08/2020

    Ana Barba

    Edafóloga, activista social y política por la democracia participativa, el feminismo y la ecología.

    Este extraño 2020 empezó con una gran potencia del movimiento feminista, digno heredero de 2019, el año de este siglo que más movilizó a las mujeres contra el patriarcado. También mostraron nuevas fuerzas los movimientos ecologistas, muy apoyados desde el maistream, y por desgracia vimos también el auge de los partidos y grupos de extrema derecha, muy publicitados por los medios, demasiado publicitados, podríamos decir. En todos esos asuntos andábamos en el inicio de 2020 cuando la vida del mundo entero dio un vuelco inesperado en las primeras semanas del año con la aparición de la pandemia provocada por...
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  • Luis Nogués Sáez

    Trabajador Social, Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, Doctor en Antropología Social, Profesor de la Facultad de Trabajo Social de la UCM, Director General de Integración Comunitaria y Emergencia Social en el gobierno de Manuela Carmena.

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  • José Luis Mateos

    Sociólogo, sindicalista, miembro de la Fundación Andreu Nin

    El estado de alarma queda lejos y también el obligado confinamiento. En ese tiempo pudimos ver como se modificaban nuestras percepciones, como las dudas y las preguntas corrían una suerte parecida, hemos distinguido la actividad económica socialmente necesaria y la parasitaria, la primacía de lo productivo y distributivo sobre lo especulativo. Percepciones, eso sí, repletas de subjetivismo pero instaladas en esa especie de apogeo de la ciudadanía solidaria (los aplausos de las 20 h. eran su expresión activa). Sin embargo, se empieza a promover una visión compensadora de los dramas que se están viviendo: "somos un gran país, de...
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  • Javier Doz

    Miembro del Comité Económico y Social Europeo por CCOO

    Los próximos días 17 y 18 de julio se va a celebrar una cumbre del Consejo Europeo muy importante para conocer el alcance de la implicación de la UE en la recuperación de las economías y las sociedades europeas de la peor crisis de su historia y, también, para calibrar el futuro de la propia Unión. La cumbre debería aprobar, ya con retaso, el Marco Financiero Plurianual (MFP) 2021-2027 e, insertado en el mismo, la propuesta de la Comisión Europea de Plan de Recuperación “Nueva Generación UE” (NGUE). En el momento de escribir estas líneas, no parece que las...
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  • Marga Ferré

    Presidenta de la FEC (Fundación Europa de los Ciudadanos) y miembro de la red europea de pensamiento crítico Transform!

    Intervenir en la economía y acabar con el Estado clientelar Este debate en Espacio Público comenzó en torno a la supuesta contradicción entre posibilismo y utopía. Mi postura está más cerca de la defensa de la capacidad de soñar de Marià de Delàs y lo está porque, en mi opinión, el capitalismo se ha vuelto tan absurdo que imaginar formas distintas de organizar el mundo se me antoja un ejercicio de racionalidad cartesiana. Un desastre global de las dimensiones de esta pandemia hace que una enorme mayoría reclame lo que es lógico, racional, un estado que proteja y redistribuya, unos servicios...
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  • Anibal Garzón

    Sociólogo, docente y analista internacional

    He podido tener el privilegio, o la desventaja, según como se mire, de participar placenteramente una vez más en los interesantes debates de Espacio Público tras la intervención de más de una decena de colaboradores y colaboradoras. Digo desventaja porque odio repetir ideas anunciadas que comparto, que hay muchas, y que ya han sido expuestas con amplios argumentos. Reiterar puede no ser productivo para el lector. Y digo privilegio porque tengo la posibilidad de hacer un análisis sociológico del discurso hegemónico en este debate para aproximarme qué es visible y qué invisible en la izquierda española del siglo XXI. Con...
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  • Roberto Tornamira Sánchez

    Portavoz y Responsable Institucional de la Asociación Trabajo y Democracia (ASTRADE)

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  • Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate

    Investigador del Observatorio de Multinacionales en América Latina (Paz con Dignidad-OMAL)

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  • Héctor Maravall

    Abogado de CCOO

    La pandemia en estos momentos parece ya controlada, tanto en nuestro país como en la mayor parte de la Unión Europea, aunque desconocemos qué puede suceder cuando se restablezca plenamente la libertad de movimientos, en el trabajo, la vida cotidiana o el turismo. Por otra parte, si bien tenemos ya bastante información sobre sus consecuencias económicas y sociales, es aún pronto para valorar la intensidad y duración de las mismas. Y en relación a las propuestas de ayuda y reconstrucción que se están diseñando, tanto en España como por parte de las instituciones políticas y económicas europeas, tampoco tenemos...
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  • Jaime Pastor

    Politólogo y editor de Viento Sur

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  • Federico Severino

    Mambí en prácticas

    Ahora que empieza la campaña de verano me viene el recuerdo de un capítulo de Elpidio Valdés, el famoso dibujo animado cubano creado por Juan Padrón, en el que los astutos mambises forzaban a las tropas españolas a una incesante persecución en las profundidades de la manigua. Sin apenas pegar un tiro, los rebeldes cubanos doblegaban la moral de los soldados españoles sometidos a un sinfín de inclemencias climáticas, al acoso implacable de los mosquitos y a susurros emboscados en la maleza. Al grito de “no es dejéis provocar” el General Resóplez intentaba sin éxito evitar el desquiciamiento de...
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  • José Martí Gómez

    Periodista

    El dramaturgo Buero Vallejo me dijo un día la frase que le repetía un viejo amigo: “Me tocaron, como a todos, malos tiempos que vivir”. Paseas. Sí. Nos tocaron, como a todos, malos tiempos que vivir. Rebobinas para recordar que el 2010 también paseaste por cinco centros asistenciales para ver de cerca las secuelas que había dejado la crisis del 2008 y el paseo entre las instituciones Arrels, Assis, Heura, Santa Lluisa Marillac y San Juan de Dios te dejó un regusto amargo. El balance de lo que viste entonces intuyes que será el balance de lo que a partir de...
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  • José Luis Carretero Miramar

    Abogado. Jefe del Departamento de Formación y Orientación Laboral del IES Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid.. Secretario General del sindicato Solidaridad Obrera.

    La crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus se ha convertido con mucha rapidez en una enorme crisis económica. El Banco de España avisa de que, tras los tres meses de confinamiento transcurridos desde la declaración del Estado de Alarma, el PIB puede llegar a caer este año cerca de un 15%. Los datos que hacen explícita esta acelerada debacle son numerosos y reiterativos. Basta dar algunas cifras, disponibles entre muchas otras: más de la mitad de las empresas y proveedores del sector del retail consideran que tardarán como mínimo un año en volver a sus niveles de...
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  • Gabriel Flores

    Economista

    Nos reprocha nuestro amigo Marià de Delàs que no invitemos a imaginar un mundo nuevo en el artículo con el que arrancamos Enrique del Olmo y yo este debate en Espacio Público. Así expresa su crítica: Dicen claramente que no se trata de imaginar un “mundo nuevo”. No invitan a ello, a pesar de que los primeros párrafos de su ponencia los destinan a la constatación de la existencia de una “crisis global y multidimensional”. Pareciera como si el reconocimiento de que el mundo está inmerso en una crisis de gran envergadura llevara implícita la tarea de imaginar un mundo...
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  • Marta Higueras Garrobo

    Portavoz del grupo municipal Más Madrid en el Ayuntamiento de Madrid.

    Decía Manuela Carmena en su despedida de la Alcaldía de Madrid que “Debemos cuidar la democracia… Tenemos que saber que la democracia es un valor enorme que tenemos que cuidar. Igual que cuidamos los afectos, cuidamos las amistades, los amores, tenemos que cuidar las instituciones, porque son la estructura de paz que permite la vida social… Cuánto más vulnerables somos, cuándo más sectores vulnerables se dan en la sociedad, más necesitan de la sociedad, más necesitan de la democracia”. Hoy, un año después, una crisis sanitaria mundial ha coincidido con el auge de la derecha más extrema en gobiernos e...
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  • En su condición de pandemia global, el coronavirus ha puesto en evidencia al propio capitalismo de la globalización, incapaz de preservar la vida humana. Rotas las cadenas de producción y distribución globales, de pronto no había productos sanitarios, ni equipos de protección, ni gente suficiente para recoger las cosechas. Décadas de continua erosión del Estado y de políticas a favor del mercado y resulta que la única posibilidad de luchar contra la pandemia está en manos de lo público. Años y años de individualismo feroz y resulta que la garantía de superar la crisis sanitaria reside en el esfuerzo colectivo de las trabajadoras y los trabajadores mal pagados y precarizados de la sanidad, el transporte, la industria alimentaria, la agricultura o el comercio. Las políticas de austeridad a la medida del ordoliberalismo alemán, que en Europa han azotado particularmente a los países del sur, han dado lugar a recortes y privatizaciones de unos servicios públicos ya erosionados. Han originado la devaluación salarial y, en general, los bajos salarios que han provocado un incremento brutal de la desigualdad y de la pobreza entre la gente trabajadora. A ello debe sumarse la temporalidad en el empleo, que desde hace décadas forma parte...
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  • José Errejón Villacieros

    Economista. Administrador Civil del Estado

    Ante la invitación a participar en la discusión sobre la reconstrucción nacional, la primera pregunta que me asalta es ¿qué bienes se han destruido que merecerían el esfuerzo de tal reconstrucción?. Y no me refiero a si tal esfuerzo debiera concentrase en reconstruir el modelo y los sectores productivos que han sido motores de la actividad económica en los últimos lustros en nuestro país, con ser ello importante pues nos llevaría a cuestionar una vez más ese modelo. La pregunta apunta a un objetivo más ambicioso. Este periodo de confinamiento forzado nos debería haber permitido reflexionar acerca de la forma...
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  • Paco Cano

    Concejal de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Cádiz

    Se suele decir que Descartes comenzó la Revolución Francesa siglo y medio antes de que estallara y que cuando esto ocurrió ya estaba ganada. Se había construido lentamente una nueva hegemonía de pensamiento popular. La Ilustración, además, había asentado otras maneras de definir la realidad, de cuestionar el Antiguo Régimen y de situar a los ciudadanos frente al estado. Los cambios actuales se producen más rápidos y si bien esta pandemia no va a provocar una revolución inmediata -nada apunta a que vaya a ser así- es posible que sí siembre conceptos que afloren con el tiempo. En esta...
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  • Antonio Palacián

    Economista y miembro de La Plataforma por la Democracia Económica

    Si antes de la pandemia afrontar los problemas económicos, sociales y medioambientales pasaba por compartir recursos y buscar el equilibrio de intereses dentro de la empresa, ahora en el entorno socioeconómico Post-Covid19, ya no hay discusión. La magnitud y complejidad de los problemas a los que nos enfrentamos es de tal calibre, que la solución debe pasar por construir espacios de colaboración y aprendizaje dentro de las empresas. Es la OPORTUNIDAD para avanzar en la participación y la democracia económica como un factor importante de cambio en la cultura empresarial y sindical. Puede suponer un punto de inflexión para...
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  • Carlos Javier Bugallo Salomón

    Doctorando en Comunicación e Interculturalidad en la Universidad de Valencia. Diplomado en Estudios Avanzados en Economía. Licenciado en Geografía e Historia.

    Las crisis económicas y sociales son propicias para el surgimiento de políticas tecnocráticas o autoritarias. Por ejemplo, en la crisis mundial que despuntó en el 2008 el gobierno italiano de Berlusconi fue sustituido por uno de gestores con el visto bueno de la Comisión Europea; y en España el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero fue sustituido por otro, el de Rajoy, durante el cual se publicaron leyes “mordaza”, se juzgaron a cómicos y se defendieron políticas económicas desde el criterio de que, al igual que sucede con los remedios médicos, cuanto más dolorosas son más eficaces resultan (mostrando...
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  • Marià de Delàs

    Periodista

    “Volver atrás, al modelo de crecimiento y a las relaciones y estructuras productivas previas, no resolvería ninguno de los problemas que esta crisis sanitaria ha desvelado”, afirman taxativamente los autores de la ponencia de arranque de este debate. No son pocos los intelectuales y dirigentes políticos que se han expresado en tal sentido, a veces con la ingenuidad de quien ha confundido sus deseos con los pronósticos y ha alimentado la idea según la cual la covid-19 se llevará por delante el actual sistema. No es el caso de Enrique del Olmo y Gabriel Flores, que lejos de alinearse con quienes...
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  • REFUNDACIÓN DEL SISTEMA NACIONAL DE SALUD

    Presentamos el documento sobre la Refundación del Sistema Nacional de Salud, que han elaborado profesionales del sector de gran relevancia y experiencia. Dicho documento ha sido remitido al Presidente del gobierno, Pedro Sánchez y a la Comisión para la reconstrucción social y económica presidida por Patxi Lopez. Los primeros firmantes son Jesús Gutiérrez Morlote, Manuel García Encabo, Fernando Lamata, Pedro Sabando Suárez, Juan José Rodríguez Sendín, Roberto Sabrido y Ramón Gálvez Zaloña. Dicho documento motiva hacia nuevas aportaciones y visiones sobre una de las discusiones centrales del momento actual. Por su extensión e importancia pueden encontrar en su totalidad en...
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  • Leo Moscoso

    Sociólogo y politólogo

    ¿El ocio o el negocio? No hace falta estar bajo la influencia de Paul Lafargue para hacerse esa pregunta. En tiempos de peste se habla siempre mucho sobre el dilema de si debe preservarse la salud a base de otium o si debe preservarse la economía gracias al nec-otium. En ocasiones como las actuales, el otium preserva la vida y el nec-otium supone su negación, y en una sociedad que cuenta treinta mil muertos a causa de la pandemia, tendría que estar ya claro que las vidas de las personas deben interesar más que la preservación de unos cuantos...
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  • Francisco Vázquez García

    Filósofo e historiador, catedrático de la Universidad de Cádiz

    Mucho se está hablando en estos meses acerca de la crisis sanitaria encarnada por la pandemia de la covid19 y de la subsiguiente crisis económica. Poco se ha dicho sin embargo sobre la crisis civilizatoria que este proceso pandémico revela y contribuye a agravar. El Coronavirus es un signo más del colapso del orden político e ideológico que ha regido nuestras vidas desde la década de 1980. Este orden “neoliberal” o “neopropietarista”, como prefiere llamarlo Thomas Piketty, se ha puesto en evidencia en algunos de los episodios más trágicos de la debacle sanitaria que hemos vivido: las carencias y...
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