Transición ecológica: Sí hay futuro y tenemos que construirlo juntas

  • Eva Saldaña Buenache

    Eva Saldaña Buenache

    Directora Ejecutiva de Greenpeace España

02.08.2022

Debate principal: Debate en torno a la transición ecológica

“El futuro no está escrito, nunca lo está. Depende solo de nosotros, de que seamos capaces de construir un contrapoder lo suficientemente fuerte como para derribar al capitalismo y crear una forma de organización social diferente. Debemos además hacerlo pronto, la crisis ecológica avanza deprisa y nos dificulta cada vez más la tarea. No es una labor fácil, nunca lo ha sido. Es normal sentir miedo y tener vértigo, pero lo importante es lo que hacemos con ello, si dejamos que nos paralice o lo convertimos en combustible para la lucha”. Layla Martínez(1).

1. Un poco de contexto: mirando alrededor se ponen los pelos de punta…
Mientras escribo estas líneas ya vamos por la tercera ola de calor con más de 40ºC de temperatura, estamos viendo avalanchas de hielo de los glaciares en los Alpes y toda España está sumida en llamas. La superficie quemada en 2022 hasta el pasado 17 de julio se ha incrementado en un 80% respecto a la media de los últimos diez años. La dinámica de los fuegos ha cambiado enormemente con una tendencia muy extrema y con unas raíces más graves y profundas que los hacen prender: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, los cambios de uso de suelo, el despoblamiento y el abandono rural(2).

Con el actual ritmo de consumo, necesitaríamos tres planetas para suplir la demanda actual de todo tipo de artículos. La desaparición de la biodiversidad global ha estado ocurriendo mil veces más rápido que si ocurriera naturalmente. El 66% de los mares muestra una alteración severa por el impacto humano, lo que está provocando el declive en la cantidad y diversidad de vida marina mientras que sólo el 3% de las aguas internacionales están protegidas. La ONU alerta de que un millón de especies están al borde de la extinción. El 30% de las estaciones que controlan el agua subterránea y el 50% de las del agua superficial indican contaminación por nitratos, provocada principalmente por la agricultura y ganadería industriales. ¡Un horror! y de momento, por mucho que busquemos ahí fuera no hay otro Planeta Tierra tan bello y habitable. Lleno de montañas, playas, océanos, selvas, desiertos, tundras, especies hermanas maravillosas y únicas.

Dos años después de una pandemia global, en medio de una emergencia climática acelerada y el colapso de la biodiversidad, lo último que necesitaba el mundo era otra guerra, pero llegó. La invasión ilegal de Ucrania por parte de Rusia y la tragedia humanitaria que está provocando, ya está impactando al mundo de diferentes maneras. Pero las condiciones que permitieron que sucediera son universales y prueban que los sistemas económicos y sociales que nuestros gobiernos han construido para nosotras, no están funcionando, generando una y otra vez conflictos para alimentar una rueda de egoísmo y lucro que se cree sin fin. El informe anual de riesgos del Foro Económico Mundial y el último informe del IPCC dan mensajes claros y alarmantes: nos enfrentamos a enormes crisis, todo está en riesgo, “Código Rojo para la Humanidad”. Nuestra economía y nuestros sistemas sociales deben ser rediseñados de una vez por todas.

Nadie quiere la guerra. Todo el mundo quiere vivir en paz, uno al lado del otro. Así es que no puede ser que, una vez más, las consecuencias del fracaso colectivo de los líderes políticos recaigan sobre civiles. La geopolítica que nos deja una economía basada en combustibles fósiles es muy inestable, camina continuamente en dirección opuesta a la paz, la justicia climática y arrasa con las comunidades más vulnerables.

Además, mientras unos sufren otros siguen engrosando sus arcas. Veamos algunos datos:

Rusia es la mayor fuente de importaciones de combustibles fósiles de la Unión Europea. Gastamos hasta 285 millones de euros al día solo en petróleo ruso. España depende en torno al 10% de importaciones de gas y al 4% de petróleo de Rusia. En el caso del transporte, la dependencia energética de Rusia es brutal: uno de cada cuatro coches, motos, camiones o aviones que se mueven en Europa lo hacen utilizando combustible ruso. Todo ese dinero sale de nuestros bolsillos, cada día más menguados. El precio del gas usado para calentar siete millones de hogares en España, generar electricidad y fabricar bienes esenciales ha subido cuatro veces más que el año pasado.

Una investigación de Greenpeace sacó a la luz, en abril, que las petroleras habían ingresado en sus cuentas 3.000 millones de euros adicionales desde que comenzara la invasión de Ucrania. 30 millones al día, cada día(3).

En el nuevo informe de Oxfam Intermón Las desigualdades matan(4), publicado con motivo de la «Agenda de Davos” del Foro Económico Mundial, la organización afirma que luchar contra las desigualdades evitaría la muerte de 21.000 personas al día, o dicho de otra manera, de una persona cada cuatro segundos. Se trata de estimaciones conservadoras basadas en el número de muertes causadas a nivel global por la falta de acceso a servicios de salud, la violencia de género, el hambre y la crisis climática. Los diez hombres más ricos del mundo han más que duplicado su fortuna durante los primeros dos años de una pandemia que ha empeorado los ingresos del 99 % de la humanidad y ha empujado a la pobreza a más de 160 millones de personas, actualmente, acumulan seis veces más riqueza que los 3.100 millones de personas más pobres del mundo juntos.

Todo esto son cifras obscenamente injustas ¿Realmente ha sido la invasión ilegal de Rusia en Ucrania o la Covid-19 lo que nos está desbaratando todo? ¿O quizás hemos llegado aquí por los decenios de guerra CAPITAL-VIDA que llevamos?

Ahora que las pandemias, las guerras, los eventos climáticos y otros desastres provocados por el traspaso de los límites planetarios parece que ya forman parte de nuestro día a día, algunos todavía los miran con sorpresa, pero no son más que las dramáticas consecuencias de un modelo socio-económico destructivo y opresor que hemos dejado que opere todo este tiempo sin freno y que incluso hemos integrado en nuestras almas.

No me cabe duda que la guerra de Ucrania ha agravado la encrucijada en la que estamos, provocando movimientos geopolíticos fuertes y excavando en las enormes grietas que ya tenían los sistemas energéticos y agroalimentarios, entre otros, potenciando auténticos abismos de desigualdad y dejando el concepto Paz del tamaño de ese folio en blanco que con tanta valentía levantaban las activistas rusas al comienzo del conflicto.

Pero, aunque los retos pinten feos ¿Nos vamos a rendir? ¡Por supuesto que no! Tenemos que seguir confiando unas en otras, construyendo sistemas que sostengan el tejido de la vida, de una vida digna, de todas las vidas. Vamos a empujar juntas las soluciones que distribuyan riqueza y poder, que generen justicia y cuidados, que reparen, que transformen no solo coyunturalmente sino estructuralmente, que nos hagan resilientes frente a lo que nos toca vivir.

Pero sobre todo toca acabar con la visión cortoplacista y los intereses económicos de un puñado de empresas y su greenwashing, forzar la ambición y el despertar de la gobernanza real y transitar hacia un modelo que sitúe a la vida y al Planeta en el centro.

2. ¿Por dónde empezamos? Veamos algunos pasos a dar:

I. Ambición política

Necesitamos gobiernos que…
● Marquen y ejecuten más ambición climática, sobre todo en la reducción de emisiones.
● Aumenten la transparencia en los procesos políticos y económicos.
● Promuevan una participación ciudadana real.
● Prioricen y mejoren la paz y la cooperación entre países.
● Implementen políticas y mecanismos que responsabilicen al estado y a las corporaciones.
● Y como dice Yayo Herrero, necesitamos que toda esta inversión millonaria (actualmente con los fondos Next Generation) se canalice a través de un sistema de indicadores multicriterio que integre el bienestar y la seguridad de los seres vivos y la necesidad de reducir drásticamente la huella ecológica global(5).

II. Transformación radical del sistema

Donella Meadows, muy conocida por su estudio sobre los límites planetarios en los 70’s nos decía que “El futuro no se puede predecir, pero se puede imaginar y traer amorosamente a la existencia. Los sistemas no se pueden controlar, pero se pueden diseñar y rediseñar. No podemos avanzar con certeza en un mundo sin sorpresas, pero podemos esperar sorpresas y aprender de ellas e incluso sacar provecho de ellas. No podemos imponer nuestra voluntad sobre un sistema. Podemos escuchar lo que el sistema nos dice y descubrir cómo sus propiedades y nuestros valores pueden trabajar juntos para producir algo mucho mejor de lo que jamás podría ser producido por nuestra sola voluntad. No podemos controlar los sistemas ni descifrarlos. ¡Pero podemos bailar con ellos!”(6).

Hacer frente a la crisis ecosocial obliga a una radical y urgente transformación económica, social y política del sistema, que cambie la manera en la que producimos, que pase por la reducción de las necesidades energéticas y del consumo, apueste por una manera distinta de alimentarnos y movernos, y abandone definitivamente los combustibles fósiles.

Parece que tendremos que bailar mucho con el sistema como nos indica Donella, suprimir todo lo que nos hace daño, decrecer en lo material es una realidad sin opción y crecer en todo aquello que sustenta la vida, para alcanzar un modelo socioeconómico con una perspectiva muy sistémica que cumpla al menos estos cinco principios de cambio(7):

● respete los límites de la tierra, nuestro aire, agua, bosques y clima y ponga a todos los seres vivos y al planeta antes que las ganancias y el crecimiento infinito.
● proporcione una distribución justa de la riqueza y el poder.
● mejore el bienestar de las personas.
● sea inclusivo, justo y diverso.
● promueva la resiliencia de nuestras comunidades

III. Y algunas REVOLUCIONES imprescindibles(8):

Hemos conseguido avances: una mayor concienciación medioambiental en nuestras sociedades, tratados internacionales como el Acuerdo de París y el desarrollo de estándares de protección para reconocer el valor y proteger nuestros ecosistemas. Pese a todo, el conjunto de medidas aprobadas, los plazos y el carácter voluntario de una gran mayoría de los acuerdos son insuficientes. La comunidad científica coincide: con los acuerdos conseguidos el mundo se dirige al menos a un calentamiento de entre 2,4 y 2,7 °C, si no más, muy por encima del umbral crítico de 1,5 ºC.

LA EMERGENCIA CLIMÁTICA: MUCHO AHORRO Y UN SISTEMA ENERGÉTICO 100 % RENOVABLE

La crisis climática presenta un reto sin precedentes y estamos en la década clave para frenarla.
La causa la encontramos en gran medida en la quema de combustibles fósiles. El 79% de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión Europea son debidas a la quema de combustibles para usos energéticos o de transporte, según datos de Eurostat. En España, las grandes eléctricas —encabezadas por Endesa, Iberdrola y, Naturgy, a las que se han unido petroleras como Repsol o Total— siguen abusando de su posición de dominio en el mercado eléctrico para favorecer sus negocios vinculados a combustibles fósiles a la vez que utilizan el discurso de la sostenibilidad para hacer campañas de lavado verde.

Y la guerra de Ucrania(9) nos ha mostrado nuestra falta de independencia energética. Pero esta situación no puede servir como excusa para buscar otras fuentes de combustibles fósiles ni para invertir un solo euro en la construcción de nuevas infraestructuras de gas, carísimas e inútiles a corto plazo, y que nos sigan atando al consumo de estos combustibles altamente contaminantes.

Tenemos las soluciones para reducir al menos a la mitad las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero de aquí a 2030, con un bajo coste o incluso beneficios económicos. En España es el momento de acelerar la transición energética hacia las energías renovables y la eficiencia, y abandonar cuanto antes los combustibles fósiles. Hay que reformar el mercado eléctrico, poner fin al poder del oligopolio energético e impulsar las alternativas (10) que permitan a la ciudadanía beneficiarse de las ventajas económicas y ambientales de las energías renovables, como el autoconsumo y las comunidades energéticas(11).

LA CRISIS DE LA PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD: PROTEJAMOS NUESTROS BOSQUES Y OCÉANOS

La biodiversidad regula el clima y la temperatura del planeta, y sus ecosistemas nos suministran alimentos, energía, agua y nutrientes de los que depende cualquier tipo de vida, también la nuestra.

Para frenar la pérdida de biodiversidad, hay soluciones al alcance de cualquiera, como exigir políticas que limiten la acción de las industrias depredadoras del medioambiente o cambiar nuestros hábitos de consumo, apostando por consumo local, ecológico y de temporada. A nivel internacional este año se podría conseguir la firma de un Tratado Global de los Océanos, que proteja el 30% de nuestros mares antes de 2030, con un plan claro y recursos suficientes para hacerlo realidad.

AGUA ESCASA, CONTAMINADA Y MAL GESTIONADA: PONGAMOS FIN A LAS MACROGRANJAS

Que en España tenemos un problema con el agua es algo que todo el mundo sabe.

El primer factor de la disminución del agua disponible es su nefasta gestión, muy relacionada con un modelo agroalimentario inadecuado y depredador de recursos hídricos. Regadíos sobredimensionados, robo de agua, pozos ilegales, trasvases innecesarios, urbanismo desmedido, campos de golf en secano, cultivo de alimentos típicos de otros climas, y un largo etcétera que pone de manifiesto que la política de gestión del agua en España ha estado al servicio de cualquier demanda por insostenible que fuese(12).

Y a la mala gestión hay que sumar los impactos del cambio climático: ya llueve menos, y lloverá menos, según las proyecciones realizadas por la ciencia. España es ya el país más árido de Europa y el 75 % de su territorio está en riesgo de convertirse en desierto a lo largo de este siglo.

Pero además de escasa y mal gestionada, el agua que tenemos en España está altamente contaminada. La ganadería industrial, con sus macrogranjas y sus excesivos excrementos, y la agricultura industrial, con su uso masivo de fertilizantes, son los responsables de que tengamos un #AguadeMierda, que en muchos lugares de España ya no es potable. El último informe del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD) ya dice que el 30% de las estaciones de control de las aguas subterráneas y el 50% de las superficiales indican una mala calidad debido a la contaminación por nitratos. Por si hubiera dudas, la Comisión Europea llevará a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por esta razón.

Debemos exigir un plan para la reducción progresiva de la cabaña ganadera en intensivo hasta alcanzar un 50% menos en 2030, no conceder autorizaciones para nuevos regadíos intensivos y fomentar y adoptar la “dieta de salud planetaria” que lleve a una reducción drástica del consumo de carne hasta alcanzar un máximo semanal de 300 gramos a la semana por persona, así como de los demás alimentos de origen animal.

UNA MOVILIDAD QUE CONTAMINA: CUIDEMOS EL AIRE QUE RESPIRAMOS

El modelo de movilidad que tenemos en España es responsable del 29 % de las emisiones de C02 a nivel nacional, y la contaminación atmosférica causa 16.000 muertes prematuras al año en nuestro país.

Hay que dejar atrás el actual modelo contaminante e individualista y avanzar hacia un modelo de movilidad basado en el transporte público, con más espacio para las personas y menos para los coches, y comprometido con el abandono del diésel y la gasolina antes de 2028; la implantación de Zonas de Bajas Emisiones que realmente sirvan para reducir la contaminación atmosférica, el ruido y las emisiones de gases de efecto invernadero, y la prohibición de vuelos cortos donde haya una ruta equivalente en tren, entre otras medidas imprescindibles.

UN SALTO CUÁNTICO EN LA MOVILIZACIÓN CIUDADANA Y EL CAMBIO CULTURAL

Actualmente nos encontramos al borde de los límites planetarios y sociales causado por la codicia de las élites financieras y políticas y su hambre insaciable de ganancias y crecimiento infinito, posibilitado por una cultura del individualismo. Pero somos muchas las personas que creemos que es posible un futuro alternativo, un futuro que podemos construir juntas, el reto está en que nos lo creamos muchas más.

Cada una de nosotras importa en el proceso de transformar nuestro futuro, pero ¿realmente creemos eso? ¿Qué pasa si estamos subestimando nuestra capacidad individual y colectiva para cambiarnos a nosotros mismos, nuestras culturas y nuestros sistemas para crear un futuro próspero para todas? nos pregunta Karen O’Brien, en su libro “Eres más importante de lo que crees”(13).

Está claro que si hay una revolución imprescindible es la del cambio cultural, juntas podemos detener la crisis climática, prevenir la pérdida de biodiversidad y reducir la brecha de desigualdades, pero requiere una cooperación a unos niveles sin precedentes. Podemos construir un futuro verde, justo y pacífico donde el bienestar de las personas y el planeta estén por encima de las ganancias. No hay una sola, sino muchas formas de desarrollo alternativo.

Al final, todo se reduce a hacernos las preguntas que nos lanza Daniel Wahl(14): ¿seguiremos esforzándonos por superarnos unas a otras y, en el proceso, desenredar el hilo del que depende toda la vida? ¿O aprenderemos a colaborar en la restauración del todo a través de la innovación transformadora y el diseño regenerativo creando culturas vibrantes y comunidades prósperas para todas?

Como dice Eric Oline Wright (15), no podemos pintar un Edén sin conflictos, este camino no va a ser fácil, pero también necesitamos palpar Ecotopías reales y tangibles, quizás menos deseables y apetecibles pero sí más humanas, horizontes revolucionarios con paradas intermedias. También es evidente que las responsabilidades son asimétricas y que cada una tiene que explotar su capacidad política al máximo, unas más que otras, para conseguir soluciones basadas en alianzas sobre los comunes.

Yo estoy convencida de que el cambio ya está ocurriendo, las alternativas ya existen y son muchas según el contexto y las realidades. Necesitamos escuchar y aprender de las comunidades indígenas y locales, necesitamos re-organizarnos de muchas otras formas diferentes, pero confío en nuestra capacidad para co-crear propuestas regenerativas y resilientes. Un futuro con una sociedad equitativa, inclusiva y diversa es posible. Pero para vivir en este mundo arraigado en la cooperación y la solidaridad, debemos ACTUAR YA, ACTUAR JUNTAS. ¿Tú qué opinas?.

DOCUMENTOS DE REFERENCIA:
(1) Utopía no es una isla, catálogo de mundos mejores. Layla Martínez. Ed. Episkaia.

(2) Proteger el medio rural es protegernos del fuego
https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/informes/proteger-el-medio-rural-es-protegernos-del-fuego/

(3) Petroleras, las grandes beneficiadas de la guerra de Ucrania
https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/informes/petroleras-beneficiadas-guerra/

(4) Las desigualdades matan. Oxfam Intermón. https://www.oxfamintermon.org/es/publicacion/las-desigualdades-matan?hsLang=es

(5) Los cinco sentidos. Yayo Herrero. Ed. Arcadia

(6) Dancing with systems. Donella Meadows. https://donellameadows.org/archives/dancing-with-systems/

(7) Informe “Darle la vuelta al Sistema”. Greenpeace https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/documentos/darle-la-vuelta-al-sistema/

(8) Alternatives futures: https://sites.google.com/greenpeace.org/alternativesocioeconomicmodels/home

(9) Propuestas de Greenpeace frente a la Guerra de Ucrania: https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2022/03/SEIS-peticiones-GP-guerra-Ucrania.pdf

(10) Alternativas de energía ciudadana frente al cambio climático https://es.greenpeace.org/es/en-profundidad/cambia-la-energia-no-el-clima/alternativas-energia-cambio-climatico/

(11) Medidas para afrontar la crisis de Ucrania desde el sistema eléctrico:
https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/informes/medidas-para-afrontar-la-crisis-de-ucrania-desde-el-sistema-electrico/

(12) Las 5 claves de Greenpeace para cuidar el planeta:
https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2022/06/Dia-del-Medioambiente-2022.pdf

(13) You matter more than you think. Karen O’Brien. Ed. cChange Press.

(14) Designing Regenerative Cultures. Daniel Wahl. Ed. Triarchy Press.

(15) Construyendo utopías reales. Eric Oline Wright. Ed. Akal.

Otras intervenciones en el debate

Intervenciones
  • Fernando Prieto

    Observatorio Sostenibilidad

    Alejandro Sacristán

    Club Nuevo Mundo

    Agnès Delage Amat

    Catedrática de ciencias sociales en la Universidad Aix Marseille (France). Milita en Rebelión Científica y Extinction Rebellion.

    Un estudio reciente del Observatorio de Sostenibilidad para Aliente señala que es posible el situar hasta 10 veces la producción fotovoltaica del PNIEC con un mínimo impacto ambiental situándolos en zonas ya artificiales. Las placas se distribuirían en el 50% aproximado sobre suelos ya construidos e industriales y el resto se distribuiría en zonas muy antropizadas y de escaso valor ambiental, tales como minas de carbón, vertederos, escombreras, también en zonas de invernaderos ya consolidados como los de Almería que podrían producir hasta 45GW, zonas mineras con sus 42GW, infraestructuras viarias, autovías, autopistas carreteras y vías de ferrocarril, que podrían contribuir con otros 15 GW, (que podrían pagar parte de su mantenimiento,) cubrimiento de canales con 8,5 GW (que además podrían ayudar a la disminución de la evaporación). Los vertederos y escombreras podrían producir 3,5GW.  Los cálculos de estas producciones se han realizado de una forma muy conservadora por lo que puede considerarse que la producción de energía sería mucho mayor. Se han dejado fuera todas las zonas de la red natura, zonas importantes para las aves, para los mamíferos y el total de reservas de la Biosfera. Es decir, se ha tenido muy en cuenta la biodiversidad. Las ratios de producción también han sido muy conservadores, por ejemplo, el CIEMAT ha establecido una producción solar en tejados de unos 300 GW, (en nuestro informe se cifran en unas 155 GW). Para el resto de parámetros se han utilizado variables tales como disponibilidad de suelos recortando con cientos de imágenes y contrastándolo con los datos procedentes del SIOSE, y con iniciativas ya en marcha como el Canal de Navarra, iniciativas como las de ADIF para el caso de vías férreas donde ya habla de 35 GW al año, o de carreteras como hacen otros países como Alemania. Pero el mayor...
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  • Marià de Delàs

    Periodista

    “El riesgo de colapso social y económico es demasiado grave para no emprender la transición energética de manera inmediata y a gran escala”, se dice en un manifiesto (1) reciente en favor de la aceleración de los “proyectos de renovables en Catalunya”, un llamamiento para conseguir apoyo social y político a la instalación de placas fotovoltaicas y aerogeneradores. “Centrales fotovoltaicas y parques eólicos -terrestres y marinos- tienen que pasar a formar parte de nuestro paisaje”. “Solo con un aprovechamiento decidido del viento allá donde más sopla y del sol donde más irradia avanzaremos hacia el ineludible cambio que encaramos...
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  • Miguel Aguado

    Divulgador ambiental y Socio Director de la consultora B Leaf

    Hace unos ocho años me llamaron de una televisión que podíamos ubicar en el extremo político, muy a la derecha. Querían hablar sobre el cambio climático en un debate. Tenían cuatro negacionistas de este y necesitaban a un “pringado” que afirmase que si existía. Ese era yo, y como me gustan los retos, acepté. No estuvo nada mal; creo que, modestamente, me defendí bien. Cuatro años después me volvieron a llamar. Querían volver a tratar el tema, y para ello, contar conmigo. Esta vez el cambio era sutil: ya no negaban el cambio climático, pero sí que el responsable...
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  • Gabriela Vázquez

    Área de agroecología Fundación Entretantos.

    Cuando hablamos de transición agroecológica justa, queremos decir no sólo que caminemos hacia sistemas alimentarios sostenibles – es decir, capaces de funcionar a largo plazo sin destruir las bases que los sostienen – sino que estos sistemas alimentarios deben construirse y funcionar sin poner el bienestar de unas personas por encima del de otras, y considerando los intereses de todas ellas en el proceso. El concepto de soberanía alimentaria, acuñado por La Vía Campesina en los años 90, reivindica el derecho de las comunidades de tomar sus propias decisiones respecto a cómo producir, distribuir y consumir sus alimentos. Como...
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  • Alberto Fraguas Herrero

    Ecólogo. Asesor de Sostenibilidad en Alianza por la Solidaridad y miembro del Grupo Futuro Alternativo

    El Fin de la abundancia Hace unos meses Cristina Narbona, Presidenta del PSOE, en un excelente artículo que iniciaba las reflexiones en torno a la Transición Ecológica en ese ESPACIO PÚBLICO(1), planteaba la imprescindible "transformación gradual del sistema productivo de forma que se reduzca el consumo de recursos naturales así como todo tipo de contaminación y que se preserven y restauren los ecosistemas" y realizar esto en un contexto prioritario para la supervivencia y con principios de justicia global. Claramente este es el objetivo a cumplir dentro del ya históricamente denominado Desarrollo Sostenible, si bien hay algunos matices que la evolución...
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  • Daniel Albarracín Sánchez

    Consejero de la Cámara de Cuentas de Andalucía. Sociólogo y economista. Miembro de Anticapitalistas y del Consejo Asesor de Viento Sur.

    El Estado español es, como la mayor parte de países europeos, altamente dependiente de la energía, que se encuentra en el exterior. La disponibilidad de energía propia es fundamentalmente de origen renovable, hidráulica, eólica y principalmente solar, y cuenta apenas con reservas pequeñas de carbón, de escasa calidad comparada con el que tienen otros países europeos. Entre sus potencialidades en la actual coyuntura, se encuentra con unas empresas de refino para adaptar los hidrocarburos al sistema de producción, si bien no contribuiría a una solución desde el punto de vista ambiental y energético a medio plazo. El problema de nuestra...
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  • Álex Dorado Nájera

    Consejero de Sostenibilidad, Transición Ecológica y Portavocía del Gobierno de La Rioja.

    A menudo, en los últimos tiempos, en muchos debates y en muchos medios, existe una equiparación casi total entre medio ambiente y clima o entre crisis ecológica y crisis climática. Esta asimilación de la parte por el todo es fruto, en parte, por una buena noticia como es el aumento de la concienciación mediática y social sobre la importancia del clima y de la energía en nuestras vidas y las de las generaciones venidas. Sin embargo, esta conquista de la agenda medioambiental por parte de la agenda climática, puede suponer un problema a la hora de eclipsar o minusvalorar otras...
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  • Paolo Cacciari

    Periodista

    También en Italia el lema “transición ecológica” ha entrado en el lenguaje público corriente después del lanzamiento en 2019 del Green Deal de la Comisión Europea y, gracias a los generosos fondos “en deuda” de la Next Generation Ue (una especie de neokeneysianismo verde), el gobierno decaído del banquero Mario Draghi había bautizado un ministerio en su nombre. Veremos si el nuevo gobierno de las derechas lo querrá mantener. Los dos primeros tramos del Plano Nacional denominado ‘Rilancio e Resilienza’ (Relanzamiento y Resiliencia) ya han sido asignados por la UE (24,9 de prefinanciación, más 21 mil millones destinados a...
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  • Ramon Folch

    Doctor en biología, socioecólogo. Presidente-fundador de ERF

    Los cambios vienen con la necesidad. Mientras se producen, se llaman transiciones. Si la necesidad es imperativa, la transición es rápida e inevitable. Por eso habrá -ya la hay- transición ecológica, porque a la fuerza ahorcan. El tema no es hacerla, sino lograrla sin excesivos traumas. La transición ecológica es el paso desde el actual sistema socioambientalmente insostenible hasta un nuevo estadio provisionalmente estable. Es una escalera que hay que bajar: elegantemente, a trompicones o rodando. Para hacerlo sin dolor y con elegancia, se necesita un proyecto adecuado. De ahí la conveniencia de una ingeniería de transición, con sus...
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  • Irene Calvé Saborit

    Ingeniera Industrial y trabajadora en mercados eléctricos

    La (in)elasticidad de la demanda eléctrica Hace unos días estuve leyendo la nota de la comisión europea publicada por el periódico francés Contexte en la que se presentan propuestas de intervención para “optimizar el funcionamiento del mercado eléctrico y disminuir el impacto del precio del gas”. En esta nota se analizan varias alternativas como el tope del gas ibérico o las medidas aprobadas por el gobierno griego. Incluso se valora la suspensión del mercado eléctrico cuyo resultado sería, según la nota de la comisión, el probable colapso del sistema eléctrico y un daño severo sobre los esfuerzos de descarbonización. Esto...
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  • Victor Viñuales

    Director Ejecutivo de ECODES

    Cuando hablamos de transición ecológica, funcionarios, empresas y pueblo llano piensan o en un cambio de unas tecnologías por otras –por ejemplo, coches de gasolina por coches eléctricos– o en un cambio de leyes. Pero hay un olvido general: la transición cultural. El Plan de Recuperación del Gobierno de España dedica 140.000 millones de euros a cambiar el “hardware” de nuestro país y apenas nada a transformar el “software”. Y sin cambio de valores, de hábitos, la transición ecológica encallará. Para que España lograra un éxito enorme como es reducir los muertos por accidentes de tráfico de más de 5.000 anuales...
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  • Eulogio González Hernández

    Jubilado - Mecánico Mantenimiento de aviones

    Hace siglos, los obreros se sumaban a las consignas de libertad e igualdad exaltadas en mítines y otras plataformas públicas, pero era evidente que esos obreros tenían una percepción de la libertad y la igualdad muy diferente a la que las autoridades y patronos consideraban constitutivas de la organización social liberal. La huelga de La Canadenca hace 100 años en Cataluña, consiguió un gran triunfo palpable cien años después: la conquista de la jornada de 8 horas en España, el primer país del mundo en establecerla por ley. Esta huelga, considerada una de las más importantes...
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  • Manuel Garí

    Economista ecosocialista

    Las gentes racionales y sin apego a los dividendos de las eléctricas, gasísticas y petroleras podemos convenir en primer lugar que la transición ecológica es urgente y necesaria para el futuro de la vida en el planeta y que la clave para desencadenar el proceso es asegurar la transición energética desde un modelo carbonizado y despilfarrador a otro basado en los pilares del ahorro y la eficiencia, las energías limpias renovables y el decreciente uso de materiales y energía. En segundo lugar podemos acordar que la cuestión de la energía es estratégica. Y, finalmente, no es una hipérbole que...
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  • Carlos Tejero

    Periodista. Responsable del Área de Medio Ambiente de Podemos Madrid

    Los últimos días de agosto nos han sorprendido con un giro radical en la política energética europea. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, sorprendió a propios y extraños anunciando la necesidad de “intervenir” el mercado energético para controlar el precio de la electricidad. Una “traición” a la ortodoxia liberal provocada por una imparable espiral inflacionista cuya causa principal han sido, precisamente, los precios de la energía en un mercado liberalizado. Este anuncio espantó a los especuladores y el precio del gas Natural TTF (precio mayorista en Europa) bajó en dos días de 344 a 253€ (más de...
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  • Agnès Delage Amat

    Catedrática de ciencias sociales en la Universidad Aix Marseille (France). Milita en Rebelión Científica y Extinction Rebellion.

    Rafael Jimenez Aybar

    Director de programas en GLOBE International y experto en democracia medioambiental

    “Creo que los movimientos sociales y las izquierdas institucionales se tienen que responsabilizar y actuar coherentemente con los diagnósticos que se hacen. La cuestión es ver si se puede intentar estar a la altura del momento histórico que nos ha tocado vivir. (…) No olvidemos que, por el momento, a ninguno nos están saliendo muy bien las cosas y que las lecciones que damos desde todas las partes no están avaladas por una práctica exitosa o ganadora en términos de máximos.” Yayo Herrero, Contra el capitalismo del desastre, CTXT, 2022. En un texto reciente, Yayo Herrero nos incita a entrar en el debate sobre transición ecológica, asumiendo todas nuestras responsabilidades, incluso la de nuestros fracasos actuales[1]. Ante el capitalismo del desastre, el actual secuestro de la acción climática por los grupos de intereses económicos[2] y la masiva expansión de un ultra-nacionalismo climático populista de extrema derecha[3], ella tuvo la valentía de reconocer que a ninguno de los actores progresistas de la transición ecológica “nos están saliendo demasiado bien las cosas”. Analizarlo no es tirar piedras en nuestro propio tejado, si somos capaces de no atrincherarnos en lo que Yayo Herrero llama muy acertadamente “los estériles debates entre los...
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  • Nuria Menéndez de Llano Rodríguez

    Abogada. Directora del Observatorio Justicia y Defensa Animal y miembro del Oxford Centre for Animal Ethics

    En un contexto tan complejo y desolador de emergencia climática, de pérdida de biodiversidad, de extinción masiva de especies, de explosión demográfica humana y de colapso generalizado como el actual, se hace más necesario que nunca poner el foco en los demás animales con los que compartimos planeta y a quienes estamos, también y principalmente, usurpando toda posibilidad de sobrevivir y de tener un futuro por ir éste irremediablemente unido al nuestro. Lo cierto es que, aunque nos creemos el ombligo de todo, los humanos no somos sino una especie animal más, y no una cualquiera: somos los únicos responsables...
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  • Joana Bregolat

    Activista ecofeminista y militante de Anticapitalistas

    Érase una vez la historia de una economía capitalista que cada vez compartía más el diagnóstico de un mundo en crisis, de alarma sobre el alto grado de la destrucción ecológica y de los impactos en sus beneficios de la profunda crisis ecosocial y reproductiva que viven aquellos que la sustentan. Una economía capitalista que, con cada conocimiento, devenía más consciente y dejaba atrás el negacionismo clásico de la cuestión ambiental, y planteaba propuestas para abordar las alteraciones del sistema-Tierra. Ambiciosas, que construían un nuevo marco de acción, un marco verde, pero muy lejanas a los cambios estructurales y...
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  • Juan López de Uralde

    Diputado de UP y coordinador del partido Alianza Verde. Es Presidente de la Comisión de Transición Ecológica en el Congreso de los Diputados. Coordina en Público el blog Ecologismo de Emergencia.

    Corría el año 2007, y dirigía yo entonces la organización Greenpeace en España. Dedicamos más de un año de trabajo a la elaboración de un informe que se llamó España: 100% energía renovable. En él se demostraba por primera vez que era posible un modelo energético basado en fuentes 100% renovables en nuestro país. Ha llovido mucho desde entonces, pero tengo el recuerdo nítido de los ataques brutales que sufrimos del oligopolio eléctrico y su entorno mediático. En resumen nos decían que era imposible llegar a un modelo energético renovable, y que nuestra propuesta era un brindis al sol. Desde...
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  • Carlos Javier Bugallo Salomón

    Doctorando en Comunicación e Interculturalidad en la Universidad de Valencia. Diplomado en Estudios Avanzados en Economía. Licenciado en Geografía e Historia.

    En su Ponencia Cristina Narbona ha defendido un «necesario cambio de paradigma económico» que dé lugar a una «transición ecológica económica». A continuación ha pasado Narbona a enumerar un conjunto amplio de medidas concretas con las que se podría materializar tal transición ecológica, al tiempo que expone los condicionantes que pueden acelerar o limitar esa transición. Creo que esta presentación de la Ponencia es correcta, porque trata de aspectos de la crisis ecológica que han sido bien estudiados y sobre los que podría haber un cierto grado de consenso político entre las fuerzas de izquierda y una parte de...
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  • Eva Saldaña Buenache

    Directora Ejecutiva de Greenpeace España

    “El futuro no está escrito, nunca lo está. Depende solo de nosotros, de que seamos capaces de construir un contrapoder lo suficientemente fuerte como para derribar al capitalismo y crear una forma de organización social diferente. Debemos además hacerlo pronto, la crisis ecológica avanza deprisa y nos dificulta cada vez más la tarea. No es una labor fácil, nunca lo ha sido. Es normal sentir miedo y tener vértigo, pero lo importante es lo que hacemos con ello, si dejamos que nos paralice o lo convertimos en combustible para la lucha”. Layla Martínez(1). 1. Un poco de contexto: mirando alrededor...
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  • Mario Rodríguez Vargas

    Director Asociado de Transición Justa y Alianzas Globales. Fundación Ecología y Desarrollo

    La situación de emergencia climática que vivimos, declarada tanto por el Parlamento como el Gobierno; la degradación sin precedentes de la biodiversidad; el aumento de las ratios de desigualdad y pobreza entre países y dentro de cada país; el doloroso efecto de la pandemia generada por la Covid-19 y finalmente los efectos globales de la guerra en Ucrania y otros conflictos bélicos que ya estaban antes y prosiguen en este momento, nos indican que es necesario repensar y resetear el sistema y que la única vía es una transición ecológica que no deje a nadie atrás y que alumbre...
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  • Martín Lallana Santos

    Militante del Área de Ecosocialismo de Anticapitalistas. Investigador predoctoral en estrategias de descenso energético.

    “El Ladrillo” es el nombre que se le puso coloquialmente al documento escrito por el grupo de economistas liberales conocido como los "Chicago Boys"[1]. En él se establecían las políticas económicas a partir de las cuales Chile se convertiría en el laboratorio del neoliberalismo tras el golpe de estado que acabó con el gobierno de la Unidad Popular y la vía democrática hacia el socialismo. Se recogían medidas como acabar con la gratuidad y los subsidios parciales en la enseñanza superior, así como la privatización de áreas de economía como la electricidad, el agua potable, las telecomunicaciones y del...
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  • Carlos Bravo

    Responsable de políticas de Transport & Environment

    La transición energética hacia la descarbonización de nuestra economía, cada vez más urgente debido a la creciente gravedad de la crisis climática, está siendo literalmente secuestrada por esos mismos combustibles fósiles que provocan el cambio climático y de los que tenemos que prescindir cuanto antes mejor. Por un lado, el gas natural, debido a su participación en la generación eléctrica y a los altos precios que han marcado la evolución de los mercados mayoristas del gas durante el año 2021 y lo que va del 2022, es el principal culpable de que haya subido tanto el precio de la luz....
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  • Florent Marcellesi

    Coportavoz de Verdes Equo y ex-eurodiputado de Los Verdes/ALE

    Ante la crisis sanitaria y la emergencia climática, la transición ecológica se ha convertido en prioridad para la economía europea post-pandemia. Al mismo tiempo, la guerra en Ucrania ha vuelto a evidenciar la centralidad de la cuestión energética para nuestras sociedades industrializadas, donde inflación, coste de la vida, empleo, vivienda o Estado de bienestar dependen profundamente del acceso, o no, a fuentes de energía barata y abundante. Hay una conjunción de factores que convierten este decenio en una bifurcación peligrosa y, a la vez, en una oportunidad histórica. Según la comunidad científica, nos queda apenas una década para evitar los...
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  • Jaime Vindel

    Investigador Ramón y Cajal del Instituto de Historia del CSIC

    Un problema de algunos discursos contemporáneos que se aproximan a la crisis ecosocial es su timidez a la hora de poner nombre a las cosas. En mi opinión, emplear expresiones como “modelo económico dominante” para identificar al responsable estructural de nuestra situación supone un ejercicio de vaguedad analítica. Los conceptos que usamos condicionan de partida el alcance crítico de nuestras reflexiones, así como de las alternativas que somos capaces de imaginar. ¿Qué entendemos por “modelo económico dominante”? ¿Estamos hablando del capitalismo o tan solo del neoliberalismo? La tendencia a utilizar este tipo de eufemismos es observable entre las posiciones...
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  • Jorge Riechmann

    Departamento de Filosofía de la UAM. Ecologistas en Acción Sierras

    1 Un notable editorial de Nature, en marzo de este año, reivindica el estudio de 1972 The Limits to Growth (el primero de los informes al Club de Roma) y señala que “aunque ahora existe un consenso sobre los efectos irreversibles de las actividades humanas sobre el medio ambiente, los investigadores no se ponen de acuerdo sobre las soluciones, especialmente si éstas implican frenar el crecimiento económico. Este desacuerdo impide actuar. Es hora de que los investigadores pongan fin a su debate. El mundo necesita que se centren en los grandes objetivos de detener la destrucción catastrófica del medio ambiente...
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  • Cristina Rois

    Plataforma por un Nuevo Modelo Energético

    El conocimiento acumulado en las últimas décadas sobre los impactos de las actividades humanas en el medioambiente, y la experiencia de daños y desastres ambientales que confirman las previsiones de la ciencia, han venido calando lentamente en las sociedades humanas avanzadas o enriquecidas. Se añade a todo ello el efecto de las crisis económicas del siglo, y lleva a mirar el futuro con incertidumbre e inquietud, incluso con desesperanza. Ya no basta con “arreglar la economía”, también se están acabando los recursos, el entorno natural se hace más hostil y no se ve claro como será el día...
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  • Juanjo Álvarez

    Ecosocialista, militante de Anticapitalistas

    La transición ecológica es una cuestión abierta que se construye durante estos años a marchas forzadas. Nadie que tenga una mirada abierta del mundo puede obviar que se está dando una transición global, y sin embargo, esto no determina lo que vaya a suceder, porque la materialización de la transición puede tener tantas variantes y en tantas claves como se puedan imaginar, aunque otras tantas, y cada vez más, aparecen por el avance de la crisis ecológica, que cierra muchas posibilidades a medida que va superando puntos de retorno. En esta aportación pretendemos examinar justamente el factor que suele...
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  • Carmen Molina Cañadas

    Coordinadora de Alianza Verde Andalucía

    Hay unos cuantos hitos del siglo XX que nos advirtieron de que la evolución del sistema económico empezaba a mostrar claros síntomas de impactar sobre la funcionalidad sistémica de la biosfera. Se hacía evidente la responsabilidad de la actividad económica y su crecimiento permanente en la superación de límites planetarios y deterioro de múltiples servicios ecosistémicos “gratuitos”, y se ha ido elevando el nivel de preocupación al respecto. Las señales que nos alertaban entonces, nos deberían haber puesto en marcha hacia la Transición de que trata este debate. Algunos de estos hitos fueron: 1- La publicación del Informe del Club...
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  • José Mansilla

    Antropólogo, miembro del Observatori d'Antropologia del Conflicte Urbà (OACU)

    Decía el ex dirigente de Izquierda Unida (IU) ya fallecido, Julio Anguita, que la tan vanagloriada Transición política en España, el paso de la ley a la ley del régimen franquista a la democracia liberal, fue, más bien, una Transacción, "un apañito para que el poder económico del franquismo siguiera mandando"[1]. A día de hoy, muchas de las afirmaciones que realizó el político cordobés durante sus años en primera línea se han confirmado. Las características de la democracia española se encuentran sobredeterminadas, no solo por el poder que aun mantienen las élites económicas sostenedoras y conformadas en torno a...
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