La cuestión democrática: Autogobierno para más derechos

  • Amanda Meyer Hidalgo

    Amanda Meyer Hidalgo

    Abogada y miembro de la dirección federal de Izquierda Unida

14.05.2024

Debate principal: España inacabada

El título VIII de la Constitución no es suficiente para garantizar la plenitud del Estado Social y Democrático de Derecho en el que se reivindica España. La autonomía municipal y autonómica como mecanismo de autogobierno y de garantía de derechos, se han encontrado a lo largo de los años de democracia con tres obstáculos que hacen imposible su desarrollo: las políticas neoliberales, la resistencia bipartidista a la orientación federal del Estado de las Autonomías y la resistencia monárquica al avance democrático que supondría que España fuese una república.

Es una cuestión democrática, un debate que adquiere una importancia de primer orden: la orientación de Estado que debemos tener, la organización territorial del Estado, y el modelo de Estado son cuestiones fundamentales en un momento en el que debemos avanzar en políticas públicas que garanticen mejores derechos. No solo para las trabajadoras y trabajadores (más allá de las relaciones laborales) sino también para los avances en los derechos feministas, alternativas urgentes frente a la crisis eco-social, y políticas que garanticen la pervivencia de la paz y la seguridad humanas, justo en un momento como este, en el que retorna el belicismo y el rearme frente al agotamiento de mecanismos democráticos en la Comunidad Internacional.

Una cuestión democrática en un momento de profundo cuestionamiento antidemocrático, de auge de las organizaciones y discursos antidemocráticos, en el que el Gobierno de España es una excepción en su entorno, con gobiernos de Europa en manos de la extrema derecha. Pero también, con gobiernos autonómicos de derecha y/o en coalición con la extrema derecha, aplicando agendas de gobierno de recorte de derechos y privatización de servicios públicos.

Autogobierno para garantizar derechos, para transformar la realidad, para ensanchar democracia.

Autogobierno y relaciones de poder

Pero no nos engañemos. ¿Qué pasaría si un gobierno autonómico con competencias de autogobierno decidiera sortear los obstáculos de las políticas neoliberales y la resistencia que PSOE y PP han tenido al desarrollo de las políticas federalistas, y quisiera aplicar una agenda de gobierno de ampliación de derechos y ahondamiento en el autogobierno?

En 2013 Andalucía aprobó la Ley de la función social de la vivienda, una Ley impulsada por Izquierda Unida en un gobierno de coalición con el PSOE. Una Ley que tenía como objetivo garantizar el acceso a la vivienda en un momento de desahucios masivos a familias trabajadoras sin alternativa habitacional. Hay que recordar que Andalucía tiene todas las competencias en materia de vivienda.

Por primera vez, un Gobierno autonómico regulaba las viviendas vacías que no estuvieran destinadas a dar habitación, en manos de personas jurídicas, planteando sancionar a las entidades bancarias por no sacar sus casas vacías al mercado y expropiar temporalmente las viviendas a aquellas entidades jurídicas que estuvieran a punto de desahuciar a familias en riesgo de exclusión.

Fue un terremoto, porque hablábamos del derecho a techo, pero, sobre todo, hablábamos de la función social de la propiedad, del derecho humano a la vivienda como condición de posibilidad del resto de derechos que todo humano debe disfrutar. Hablábamos de exprimir todas las competencias de un gobierno autonómico en un momento de terribles consecuencias por una crisis financiera y el pinchazo de una burbuja inmobiliaria que tan bien habían creado la confluencia de políticas neoliberales, mercado inmobiliario, entidades financieras y políticos corruptos.

La reacción del gobierno del PP, la Comisión Europea y la derecha económica y mediática no se hizo esperar, y el sustento jurídico del Recurso de inconstitucionalidad que interpuso el Gobierno de Rajoy, se basaba en que Andalucía había invadido competencias estatales, tal y como posteriormente declaró el Tribunal Constitucional, “Un uso de la competencia autonómica en materia de vivienda que, al interferir de modo significativo en el ejercicio legítimo que el Estado hace de sus competencia, menoscaba la plena efectividad de dicha competencia estatal”.

La Ley de vivienda andaluza había cuestionado el papel que la vivienda tenía en aquellos años, tratada más como un bien de mercado que como un bien de primera necesidad. La Comisión Europea mandó una carta al Reino de España, en la que señalaba que la Ley podía “afectar negativamente a la estabilidad del sistema bancario y a la recuperación económica». Los inspectores de la ‘troika’ (formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional), en los momentos más duros e injustificados de la intervención en la soberanía española, alertaron de la gravedad de aquella Ley en el cumplimiento del Memorándum de Entendimiento (MOU) que España firmó a cambio del rescate bancario. La Ley afectaba al sector financiero, decían, porque daba herramientas al autogobierno andaluz, en el marco de sus competencias constitucionales en materia de vivienda, para proteger a las familias andaluzas frente a los buitres financieros que estaban mercadeando con un bien de primera necesidad como la vivienda.

Cambios formales y radicalidad democrática

Hoy como ayer, la confluencia de políticas neoliberales y políticas centralistas operan como un muro en el avance de derechos y en el desarrollo de competencias de autogobierno. Los retos de país que tenemos necesitan de políticas de radicalidad democrática que pongan la vida en el centro y de estructuras político organizativas ágiles garantes de servicios públicos, que impulsen agendas de gobierno democráticas y promuevan participación política de la ciudadanía.

La cuestión radica en que el autogobierno sea palanca de transformación antineoliberal, no es sólo una cuestión de organización del Estado de las Autonomías para que avance hacia un Estado Federal, vincular autogobierno con políticas antineoliberales, o democráticas, permite que el interés general se anteponga a los intereses de oligopolios, necesitados del debilitamiento de la soberanía de los pueblos.

La cuestión democrática y el autogobierno están íntimamente ligadas al modelo de Estado, la res-pública permite una mayor participación en los asuntos públicos y un mayor control de los gobiernos.

Autogobierno, democracia frente a neoliberalismo e identidad como atributo de los pueblos y también como cuestión personal, que es política. La mirada hacia España siempre está condicionada por la propia vivencia personal y comunitaria en la que hemos crecido, y en mi caso, la crianza entre Galicia y Andalucía me reafirma en que no hay viabilidad de país si se federaliza el norte y se regionaliza el sur, tampoco si se apuesta por la confederalidad asimétrica.

Una mirada desde la periferia geográfica y política que aspira a que los avances en igualdad y justicia social alumbren los retos de país que requieren una reorientación del Estado en favor de las mayorías sociales.

Otras intervenciones en el debate

Intervenciones
  • Carme Valls-Llobet

    Médica y vicepresidenta de Federalistes de Esquerres

    Aunque en algunos foros políticos internacionales España es considerada “casi” un estado federal por la descentralización que supone el Estado de las Autonomías, es la falta de un Senado que represente adecuadamente a los territorios y sus diferencias, y la falta de una gobierno compartido multinivel lo que la aleja de poder trabajar de forma federada. El federalismo no es una estructura cerrada sino un proceso que se desarrolla en función de las características de cada federación, y que pone en práctica un pacto libre entre iguales. Como forma de organización política evita la opresión y la dominación de una...
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  • Alberto López Basaguren

    Vicepresidente de la Asociación Por una España Federal y catedrático de Derecho constitucional de la Universidad del País Vasco

    El sistema autonómico va a cumplir cuarenta y cinco años de vigencia, convertido en elemento esencial de identificación de nuestra estructura política. Debemos ser conscientes de su carácter excepcional en la historia de España: nunca antes habíamos sido capaces de establecer un sistema de distribución territorial del poder con autonomías tan robustas; y nunca habíamos logrado que pervivieran tanto tiempo en condiciones de estabilidad democrática. Es un logro que es necesario valorar en todo lo que vale. Especialmente, porque en un país tan diverso, difícilmente puede garantizarse la estabilidad democrática sin sólidas autonomías territoriales. La larga vigencia del sistema autonómico...
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  • Amanda Meyer Hidalgo

    Abogada y miembro de la dirección federal de Izquierda Unida

    El título VIII de la Constitución no es suficiente para garantizar la plenitud del Estado Social y Democrático de Derecho en el que se reivindica España. La autonomía municipal y autonómica como mecanismo de autogobierno y de garantía de derechos, se han encontrado a lo largo de los años de democracia con tres obstáculos que hacen imposible su desarrollo: las políticas neoliberales, la resistencia bipartidista a la orientación federal del Estado de las Autonomías y la resistencia monárquica al avance democrático que supondría que España fuese una república. Es una cuestión democrática, un debate que adquiere una importancia de primer...
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  • Joan Botella

    Catedrático de Ciencia Política (UAB) y vocal de la Asociación por una España Federal.

    El modelo de estructura territorial fijado en la Constitución española ha sido de difícil etiquetaje: no es centralista, no es federal, y no es una mera descentralización regional; la situación del País Vasco y de Navarra solo puede calificarse de confederal; el caso de Canarias ha sido poco estudiado y menos comprendido; etc. Ello se debe a que en 1978, en el momento de redactarse el texto constitucional, no existía un modelo definido de proyecto futuro, sino que convivían dos factores poderosos: uno explícito, como eran las ansias de autogobierno territorial que se expresaban fuertemente en Euskadi y en Cataluña...
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  • Teresa Rodríguez

    Portavoz y líder de Adelante Andalucía

    La España inacabada es el título de este debate al que amablemente me invita la Fundación Espacio Público, pero ¿y si algunas queremos empezar a pensar en la “España que se acaba”? ¿Por qué hay que aceptar un marco mental en el que “salvarnos juntos” suponga necesariamente hacerlo dentro de esta España definida por expulsión de todo lo no blanco y cristiano, por inhumación de todo lo no franquista y por exclusión de amplias capas de la sociedad? ¿Acaso no podemos vivir juntos sin tener que estar encerrados juntos? ¿Solo podemos luchar juntas encerradas bajo los tres candados del...
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  • Montserrat Colldeforns

    Economista experta en financiación pública

    Que nuestro sistema de financiación de las CCAA necesita una reforma en profundidad es algo sabido desde hace tiempo. La que se intentó en el 2009 es la que sobrevive, no porqué sea útil o adecuada, sino simplemente por la dificultad de acordar otra. Para explicar esta dificultad se alude a menudo a la falta de cultura federal, tanto de las propias CCAA, que se creen en la obligación de mirar sólo por sus intereses y eludir la visión de conjunto, como del Gobierno Central que se resiste a perder parte de su preeminencia. También se alude a las crisis,...
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  • Javier Pérez Royo

    Catedrático de Derecho constitucional en la Universidad de Sevilla.

    El Estado Constitucional es el resultado de la combinación de un principio de legitimidad y un principio de legalidad. El principio de legitimidad está en la Constitución y nada más que en la Constitución. El principio de legalidad está en las demás normas que integran el ordenamiento jurídico. En el principio de legitimidad descansa tanto el sistema político como el ordenamiento jurídico del Estado. Principios de legitimidad propios del Estado Constitucional reconocidos como tales hay tres: el principio de soberanía parlamentaria, el principio de soberanía nacional y el principio de soberanía popular. Los dos primeros son de origen europeo, inglés...
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  • Roberto Uriarte Torrealday

    Profesor de Derecho constitucional en la Universidad del País Vasco.

    Decía Arizmendiarrieta, pionero del cooperativismo de Mondragón, que una cooperativa no era sólo una estructura societaria; hacían falta también trabajadores con una cultura de la cooperación. Intuyo que, en España, hay gente que entiende el federalismo como una receta, pero no como un instrumento de diagnóstico, no como una forma de acercamiento al problema territorial y al problema nacional.  En España, muchas personas que se definen de izquierdas se reivindican también federalistas. ¿Lo son? Quizá, por exclusión: porque no se sienten identificadas con la España uniforme que subyace al imaginario de la derecha, del nacionalismo español; ni tampoco con su antagónico independentista que...
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  • Joan Romero

    Catedrático emérito en la Universitat de València y autor de España inacabada

    Si nos aproximarnos a la compleja realidad política e institucional española, deberíamos asumir que España es un Estado plurinacional que hasta ahora ha sido incapaz de entender y gestionar esa realidad. Y, de otra parte, que responde al modelo de Estado compuesto que no ha explorado todas las posibilidades que ofrece el Título VIII de la Constitución de 1978 sin necesidad de modificarla. El resultado, a día de hoy, es que nos encontramos ante un conflicto político profundo, consecuencia de la confrontación entre nacionalismos, un modelo de gobernanza incompleto y disfuncional que dificulta la formulación de políticas públicas coherentes y...
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  • Mertxe Aizpurua

    Diputada en el Congreso por EH Bildu

    Lo pensé en cuanto me llegó la propuesta de escribir este artículo sobre la cuestión territorial, formulada como qué se puede hacer mientras no se alcance la solución. Se me pedía que me situara en el "mientras tanto".  Pensé que era un buen concepto. No es de extrañar que esta alocución haya adquirido sentido como figura urbanística en lo que se ha dado en llamar urbanismo adaptativo o urbanismo del mientras tanto. Esencialmente se traduce en que, conociendo el pasado y también el futuro como lugar al que llegar, podemos ser parte activa en la construcción de su presente. Los llamados "senderos de...
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  • Marina Subirats

    Socióloga, política y filósofa

    Por suerte, el poder centralizador no ha conseguido, en España, convertirnos en un país culturalmente homogéneo, como ocurrió en Francia después de la Revolución Francesa. La centralización supuso que París brilló unos años como capital del mundo, absorbiendo todo el potencial creativo del resto de Francia; pero ello creó el vacío cultural del entorno, la gravitación sobre un único punto, la pérdida de culturas y lenguas diversas. Que, cuando París fue destronada, no pudieron ya ser revividas, a pesar de diversos intentos en algunas de sus regiones.     España tuvo otro desarrollo que permitió mantener la diversidad; la revolución industrial no se produjo...
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