Cien años de bombardeo

  • Elena Cabezalí García

    Elena Cabezalí García

    Historiadora

29.09.2017

Debate principal: Debate sobre la Revolución de 1917

La importancia de la Revolución de Octubre de 1917 cuyo centenario conmemoramos, puede medirse por la magnitud del bombardeo ideológico desencadenado contra ella, que dura también cien años. Un siglo de ataques desde la derecha y la izquierda, para presentar la primera revolución obrera triunfante como un gran error, que trajo al pueblo muchas calamidades y lo entregó a las garras de despiadados dictadores.

El discurso contrarrevolucionario se construyó para justificar la intervención de las potencias desde el año 1918, se amplió al calor de la represión estalinista y se fortaleció durante la Guerra Fría, mientras los países capitalistas en occidente emprendían el camino de un pacto social llamado “Estado de Bienestar”. Ese pacto era imprescindible para atajar la influencia del comunismo porque, acabada la Segunda Guerra Mundial, la frontera entre países capitalistas y socialistas pasaba por el centro de Alemania, La URSS había encabezado la victoria sobre el nazismo y los comunistas habían sido la espina dorsal de la resistencia armada antifascista.

Durante la Guerra Fría el autodenominado “mundo libre” utilizó la lucha sin cuartel contra el comunismo para encubrir un combate contra las reivindicaciones, protestas y luchas que las potencias capitalistas juzgaban peligrosas para sus intereses. Así se justificó tanto la expulsión de los comunistas de los gobiernos europeos, como persecuciones, guerras, genocidios y golpes de estado por todo el mundo. La ideología anticomunista ha contribuido decisivamente a la cohesión del bloque occidental y ha sido compartida por la derecha y por gran parte de una izquierda ideológicamente desarmada, que no parece concebir más horizonte que la socialdemocracia.

En el corazón de ese discurso ideológico, hay un análisis de la Revolución de Octubre plagado de falsedades, ocultaciones e interpretaciones que no se sostienen a la vista de los hechos y del análisis histórico. Aquella revolución tuvo graves errores y grandes aciertos y suscitó problemas que aún están sin resolver y que siguen afectando a los partidos y movimientos progresistas.

Debido a su gran influencia, tiene importancia desarmar pacientemente ese entramado propagandístico contra la Revolución de Octubre. Empecemos por considerar tres aspectos: la guerra, la democracia y el partido.

El primer tema central es que la Revolución de Octubre paró la guerra imperialista. La Revolución Rusa estalló en medio de la Gran Guerra, en condiciones insostenibles para los pueblos de los países beligerantes desesperados por el hambre, las masacres, las mortandades, una represión atroz y una explotación exacerbada.

En 1917 las huelgas y otras formas de protesta contra la guerra se extendían por Alemania, Francia, Reino Unido e Italia. En los frentes del este y el oeste se multiplicaban los motines, deserciones y sabotajes y los pacifistas, anarquistas, socialistas y otros revolucionarios eran sometidos a juicios sumarísimos, fusilamientos, batallones de castigo y misiones suicidas.

Aquella terrible guerra que asolaba también el suelo ruso, se había declarado con el apoyo de los partidos socialdemócratas, como el Partido Socialista francés y SPD alemán.

En Rusia, el Gobierno Provisional que desde mayo ya sólo estaba compuesto por eseristas y mencheviques, quiso seguir la guerra a toda costa, igual que las potencias imperialistas y los socialdemócratas occidentales. Un acierto fundamental de los bolcheviques fue su oposición frontal a la guerra imperialista y al defensismo de los socialdemócratas, su radical apuesta por la paz inmediata, que hizo crecer su apoyo popular y su representación en los soviets. El movimiento popular encabezado por los bolcheviques y organizado democráticamente en los soviets, paró la Guerra Mundial en Rusia, lo que es un gran hito histórico.

Este aspecto de Octubre, casi invisible en el discurso contrarrevolucionario, debería ser fundamental en el debate sobre la política ante las guerras imperialistas. Es una cuestión de la mayor importancia hoy, cuando muchos partidos socialdemócratas y organizaciones progresistas mantienen posiciones confusas y a veces colaboracionistas con las guerras de rapiña y de reparto que las potencias emprenden en nombre de los derechos humanos.

Otro tema central de la guerra ideológica contra Octubre, es que presenta la disolución de la Asamblea Constituyente en enero de 1918 , como un golpe de estado en el que los demócratas (que serían los eseristas y mencheviques) fueron arrollados por los bolcheviques , que acabaron implantando una dictadura [1].

Sin embargo sucedió que, a pesar del sufrimiento de su pueblo en campos, ciudades y frentes, el Gobierno Provisional intentó hasta el final seguir la guerra y aplazar las reformas. En las jornadas de julio, acuciados por el hambre y los desastres militares, decenas de miles de soldados y trabajadores de las fábricas comenzaron en Petrogrado una manifestación armada, no organizada por los bolcheviques, al grito de “todo el poder a los soviets”. El congreso de los soviets de Rusia, en el que tenían mayoría socialrevolucionarios y mencheviques, se negó a aceptar el poder, ante la desesperación de los manifestantes. La reacción del gobierno, para entonces ya sólo compuesto por socialistas moderados, fue la represión y el encarcelamiento de los líderes bolcheviques, con el fin de continuar la guerra.

Añádase a esto que fueron los soviets los que evitaron en agosto el golpe de estado de Kornilov, un general contrarrevolucionario a quien el gobierno había entregado el alto mando militar y con quien negociaba si debía restablecerse la pena de muerte y controlar el poder de los soviets en el ejército.

Reunida la Asamblea Constituyente, bolcheviques, anarquistas y eseristas de izquierdas plantearon el reconocimiento de los soviets y de sus primeros decretos (derecho de autodeterminación, expropiación a la Iglesia ortodoxa, nacionalizaciones, firma de la paz…). La asamblea de mayoría eserista se negó, con el apoyo de la derecha y los mencheviques.

Hacía tiempo que los soviets tenían el poder real en sus manos, pues el gobierno era incapaz de poner en práctica sus propias políticas. El dilema era seguir con la legalidad de la Transición o alumbrar unas instituciones, unas leyes y un estado nuevos. Los soviets decidieron asumir el poder, lo que no puede tacharse de antidemocrático, pues recordaremos que eran consejos de representantes democráticamente elegidos en el campo, en la ciudad y en los frentes. Era una revolución, lo que supone de suyo la ruptura con el orden establecido.

Nunca sabremos qué hubiera sucedido en Rusia si los soviets le hubieran entregado el poder a la Asamblea Constituyente. Pero sí sabemos qué sucedió en Alemania en circunstancias semejantes poco tiempo después, cuando la revolución estaba intentando reproducir el modelo soviético. En diciembre del 1918, constituido el Gobierno socialdemócrata tras la abdicación del Káiser, se reunieron los representantes de los consejos de obreros y soldados y decidieron apoyar la convocatoria de Asamblea Constituyente, tomando así una dirección diferente a la revolución soviética. Con las manos libres, el gobierno socialdemócrata del SPD en colaboración con el ejército prusiano, legalizó los Freikorps, con lo que desencadenó y alentó una sangrienta represión contra el Partido Comunista, los consejos de trabajadores y soldados, la república socialista de Baviera y los judíos y subversivos en general.

Tiene mucho interés la comparación, porque las acusaciones sobre el autoritarismo bolchevique en el caso de la Constituyente, ocultan sistemáticamente lo ocurrido al otro lado de la frontera, lo que ha permitido a la socialdemocracia llegar hasta hoy sin haber hecho revisión ni autocrítica por hechos tan graves.

El debate sobre la disolución de la Asamblea Constituyente, está abierto todavía hoy y alude a una cuestión medular en las organizaciones progresistas y de izquierdas, a la cuestión misma de qué es y cómo debe organizarse la democracia. Un asunto de interés general, en un mundo en que las democracias han sido prostituidas y recortadas hasta hacerlas irreconocibles.

Otro asunto cardinal del discurso contra Octubre, alude a la naturaleza dictatorial del partido bolchevique. Pero lo cierto es que desde su aparición hasta 1921, aunque durante la guerra civil centralizaron fuertemente ejército y gobierno, los bolcheviques siempre colaboraron y se aliaron con anarquistas, eseristas, mencheviques de izquierda y muchos otros que hicieron frente a la contrarrevolución.

También dentro del partido convivían tendencias con numerosos partidarios, tales como los sindicalistas y la Oposición Obrera. Había disidencias que defendían el control obrero en la industria y criticaban la política laboral del partido y eran muchos los que reivindicaban que los soviets se ocuparan de la administración y el partido se limitara a supervisar.

En 1921 se cambió el rumbo. Había terminado la guerra civil, quedaba establecido el cerco de las potencias de y la esperanza en la revolución mundial se había esfumado. El miedo a que la revolución fuera derrotada impulsó en el partido las posiciones autoritarias y la centralización extrema, se eliminó la democracia de base de los soviets, el control de la producción por los sindicatos y se persiguió toda disidencia externa e interna. Se prohibió la Oposición Obrera y se respondió con una represión sangrienta a la rebelión de los marineros de Kronstadt, los heroicos aliados de los bolcheviques, que caían ahora por pedir libertad para las distintas ideologías , elecciones a los soviets y amnistía para los presos políticos.

El Congreso del Partido dio muerte al concepto de dictadura del proletariado vigente hasta entonces, elaborando una teoría nueva en el marxismo: “La dictadura del proletariado sólo puede afianzarse bajo la forma de dictadura de su vanguardia dirigente, es decir, del Partido Comunista”.

Se aplazaba definitivamente la sociedad sin clases y la abolición del estado y el partido leninista abandonaba los objetivos revolucionarios de Octubre para irse convirtiendo en instrumento de una nueva oligarquía burocrática con un poder absoluto. Los soviets fueron intervenidos a cada nivel por el correspondiente comité del partido y todo el estado quedó controlado desde el Politburó y el Comité Central. La industrialización a ultranza y la economía centralizada, impuestas contra la mayoría de la población, pondrían más tarde las condiciones para la feroz represión estalinista.

Así pues el autoritarismo, la falta de democracia y la persecución de los disidentes en el partido bolchevique fue algo advenido en la batalla revolucionaria y se podrían sacar enseñanzas muy útiles examinando cómo se dio ese cambio. Sería importante porque todavía hoy los partidos y organizaciones de izquierda, incluso aquellos con representación parlamentaria, siguen sin resolver la contradicción entre la afiliación libre y los políticos profesionales. La mayoría defiende la democracia interna, pero raramente consigue que las decisiones se tomen democráticamente y es muy frecuente que la acción política se lleve a cabo mediante la dictadura de la dirección y la neutralización o persecución de los disidentes.

La mayoría de la izquierda europea, acunada en su momento por el estado del bienestar y sacudida en su conciencia por los crímenes de la represión estalinista, hace tiempo que ha suscrito que la revolución de Octubre fue un golpe de mano contra la democracia, encabezado por un partido dictatorial. Así se rechaza esa revolución como un mal sueño y sin entrar en el análisis, se hace imposible aprender nada de sus aciertos y errores ni, como nos propone Fontana, “sacar lecciones útiles para un presente de desconcierto e incertidumbre”.

Y sin embargo, en estos momentos en que el cambio social y político es imprescindible para la supervivencia de millones de personas y del propio planeta, no parece razonable afirmar que no hay nada que aprender de la mayor experiencia revolucionaria de la Historia.

[1] El discurso anticomunista atribuye a la naturaleza dictatorial de los bolcheviques el que la revolución implantara un régimen autoritario. Ese autoritarismo provendría de que, como marxistas, eran partidarios de la dictadura del proletariado y enemigos de una revolución democrática, representada por eseristas y mencheviques, el Gobierno Provisional y la Asamblea Constituyente. Desde luego, el relato no entra en sutilezas sobre la concepción que de la dictadura del proletariado tenían Marx y Lenin, como período transitorio que debía servir para la abolición del estado.

Otras intervenciones en el debate

Intervenciones
  • Manuel Garí

    Economista ecosocialista

    Pocas veces un triunfo político tan deslumbrante y esperanzador como la toma del poder por los soviets en la Rusia zarista tuvo un desenlace tan dramático y devastador para la conciencia del movimiento popular en todo el mundo. Este es el meollo de la cuestión que intentan explicar buena parte de los artículos de Espacio Público del debate titulado “Hablemos de la Revolución de Octubre”. Pero es pertinente hacerse algunas preguntas. ¿Tiene algún interés reflexionar sobre acontecimientos ocurridos en Rusia hace un siglo? ¿Por qué se han publicado más de 11.000 artículos en el mundo durante los meses de...
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  • Pelai Pagès i Blanch

    Historiador

    Cuando a principios de noviembre de 1917 llegaron a España las primeras noticias sobre la revolución bolchevique en Rusia, el movimiento obrero español se encontraba en la fase de reflexión colectiva que caracteriza el período posterior a un movimiento revolucionario fracasado, como fue la huelga general revolucionaria que había tenido lugar en el mes de agosto. Y se encontraba también en un momento de reestructuración y reorganización ante los futuros combates que se preparaban. 1918 es un año de Congresos para la Unión General de Trabajadores, para el Partido Socialista Obrero Español y para la Confederación Nacional del Trabajo. Pero...
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  • Pedro Chaves

    Politólogo, investigador especializado en la UE

    En el segundo centenario de la Revolución Francesa, Den Xiao-Ping, veterano dirigente de la República Popular China hasta 1997, comentó que no había transcurrido tiempo suficiente para tener una verdadera perspectiva histórica sobre el impacto de tan magno acontecimiento. La Revolución Rusa de 1917 forma parte de esos magnos acontecimientos que igualan en trascendencia y significación a la Revolución Francesa de 1789. Subvirtió la realidad existente y creó una nueva dimensión histórica en nuestra sociedad. Desde noviembre de 1917, la victoria de los bolcheviques formó parte de lo cotidiano de nuestra existencia y el Siglo XX no puede...
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  • Javier Pastor Verdú

    Editor de 'Viento Sur' y profesor en el Departamento de Ciencias Políticas en la UNED

    * Prólogo de 'Historia de la Revolución rusa' de León Trotsky Al igual que Tucídides, Dante, Maquiavelo, Heine, Marx, Herzen y otros pensadores y poetas, Trotsky alcanzó su plena eminencia como escritor en el exilio durante los pocos años de Prinkipo. La posteridad lo recordará como el historiador, así como el dirigente, de la Revolución de Octubre (Isaac Deutscher, 1969:206). Así pues, sea cual sea el desfase que se observa entre las realidades que genera la Revolución de Octubre, por un lado, y, por el otro, el ideal del proyecto socialista tal como lo imaginaban los bolcheviques, la obra de Trotsky...
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  • Kronstadt

    28/11/2017

    Rolando Astarita

    Profesor en la Universidad de Quilmes y de Buenos Aires. Fue militante del PST y la LCR.

    1. El programa de Kronstadt En los estudios y debates acerca de las causas que llevaron a la burocratización de la Revolución de Octubre, la cuestión de Kronstadt ocupa un rol prominente. Recordemos que en marzo de 1921 los marineros de la fortaleza naval del golfo de Finlandia se levantaron contra el gobierno bolchevique, y establecieron una comuna revolucionaria durante 16 días. El levantamiento fue aplastado, y los sublevados fueron duramente castigados. Tradicionalmente, tanto los stalinistas como los trotskistas defendieron esa represión de Kronstadt afirmando que se trató de un movimiento contrarrevolucionario. Y el argumento central para demostrar ese supuesto carácter...
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  • Marga Ferré

    Presidenta de la FEC (Fundación Europa de los Ciudadanos) y miembro de la red europea de pensamiento crítico Transform!

    Lecciones para el presente de la revolución de octubre: Informe Semanal tuvo a bien dedicar un reportaje a la Revolución de Octubre en su centenario y de los 10 minutos que duró, 6 los dedicaron a describir la muerte de los Romanov y 4 a asentar la teoría del golpe de Estado dictatorial, diseñado desde el primer momento por la pérfida cabeza de Lenin. Por muy burda que sea esta representación histórica de los hechos del 17, cumple su función al reproducir la ortodoxia neoliberal sobre el siglo XX, tan reiterada y profusamente repetida por los medios y por...
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  • Jordi Borja

    Geógrafo urbanista, profesor de la Universitat Oberta de Catalunya

    Los partidos comunistas nacieron con la revolución rusa de 1917. Casi siempre los fundadores fueron colectivos socialistas y sindicalistas radicalizados por la guerra y por las condiciones de vida de los trabajadores. Nacieron como una esperanza, un mito movilizador, una doctrina salvadora, un afán apostólico, una vocación militante vanguardista. Con una madre protectora, la URSS. Como constaba en los principios de la Internacional comunista proclamaban: los proletarios de todo el mundo tienen dos patrias, la propia y la URSS. Los PP.CC. nacieron con el alma marxista-leninista, con el modelo de la revolución del 17 y el librito...
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  • Montserrat Galcerán

    Catedrática de Filosofía y concejala de Ahora Madrid en el Ayuntamiento de Madrid

    Han pasado cien años de la revolución rusa de 1917, ¡cuánto tiempo y cuán poco! A los cien años de la revolución francesa, en 1889, los socialistas marxistas conmemoraban un acontecimiento fundamental de la historia que había abierto el camino a la Comuna de París de 1871 y a la revolución socialista que se avecinaba. Lo que vino fue una revolución socialista sui generis cuyo eco se prolongó durante el siglo XX, pero cuyo impulso ya desde el 68 parece agotado. La desaparición del bloque socialista no abrió nuevas esperanzas, a pesar de que el capitalismo se haya convertido...
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  • Francisco Louça

    Político y economista

    En sus Notas de Prisión, Rosa Luxemburgo, que acompañaba en la distancia, pero con fervor, la revolución en Petrogrado y Moscú, consciente de los riesgos y de los peligros – tal vez con más clarividencia que cualquier dirigente revolucionario de esa segunda generación del marxismo-, apeló a la solidaridad sin abdicar de su espíritu crítico. Escribió que “Concretamente, lo que nos puede traer luz a los tesoros de la experiencia y las enseñanzas no es una apología ciega, sino una crítica penetrante y reflexiva. Porque una revolución proletaria modelo en un país aislado, agotado por la guerra mundial, estrangulado...
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  • Eddy Sánchez

    Profesor de Ciencias Políticas de la UCM y Director de la Fundación de Investigaciones Marxistas

    El contexto en el que triunfa la Revolución de Octubre es el de la crisis de la primera globalización de finales del siglo XIX. Dicha crisis es sancionada con el nacimiento de los imperialismos que se dirimen en la primera guerra mundial. El coste para el capitalismo de este periodo es la Revolución socialista en Rusia y el Crack económico del 29, crisis que da lugar a la aparición del fascismo y la posterior segunda guerra mundial. Para los bolcheviques, la reconstrucción de un proyecto socialista en aquel contexto requería de formas y sujetos nuevos, situando esa nueva referencia...
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  • Walter Baier

    Coordinador político de la red europea de pensamiento crítico Transform!

    Creo que estoy libre de la sospecha de ser un defensor del comunismo. Sin embargo, no puedo dejar de ver algo supersticioso e infantil en el horror que siente el mundo burgués ante el comunismo, este horror del que ha vivido tanto tiempo el fascismo, es decir, la idiotez fundamental de nuestra época. Thomas Mann, 1946 La importancia de la revolución bolchevique en octubre de 1917 puede medirse por el esfuerzo que todavía se hace hoy, 100 años después, en depreciar este suceso en su magnitud. ¿Se puede decir entonces que es imposible realizar una valoración equilibrada, debido a...
    - Seguir leyendo
  • Catherine Samary

    Economista especializada en los Balcanes, profesora de la Universidad Paris Dauphine, pertenece al consejo científico de ATTAC Francia y miembro de la IV Internacional. http://csamary.free.fr

    Todos los pasados no tienen idéntico porvenir, podemos afirmar con Daniel Bensaïd. Octubre 1917 no se dejará enterrar fácilmente. Su inmenso legado, que se debe actualizar, es haberse atrevido a poner en la agenda el cuestionamiento del orden existente –sin recetas y no sin trágicos errores-, enfrentándose a las guerras y violencias sociales de los poderosos, a escala nacional e internacional. Sin embargo, cien años más tarde, a pesar de que la "hipótesis comunista" parece descartada, muchos puntos comunes nos acercan a los desafíos de Octubre. La hipótesis menchevique, según la cual había que esperar de un desarrollo capitalista los...
    - Seguir leyendo
  • Juan Manuel Vera

    Economista, Consejo editorial de Trasversales

    La conmemoración del centenario de la revolución rusa plantea algunas interesantes cuestiones sobre la identidad de lo que se ha llamado izquierda a lo largo del siglo veinte. También podría servir para comprender las razones por las que la herencia del octubre soviético no forma parte del arsenal de instrumentos para desarrollar las nuevas prácticas sociales de lucha contra el capitalismo neoliberal sino, más bien, una pesada losa histórica que dificulta la construcción de una alternativa al imaginario capitalista. Por supuesto, el punto de partida deberían ser los hechos históricos con su singularidad. Sin embargo, no es posible hablar...
    - Seguir leyendo
  • José Luis Mateos

    Sociólogo, sindicalista, miembro de la Fundación Andreu Nin

    Nadie consideraría razonable condenar la Revolución francesa por la evolución de la sociedad capitalista. En cambio, sí es habitual desacreditar la Revolución rusa desde los escombros dejados por el socialismo real, esa construcción política recreada por el estalinismo. Se trata de la Revolución rusa y no solo de Octubre, de un complejo e inaudito proceso revolucionario del que Octubre fue su culminación. Una culminación que conviene recordar se podría llenar de matices, pues ese mismo proceso supera y se proyecta por encima del mítico mes. Respetando el calendario gregoriano, nos encontramos con profundas convulsiones sociales y políticas: Revolución de Febrero,...
    - Seguir leyendo
  • Fabrizio Burattini

    Sindicalista, exdirigente de la CGIL de la enseñanza y de la USB, y miembro de Sinistra Anticapitalista

    El año 1917 supuso una verdadera línea divisoria en la historia del movimiento socialista. Desde luego el factor determinante fue la Revolución Rusa, pero, igualmente decisivos fueron los acontecimientos, las elaboraciones y las elecciones que diversos actores colectivos e individuales protagonizaron en ese periodo en otros muchos países. Toda Europa fue golpeada por fuertes contradicciones entre, por una parte, un desarrollo económico impetuoso y, por otro, unas deprimidas y bloqueadas condiciones de vida de las masas populares. Una contradicción evidente para todos trabajadores y ciudadanos que veían las riquezas nacionales crecer muy deprisa y las condiciones de vidas de sus...
    - Seguir leyendo
  • François Sabado

    Ex dirigente de la Liga Comunista Revolucionaria de Francia y de la IV Internacional

    El punto de vista que defiendo es que la Revolución rusa fue gran acontecimiento en la historia de la emancipación de los pueblos. Un momento extraordinario en el cual las clases dominantes pierden el dominio que les parecía asegurado por los siglos de los siglos. Y en el cual las masas populares desbaratan todo para tomar el destino en sus manos. Ante la pregunta histórica y teórica decisiva: ¿Había que tomar el poder en las condiciones precisas de Octubre de 1917?, seguimos convencidos de que la respuesta es positiva. El ímpetu de esta movilización antes, durante y después de Octubre...
    - Seguir leyendo
  • Fernando López Agudín

    Periodista

    Extraño aniversario el centenario de la revolución bolchevique. Envuelto en un escenario capitalista, que es justamente el que buscaban superar los compañeros de Lenin, aparece protagonizado tanto por sus más encarnizados enemigos, en un ajuste de cuentas histórico, como por sus más implacables críticos, en un intento de extraer lecciones de la implosión del estado obrero que nació de la insurrección de 1917. De esa experiencia, más de setenta años de existencia de la Unión Soviética, unos y otros, eso sí con fines opuestos, coinciden en no pocos de los análisis. Desde la ausencia de democracia, como si...
    - Seguir leyendo
  • Constantino Bértolo

    crítico cultural

    La celebración del primer centenario de la revolución soviética sin duda debería y podría ser la ocasión propicia para deconstruir al menos algunas secuencias , interpretaciones y lugares comunes que recaen sobre aquel acontecimiento y sus protagonistas. Ni la revolución es la toma del Palacio de Invierno ni el partido bolchevique es una secta uniforme y dogmática en donde Lenin recibe obediencia y ejerce su autoridad sin discusión alguna. Todo lo contrario. La revolución es la culminación de un largo y complejo proceso, el partido bolchevique es una inteligencia crítica, autocrítica y activa y Lenin es un revolucionario que...
    - Seguir leyendo
  • Elena Cabezalí García

    Historiadora

    La importancia de la Revolución de Octubre de 1917 cuyo centenario conmemoramos, puede medirse por la magnitud del bombardeo ideológico desencadenado contra ella, que dura también cien años. Un siglo de ataques desde la derecha y la izquierda, para presentar la primera revolución obrera triunfante como un gran error, que trajo al pueblo muchas calamidades y lo entregó a las garras de despiadados dictadores. El discurso contrarrevolucionario se construyó para justificar la intervención de las potencias desde el año 1918, se amplió al calor de la represión estalinista y se fortaleció durante la Guerra Fría, mientras...
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  • Josefina Luzuriaga Martínez

    Historiadora

    El 8 de marzo de 1917, en el día internacional de las mujeres, daba comienzo la Revolución rusa. Las obreras de las fábricas textiles de Petrogrado salieron a la huelga y agitaron en las fábricas vecinas: “¡Abajo la guerra!”, “¡Pan para los obreros!”. Poco después se vivó una inmensa huelga general, que terminó con el Imperio de los Zares. Los censos de 1897-1914 muestran que había 20 millones de mujeres trabajadoras en el Imperio ruso. Cerca de la mitad estaban ocupadas en tareas domésticas, mientras un quinto eran obreras industriales. Hacia 1917, la cifra de trabajadoras industriales alcanzó 7,5 millones....
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  • Eddy Sánchez

    Profesor de Ciencias Políticas de la UCM y Director de la Fundación de Investigaciones Marxistas

    En la última década se ha sucedido un ciclo de movilizaciones de carácter global, fruto de un contexto de indignación social consecuencia de la crisis, contexto en el que surge de nuevo el debate de las nuevas formas de comunismo hoy. Para el historiador Juan Andrade, el debate del comunismo en la actualidad se diferencia respecto al de décadas anteriores, en el hecho que se desarrolla sobre todo en el campo de la Filosofía y los estudios culturales, más que en el de las ciencias sociales. En España, dicho debate es conocido por la publicación del libro colectivo editado por el...
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  • Gabriel Flores

    Economista

    El colapso de los sistemas de tipo soviético existentes en Europa central y oriental conformó un inédito acontecimiento revolucionario que se llevó por delante con extraordinaria rapidez el viejo orden administrativo. Entre 1989 y 1991 se desbarató un bloque de países que tenía sus señas de identidad enraizadas en la Revolución de Octubre que estaba en su origen. La disolución formal de la URSS en diciembre de 1991 fue el acto final, el resultado del evidente agotamiento histórico de un movimiento revolucionario a escala mundial que se fundó y tomó impulso en la insurrección bolchevique de octubre de 1917. Comienzo...
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  • Marina Albiol

    Diputada en el Parlamento Europeo y responsable de relaciones internacionales de Izquierda Unida

    ​Revolución es una palabra que escuchamos muchas veces, pero que adquiere su significado más profundo y esperanzador para las clases y los pueblos oprimidos cuando nos referimos a la Rusia del 17. No encuentro mejores ejemplos que la Revolución Francesa de 1789 y el alzamiento bolchevique para demostrar que, lejos de ser un sueño irrealizable, podemos cambiar el mundo desde sus cimientos para que los que hoy no son nada, lleguen a serlo todo. Por eso, cien años después, las clases dominantes de todo el planeta se unen para mentir y arrojar confusión sobre aquellos acontecimientos y, también por eso,...
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  • Antonio Rubira León

    Como señala el Profesor Fontana, el centenario de la Revolución Rusa de octubre de 1917, debe servir para “sacar lecciones útiles para un presente de desconcierto e incertidumbre”. Yo añadiría, además, para comprender mejor las derrotas revolucionarias desde entonces. Aunque la lucha de clases se expresa siempre de forma concreta y todas las revoluciones bajo el capitalismo industrial son distintas, todas tienen fundamentos políticos similares. No todas las situaciones revolucionarias terminan en revolución, de la misma manera que no toda revolución culmina en victoria. De hecho, la mayor parte de las revoluciones del siglo XX han sido derrotadas. La excepcionalidad...
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  • Javier Segura

    Profesor de Historia

    Cuando a mediados del siglo XIX los jóvenes revolucionarios Karl Marx y Friedrich Engels iniciaron su obra, orientaron su trabajo hacia la resolución de un “enigma histórico”, el planteado por la continuidad en el tiempo de las desigualdades entre minorías acaudaladas y mayorías empobrecidas, al tiempo que la creciente productividad del trabajo humano permite erradicarlas. Para ello, partieron de una cuestión clave: ¿De qué manera debería reorganizarse el mundo para construir un nuevo orden basado en la justicia? ¿Quién debería ser el agente impulsor de esta transformación? La respuesta estableció los fundamentos del marxismo: que sintetizo a continuación: 1) Todo...
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  • José Antonio Errejón

    Licenciado en Ciencias Políticas y Economista

    El centenario de la Revolución de Octubre y el balance de este siglo de historia en buena medida determinada por ella nos colocan ante lo que, creo, es la cuestión más importante, saber si y en qué medida Octubre sigue operando como el gran foco de aliento y esperanza para millones de personas que en diversas zonas del mundo sufren la injusticia y la opresión y aspiran a una vida distinta. Hace casi treinta años que vinieron abajo con una imprevista facilidad la mayor parte de los regímenes políticos que se declaraban herederos del Octubre del 17 y los que...
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  • Cesar Roa

    La mirada del triunfador no suele conducir a una comprensión más cabal de la historia. Para quien se encuentra poseído por la creencia de que los individuos, clases sociales o naciones más merecedores del éxito han ganado la partida, el pasado aparece exclusivamente como el escenario en el que los vencedores van perfilándose y derrotando progresivamente a sus rivales hasta la apoteosis final del presente. La historia queda degradada al relato de la marcha victoriosa de las actuales clases dominantes sobre los obstáculos que ocasionalmente han intentado frenarla. Dentro de esta perspectiva, las revoluciones sociales que una vez...
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  • José Luis Zárraga

    Sociólogo

    Fontana abre un abanico muy amplio de temas sobre la revolución rusa y el desarrollo de la sociedad soviética. En este centenario tendremos ocasiones para discutir todos esos temas, que no son cuestiones históricas que se agotan en sí mismas sino punto de partida fundamental para reflexionar y debatir sobre la construcción del socialismo. Pero para empezar, sería bueno fijar la atención en el acontecimiento que ahora se conmemora: la revolución soviética de octubre de 1917 y su desarrollo inicial en los años críticos de 1917 a 1923, el periodo que va desde la toma del poder hasta la...
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